Horneando al Amor, Mi dulce Alma Gemela. 41/?

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Moderador: AkaneOtaku

Re: Horneando al Amor, Mi dulce Alma Gemela. 25/?

Notapor Ladyarwen » Dom Feb 21, 2010 22:16 pm

jajajaja bueno capaz y se olvido cerrarla aun que no estaba muy abierta, en todo caso preguntemosle a mi imaginacion :twisted:

Bueno menos mal que te gusto a muchos les fastidia el sasuhina jajajaja el siguiente capitulo ya esta tambien me quedo largo y estoy en estos precisos momentos corrigiendolo lo posteare cuanto antes saludos.

PD: Bombones hay en todo el mundo solo hay que salir a buscarlos jajajaja
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Ladyarwen
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Re: Horneando al Amor, Mi dulce Alma Gemela. 25/?

Notapor Ladyarwen » Lun Feb 22, 2010 0:39 am

Hola 777 aca te dejo el siguiente capitulo y para los que lo leen bueno desde ya espero que les guste el fic.
Bueno tube que dividir el capitulo de Juegos y Estrategías, por que la verdad me quedo super largo por eso aqui les dejo la segunda parte y en cuanto la termine la tercera.


Capitulo XXVI "Juegos y Estrategías Parte II"


Spoiler: show
Tenten no podía creer lo que había oído, sin duda Hinata tenía alguna especie de conexión con Naruto, pero lo cierto era que Sasuke no se quedaba a tras.

-¿Y dime Itachi que pasó entre ellos por que no se casaron? Yo no recuerdo que Hinata me dijese que lo conocía.
-Bueno al parecer Sasuke tenía que decidir si aceptar o no, ya que mi padre era muy amigo de Minato Uzumaki y lo ultimo que quería, era que éste se ofendiera con él, por tomar una decisión así.
Aun que toda aquella situación fuese establecida por los jefes del clan, mi padre siempre tubo un lugar privilegiado dentro del mismo, y no se atreverían a desairarlo. Ni siquiera nuestro líder, yo creo que podría llegar a ser la futura cabeza del clan algún día.
-¡¡Ohh!! Vaya.
-Bueno, la cuestión es que Sasuke al parecer tubo algunos encuentros con Sakura.
-Si, Naruto me comento algo al respecto.
-Bueno, yo sé que Sakura y él se besaron y que Naruto los descubrió justo en aquel momento intimo. –Sonriendo nuevamente.
-Si, eso ya lo sabía pero ¿qué pasó con Hinata?
-Después de la pelea que mi hermano y Naruto tuvieron, él decidió que se alejaría y le dejaría el camino libre a Naruto.
Fue a hablar con mi padre diciéndole que aceptaba aquella petición, pero según les dijeron Hiashi Hyuga no era una persona muy paciente y ya había escogido un nuevo candidato para su hija; y ésta lo había aceptado.
-Kiba ¿Verdad? –Pregunto la castaña cerrando varías ideas incongruentes con respecto a Hinata.
-Así es... Hable con mi hermano días después de ser rechazado. –Esto causo risa en Itachi.
-¿Por qué te ríes? –Pregunto la muchacha sorprendida de verlo en una situación poco habitual en él.
-Por que a Sasuke pocas mujeres le dirían que no... y entre la decepción de Sakura y de esta mujer creo que lo dejaron con poco animo.
-Bueno, ustedes los Uchiha no parecen personas muy alegres. –Expresó riendo.
-¿A que te refieres? –Dijo malhumorado.
-A nada, nada... –Sonriendo.
-Como decía, días después visite a Sasuke en su apartamento, tenía una nueva misión para él pero lo note bastante deprimido, me quede un rato y charlamos. Fue ahí que hurgueteando por su apartamento, mientras él preparaba algo de té, encontré la foto de una linda chica arrumbada sobre una de las estanterías.


Flash Back...


Sasuke se hallaba algo molesto en la cocina, por que no podía contar con un fin de semana libre como cualquier chico normal y corriente de su edad.
A sus veinte años debía enfrentarse a cosas tan peligrosas, que aterrarían a cualquier simple mortal.
Su hermano Itachi se hallaba en la sala esperando su presencia, sabía a que había venido, pero últimamente no tenía ni una pizca de animo, como para llevar a cabo alguna alocada misión.
Necesitaba hablar con alguien, y aun que le hubiese encantado que ese alguien fuese su padre, él nunca disponía de tiempo suficiente como para escucharlo. Por otro lado Itachi, solía prestar su oído, comprensión y consejos mas de una vez. A esas alturas, aun que ambos solían pelear a menudo, su joven hermano mayor cumplía el rol y el cariño que no propinaba una ausente figura paterna.

-¡¡Oye Sasuke!! ¿Puedo hacerte una pregunta? –Pregunto Itachi asomándose tras la puerta de la pequeña cocina.
-Si, dime... –Contesto un tanto distraído.
-¿Quién es la chica de la foto? ¿Una admiradora? –Dijo sonriendo.
-¿Quién? ¿A que te refieres Itachi? –Colocando el agua caliente en la tetera de porcelana.
-Me refiero a esta chica es muy bonita creo que ella y tú, harían una linda pareja. –Mostrándole la foto que sostenía en su mano derecha.
-Supongo... –Dijo tomando desganadamente la foto.
-¿Cómo que supones? Yo creo que ella no parece una joven superficial, creo que se llevarían bien, además necesitas estar con una verdadera mujer para así olvidar de una vez por todas a Sakura.
-Amo a Sakura, Itachi... –Comento fastidiado.
-Lo sé, pero es hora de que pienses también en ti ¿No crees?
-Tal vez... –Sasuke sintió una punzada en el corazón pero evito decir otra palabra.
-¿Y bien no vas a decirme quien es ella? –Inquirió insistentemente.
-Ella es Hinata Hyuga, era quien se iba a casar conmigo.
-¿Esta chica es Hinata Hyuga? ¿Qué estas haciendo parado ahí? Vete a secuestrarla. –Exclamó con tono burlón.
-¡¡Ja –Ja- Ja!! –Expresó el pelinegro con sobra. –Esa mujer es mas afortunada de lo que piensa, el solo echo de que no me convierta en su esposo es una gran dicha, yo no podría hacerla feliz, ni ella a mí.
-No seas tan negativo Sasuke, en todo caso tendrías que darte la oportunidad y si no es con ella será con otra. Pero ahora que lo pienso ¿Por qué aun conservas su foto? –Dijo mirándolo a los ojos.
-No lo sé... olvide desecharla es todo...


Fin del Flash Back...


-Pobre Sasuke, creo que es más gris de lo que aparenta. –Dijo Tenten con agobio.
-Bueno debo reconocer que a veces suele ponerse así, pero lo más curioso fue lo que paso después.
-¿Después?
-Sí... Pude convencer a mi padre para que le diera unas largas vacaciones a Sasuke. De alguna manera ninguno lo veíamos bien y decidimos que lo mejor fuese que estuviera alejado de su trabajo por un tiempo; por que el no hallarte en tus cinco sentidos puede acarrearte una muerte segura.
El pequeño Sasuke no tuvo demasiada objeción, mi madre intento buscarle ayuda, pero se rehusó a ver a un profesional. Lo notábamos muy triste, pero no había forma de que lo exteriorizara.
En las largas vacaciones mi madre intentó que conociera nuevas chicas, intuía que lo que Sasuke tenía era mal de amores, pero no se veía para nada animado con las muchachas que conocía y a la mayoría solía plantarlas en la primera cita.
Varios meses después de su pelea con Naruto y su frustración con Sakura, me llamó al celular, si bien solía verlo una vez cada semana, debido a mis deberes, me pedía que nos reuniéramos urgentemente.



Flash Back...

-¿Qué pasó Sasuke? –Pregunto Itachi parado en el recibidor del departamento del chico.
-Piensas pasar o quedarte ahí parado. –Comentó fastidiado.
-Que genio tienes, si pasare. –Entrando a la sala y desplomándose en un sofá.
-Gracias por venir...
-¿Y bien de que querías hablarme?
-Conocí a alguien...
-¿De verdad? ¿Es alguna de las citas que te consiguió mamá? –Inquirió con cierta gracia disimulada.
-No... ella...
-¿Ella que?
-Ella... en teoría esta muerta Itachi...
-¡¡Espera un momento!! No me digas que te enamoraste de un cadáver Sasuke ¡¡Eso es de enfermos!! –Levantándose de un salto de aquel cómodo sofá, jamás pensó que su depresión lo llevaría tan lejos.
-¡¡No!! –Contesto irritado Sasuke.


Sasuke se puso en pie y cogió algo del aparador, luego volvió a su lugar y le entrego aquel objeto a Itachi. El muchacho pudo apreciar aquella imagen que creía desechada hacia largo tiempo.

-Es la foto de esa chica, Hinata Hyuga...
-Sí...


Itachi lo observó sorprendido, pudo reconocer un cambio en el semblante del chico, cierto brillo en sus ojos, que parecía haberse esfumado hacía varios meses atrás, ahora reaparecía como dándole una leve esperanza de vida.

-La encontré Itachi...
-¿De que hablas? Esta muchacha murió el mismo día que Minato ¿Acaso no sabes eso? ¿Té estas volviendo un poco delirante hermanito? –Frunciendo el seño.
-No, claro que no... tropecé con ella esta mañana, si no la hubiese acompañado a la sala de primeros auxilios, y nadie mas la hubiese visto, realmente juraría que estoy desquiciado.
-¿Cómo es eso posible? ¿No será algún truco de Hiashi Hyuga?
-No lo sé... ella no me contó su historia, ahora maneja una pequeña casa de huéspedes.
-¿No se estaba por comprometer? –Pregunto con desconcierto Itachi.
-Bueno no me comento nada de su prometido, pero en cambio...
-¿En cambio que? –Demasiado intrigado con el relato.
-Cuando la encontré, los dos nos tropezamos. Pude notar claramente que estaba llorando, al principio no quiso decirme por que, pero luego la invite a almorzar y estuvimos un buen rato charlando.
-Ósea que le caíste bien, eso es buena señal...
-Lo malo es que yo no me anime a decirle que la conocía y además me confeso algo... –Guardando silencio súbitamente.
-Sasuke me exasperas... ¿Qué fue lo que pasó?
-Ella conoce a Naruto, es mas lo hospeda en su casa.
-¿Naruto no estaba fuera de Konoha? –Exclamó Itachi algo anonadado.
-Al parecer todo es una jugarreta de Jiraya para protegerlo; ella me dijo que se escondía en su casa, pero además me confeso que... estaba enamorada de él... –Expresando esta frase algo cabizbajo.
-¡¡Que demonios!! ¿Pero si ella es una Hyuga?
–Si pero al parecer lo ama aun así; pero por lo que me dijo Naruto aun ama a Sakura. –Mordiéndose un poco los labios.
-¿Y Sakura?
-Pues ella y Naruto se tomaron un tiempo y están algo distanciados.
-Ósea que Naruto está libre... –Quedándose un tanto pensativo.
-Si... y por como es Hinata, sin duda se enamorará de ella. –Tratando de esquivar la mirada desconcertante de Itachi.
-¿Espera desde cuando la llamas solo por su nombre?
-Bueno... es que... antes de dejarla en su casa, pues yo... la bese.
-¡¡La besaste!! –Itachi cada vez comprendía menos. -¿Y ella que hizo? ¿Te abofeteo? Espera no me digas... ¡¡TE GOLPEO EN TUS PARTES!! –Exclamó algo sobresaltado.
-¡¡No Itachi!!
-¿Y entonces?
-Ella correspondió mi beso...
-Ya, la verdad que no comprendo nada, dices que ella es una Hyuga y esta enamorada de un Uzumaki, luego me dices que ustedes dos hablaron y que tu la besaste, pero ella al parecer no se molesto por este echo y luego Sakura y Naruto están distanciados... Se me hizo nuevamente una ensalada. –Rascándose la cabeza.
-Pues si es muy confuso, incluso para mí. Ella me dio el numero de su celular y le mande un mensaje, estaremos en contacto de eso no lo dudes. Aun que estemos peleados con Naruto lo sigo considerando mi amigo y no sé que puede llegar a tramar Hiashi Hyuga, incluso podría ser capaz de fingir la muerte de su propia hija, solo para acabar con la vida de Naruto.
-¿Crees que ella mentía cuando se confesó ante ti?
-No... pero ¿cómo estar seguro?


Fin de Flash Back...


-Déjame ver si entendí Sasuke era “Destino” -Pregunto Tenten
-Si... creo que se puso ese nombre ridículo, era la clave que tenían para contactarse sin que Naruto sospechase. –Guardando silencio por unos segundos. -¿No crees que se están tardando demasiado?
-La verdad es que si ¿Habrá pasado algo?
-Pues vamos a ver... –Dijo Itachi poniéndose en pie.
-No crees que Sasuke se enojara con nosotros si nos descubre escuchando sus problemas. –Inquirió la castaña preocupada.
-Descuida nunca nos descubrirá. –Sonriendo cínicamente mientras le ayudaba a la muchacha a ponerse en pie.


Ambos subieron con cautela las escaleras que daban al primer piso, llegaron al pasillo, pero al parecer la puerta de la habitación de Sasuke estaba cerrada.

-¿Qué raro? –Exclamó Tenten en voz baja.
-¡¡Ummp!! Acerquémonos un poco más. –Comento Itachi también a medía voz.


Los dos se acercaron a la habitación del pelinegro, estaban apoyados contra la pared tratando de escuchar algo de la conversación, pero para vergüenza de la castaña y el creciente humor desfachatado de Itachi, lo que debía ser una conversación sonaba por demás extraña...

-¡¡Sasuke!! -Exclamó Hinata suspirando con fuerzas.
-Veo que no solo hablan. –Dijo Itachi sonriendo.
-No puede ser Hinata y Sasuke... –Tenten estaba anonadada y ruborizada

La cama de la habitación rechinaba sin cesar, el ruido era poco perceptible, pero ambos jóvenes sabían bien que significaba

-¡¡Sasuke!! –Exclamó Hinata entre gemidos.
-Creo que no deberíamos estar aquí. –Tenten intento retornar por el mismo camino pero otra pequeña charla la detuvo.
-Date vuelta Hinata... –Dijo Sasuke algo agitado.
-¿Qué me dé vuelta?
-Si no te lastimare no te preocupes.
-¿Qué rayos pretende que haga Hinata? –Tenten estaba algo enfadada y abochornada.
-Tu que crees... –Dijo Itachi sonriendo.
-Pero...
-¿Qué acaso no lo has experimentado? –Riendo nuevamente a media voz mientras la chica se ponía de todos colores.
-Claro que no, yo no haría algo así...
-No es lo que piensas Tenten, creo que te estas imaginando otra cosa. –Dibujándose otra mueca en su rostro


Hinata comenzó a suspirar como loca, a Tenten le pareció que aquello no le era muy estresante ¿Pero que pasaría con Naruto? ¿Acaso ya lo había olvidado? ¿Ella y él también habían estado juntos? ¿Acaso Hinata había enloquecido? ¿Se había tomado tan apecho sus palabras?

-Hinata... –Dijo Sasuke entre suspiros. –Mas despacito podrá oírte Tenten desde abajo. –La castaña no lo podía creer.
-No me importa... –Realmente estaba entregada esto la sorprendió aun más.
-Creerá que te estoy matando. –Echando a reír.
-Me mata que te detengas Sasuke...
-Creo que es mejor que el canal para adultos. –Exclamó Itachi.
-No seas sin vergüenza Itachi ya vamonos... –Arrastrándolo del brazo, pero escuchando las ultimas dos frases.
-¡¡Te amo Hinata!!
-Yo... también... te... amo. –Contesto ésta.


¿En verdad Hinata lo amaba? ¿Había olvidado tan rápido el amor que sentía por Naruto? A la castaña le explotaba la cabeza y no entendía por que su amiga actuaba de a manera. Itachi en cambio sonreía satisfecho.

-Parece que esto te divierte mucho ¿Verdad Itachi? –Comento algo fastidiada, sentándose en un almohadón de la sala.
-Si Tenten... él ver a mi hermano feliz después de tantos años, te aseguro que me llena de felicidad, aun que claro esta, que él nunca se enterara de eso, creerá que soy demasiado sensible si lo supiera. –Mirándola a los ojos.
-Pero Hinata aun ama a Naruto...
-Bueno si esta con Sasuke en estos momentos, no es que piense mucho en Naruto. No tengo nada contra él y realmente lo considero un muy buen amigo, pero lo cierto es que mi hermano tiene derecho a ser feliz y también Hinata. Supe que ella quiso quitarse la vida por él ¿o me equivoco? -Notando el triste semblante de Tenten.
-Sí... –Mirándolo a los ojos.
-Entonces... supongo que habrá sido por descubrir quien era y lo que pasó...
-Si... pero Naruto esta dolido...
-Lo entiendo, pero prefiere juzgar antes que confiar en la mujer que ama, además yo creo que Hinata le ha demostrado cuanto lo quiere incluso lo eligió antes que a Sasuke... y aún así él se muestra tan renuente a siquiera escucharla...
-¿Tu que sabes?
-Es lo que me contó Sasuke... ¿Acaso mintió?
-No...
-Tú misma lo dijiste Tenten... los dos se quieren pero ese cariño los lastima a ambos, ella es una Hyuga y el un Uzumaki y aun que a ambos les pesé no pueden cambiar esa realidad.
-Lo sé... –Agachando la mirada.



En la habitación de Sasuke...


Sasuke y Hinata se hallaban tiernamente abrazados, acostados en la cama. La chica se hallaba de costado mirando hacía la puerta y el chico tras ella. Sasuke había cruzado su brazo derecho sobre las caderas de Hinata, ahora cubiertas por las sabanas, y besaba tiernamente su mejilla.
La chica permanecía con los ojos entre cerrados y no pronunciaba palabras, solamente permanecía taciturna y silenciosa.

-¿Te arrepientes verdad? –Le pregunto Sasuke, pero la chica guardo silencio ante esta pregunta.


Sasuke sintió un latigazo helado en todo su cuerpo, que diablos había hecho, se había acostado con la novia de su mejor amigo, aun que ciertamente Naruto y Hinata ya no tenían una relación formal, aún se querían.
El chico la soltó y se sentó en la cama, Hinata aun permanecía recostada sin siquiera abrir los ojos.

-¿Estas dormida Hinata? –Notando que no había reacción alguna.
-No... –Contesto finalmente ésta.


Sasuke agacho la mirada y se levantó de la cama, buscó en su armario y sacó una muda de ropa limpia. Luego volteo a mirarla, la chica aún seguía estática, se dio cuenta que seguramente Hinata se reprochaba tontamente su accionar por haberse acostado con él.
Sasuke suspiro y se puso su ropa interior luego sacó una toalla del closet y se envolvió con ella, se acercó a la puerta y giró la llave con suavidad.

-¡¡Lo lamento Hinata!! Lo que menos hubiese querido en la vida es hacerte pasar un mal momento, en verdad. Yo te pido que me disculpes no pude controlarme lo siento... te juro que no volveré a mirarte si quiera. –Dijo apoyando la cabeza sobre la puerta aun cerrada.

Sasuke, pudo sentir morir una parte de su alma, aquella que había revivido hacia un tiempo y que le daba vida no solo a su cuerpo también a su desquebrajado corazón.

-Al menos podré morir feliz... –Sonriendo un poco mientras se escabullía tras la puerta y se adentraba en el baño de la planta alta.

Hinata se levantó de la cama, se envolvió en su sabana y quiso salir tras el chico, pero luego se detuvo instantáneamente mirando la habitación.
Naruto había estado allí antes, ella había deseado tantas veces ser suya en ese lugar y sin embargo las cosas parecían que siempre se anudaban y retorcían con él. Si bien ambos estuvieron juntos, las circunstancias no terminaron para nada acorde a su idea de una experiencia feliz y maravillosa, mas bien había resultado una pesadilla aterradora que hasta ahora la acompañaba.
Sasuke en cambio era distinto, jamás le había dedicado tanta atención o cariño, trataba incluso de fingir a su lado, de fingir que lo quería. Mas sin embargo el muchacho a quien había bautizado como su valiente paladín; la protegía, la cuidaba, la hacía sentir querida, amada; él siempre estaba ahí para ella, sin pedirle nada a cambio.
Cuando él y Sakura se arreglaron, ella sintió mucha felicidad, por que no quería verlo sufrir. No quería que él viviera tan triste como lo había estado ella hacia tiempo atrás; Pero lo cierto era que notaba congoja en Sasuke.
Aun que fue él, quien le pidió que se separasen, he incluso la entregó a los brazos del propio Naruto, su semblante no se iluminaba de felicidad.
Aun que decía amar con todo su corazón a otra mujer, sus ojos no brillaban con intensidad, ni lucía cual enamorado, muy por el contrarío ella no lograba verlo feliz o alegre.
Era mujer y al igual que Sakura, notaba sus miradas perdidas, su falta de atención para con la pelirosa, su constante sobreprotección para con ella, y su asidua distancia que se esforzaba por mantener.
De alguna manera sabía que Sasuke la quería, quizás mas de lo que sus labios profesaban, y entendía el esfuerzo sobre humano que debía hacer al ver a la persona que uno quiere, ser feliz con alguien más. Ella misma lo había vivido en carne propia cuando Naruto y Sakura eran novios.
Entendía esa tristeza, y al igual que ella, a él le había tocado vivirla dos karmaticas veces, eso sin duda deja una profunda huella en el corazón de una persona.
Sus palabras antes de marcharse, la preocupaban, quizás ahora entendía lo que era lastimar así a una persona, ella no quería que él muriera o sufriera, no quería que se fuera, pero ¿Y Naruto? ¿Eran acaso dos sentimientos completamente distintos? ¿O acaso eran similares?
Quería ser feliz deseaba serlo y si bien Naruto lograba eso a la perfección, también lo hacía Sasuke.
¿Qué rayos estaba haciendo? ¿Acaso era ella quien jugaba ahora con los sentimientos de las personas? ¿Le tocaba a ella convertirse en aquel ser desalmado, que lastimaba tal vez sin querer?
No podía dejar de pensar en los momentos vividos, se apoyo en la puerta, y suspiro ante el echo de sentirse amada de tal manera; De entregarse completamente a un hombre sin sufrir horribles alucinaciones, de amar sin reticencias ni reservas, de sentirse tan deseada, extasiada, única en todo el planeta, por mas que viviera rodeada de miles de mujeres hermosas. Era ella la única que lo volvía completamente loco y a pesar de saber toda su historia, y de aceptar sus decisiones de estar con otro hombre, él seguía a su lado. Eso solo podía explicarlo de dos únicas maneras, o Sasuke era tan masoquista como ella, o realmente la amaba con todo su corazón aun que la felicidad la encontrase en los brazos de otro hombre.
¿Por otro lado que había sacrificado Naruto por ella? Este pensamiento la confundió y la entristeció un poco. Si bien el chico la quería nunca le había tocado perder; no tubo que renunciar a su cariño, solo por el echo de verla feliz con otro hombre.
Si bien Naruto y Sakura habían terminado, era por que la pelirosa decidió acabar con aquella relación, no por su propia mano; y además para él, era imperdonable, aquel echo en el cual había perdido la vida su querido padre, y no le importaba que otra persona estuviera detrás de toda aquella matanza.
No le importó jamás su dolor al perder a su dulce madre, ni le importaba el daño que le causaba su rechazo, su indiferencia, su rencor. Sabía que la quería y lo pudo comprobar esa misma tarde, pero su falta de perdón la lastimaba demasiado, estaba cansada y agobiada de tener que lidiar con ese oscuro peso en su alma. Fue un accidente después de todo, ella nunca quiso acabar con la vida de nadie, por que no lograba él entender eso

-¿Por qué? –Pregunto en voz alta.

No recibió respuesta alguna, al menos no verbal, por que su mente se encargo muy bien de reflejarle aquella tenebrosa y poco agradable verdad.
La chica derramó unas cuantas lagrimas y observó la camisa de Sasuke desparramada en el suelo, y su ropa se hallaba completamente tirada por toda la habitación.
La joven se arrodillo y recogió aquella blanca camisa, sumergiéndose entre su tela. Pudo percibir el aroma del chico, su perfume dulce y exquisito; el mismo que le nublaba la mente, el mismo que la había llevado a dejarse estremecer por sus besos y caricias, el mismo que la sumergía junto a él en ese maravilloso mundo prohibido.
Hinata abrió la puerta y se asomó sigilosamente al pasillo, al no notar ninguna presencia entro al cuarto de baño.
Sasuke, se hallaba inmerso en aquella estridente ducha que emitía cálidas y cristalinas gotas de agua, cuyo vapor inundaba ahora viciadamente el aire.
La chica se relamió los labios al verlo completamente empapado dentro de aquella bañera. El muchacho, no pudo percatarse de su presencia no solo por el intenso vapor y por que estaba de espaldas a la puerta, sino que además había sido mas que silenciosa.
Hinata dejó caer su sabana resbalándose con gracia por todo su cuerpo y sintiendo nuevamente cierto calor que la corroía. Se acerco a la ducha, se introdujo en la bañera y lo abrazó por la espalda, rodeándolo completamente con sus brazos y estrechándolo con fuerza.
Sasuke se sorprendió no solo por que lo abrazarán, sino por que no esperaba visitas y menos la de la muchacha, a quien había dejado taciturna y triste en la habitación.

-Hinata... No debes entrar jamás sin llamar... –Profirió sonriente, al sentir el cuerpo desnudo de la muchacha aferrándose al suyo.
-Quería darte una sorpresa... –Dijo la chica, sin despegar su rostro de la humedecida espalda de Sasuke. -¿Acaso te molesta que este aquí? –Separándose de él.
-Jamás me molestaría... –Dándose vuelta y observándola mas detenidamente, mientras sonreía de felicidad.
-¿Y entonces? –Preguntó acariciándole el rostro.
-Hinata... pongámoslo de esta manera... ¿Qué crees que haría si entrará un asesino e intentara lastimarme?
-¡¡Ahh!! No sé golpearlo seguramente. –Mirándolo con seriedad mientras trataba de dilucidar la incógnita.
-Así es... y dime ¿Qué te hace pensar que puedo diferenciarte tan fácilmente de un asesino?
-Bueno... por que quizás que soy mucho más bonita y además como dice Tenten dudo que tenga un cuerpazo como éste. –Echando nuevamente a reír.
-¡¡Ahh!! Pues ahora que lo dices... sin duda tienes razón. –Echándole otra rápida ojeada, lo que hizo que la muchacha se avergonzara un poco.
-¿Qué haces? –Pregunto algo abochornada.
-Te miro... ¿acaso es un pecado?
-No, pero si lo fuera ya te hubieses ido directo al infierno... –Volviendo a sonreír.
-Es verdad... –Estrechándola nuevamente entre sus brazos mientras el agua caía casi rítmicamente sobre sus cuerpos. –Pero volviendo a lo anterior, siempre hazme saber que eres tú ¿Esta bien?
-Si... –Besándolo tras terminar la frase.
-¿Estas segura Hinata? Es decir yo... te amo y entenderé si tu... bueno... quieres volver con él. –Dijo con tristeza.
-Quiero estar contigo Sasuke, por que así lo deseo, no es que no quiera a Naruto, pero lo cierto es que lo nuestro es imposible.
-Nada es imposible Hinata. –Soltándola de golpe. –Si lo amas debes luchar por lo que sientes, para que luego... no te... arrepientas. –Expresó con bastante dubitación.
-Lo sé... y por eso estoy aquí...
-No comprendo ¿Acaso me vas a usar para darle celos a Naruto? –Profirió enfadado.
-No tonto... –La respuesta dejo a Sasuke algo absorto. –Lucho por lo que siento por ti, por que así lo deseo y lo quiero.
-Pero... –Sasuke no comprendía nada.
-Quiero a Naruto... pero también es cierto que te quiero Sasuke, mas de lo que imaginaba.
-¿Entonces piensas jugar con ambos? –Dijo algo herido.
-No... me arriesgo solo por ti, por lo que sientes y por lo que siento, para que descubramos que el amor no es sufrimiento, por eso estoy aquí, por que desde hace tiempo no había conocido a un hombre que realmente me amase con todo su corazón como tú lo haces Sasuke. Y si tengo que arriesgarme lo haré por un amor así, aun que otras cosas queden en el camino, lo hago por los dos.


Los dos se besaron apasionadamente, mientras sentían nuevamente un intenso calor apoderarse de sus almas, Hinata lo abrazó con fuerzas y Sasuke la aprisionó un poquito contra la pared de aquella ducha.
La muchacha al sentirse esclava nuevamente de sus brazos, sintió un recurrente éxtasis apoderarse de cada músculo de su cuerpo tensándolo de tal manera, que no podía evitar suspirar de placer.

-Hinata... yo quiero... –Sasuke no pudo terminar su frase pues mantenerse alejado de aquellos dos labios por demasiado tiempo era una tortura infernal.
-¿No tenías que descansar? –Dijo entre risas, la ojiperla.
-Estoy bien... ¿crees que no podré hacerte feliz otra vez o que? –Volviéndola a besar.
-No lo digo por eso... –Riendo nuevamente mientras lo miraba a los ojos.
-¿Y entonces?
-Lo digo por tu misión.
-Bueno... ni modo... dormiré mañana... –Apresándola nuevamente. -¿Qué le dijiste a Tenten para que no subiera? –Preguntó él al dejar de besarla y considerando el tiempo que habían estado juntos.
-¡¡Ahh!! No le dije nada... ¿Tu crees que?
-¿Y si le cuenta? –Dijo Sasuke algo agobiado.
-Pues algún día lo tendrá que saber... –Algo cabizbaja.
-Seguramente será antes de lo que piensas... ¡¡Te felicito le romperás el corazón a Naruto... Otra vez!! –Exclamó una voz con cierta furia, inmersa entre la bruma y el vapor.
-¡¡Yo quiero ser feliz y tengo ese derecho!! –Grito algo enojada.
-Hinata... ¿Con quien hablas? –Sasuke la miró algo confundido.
-Tú le arrebataste todo lo que le quedaba... me arrebataste a mi hijo, me arrebataste la vida... y ahora le arrebataras su felicidad. –Dijo Minato con furia caminando de un lado a otro en aquel cuarto de baño, Hinata lo observó sorprendida, realmente lucía enfadado.
-¿Hinata? –Sasuke notaba la mirada atenta de Hinata y se dio vuelta para tratar de visualizar la causa de su temor, pero no había nada allí.
-¿Por qué? Es tu deber, me debes esto... por lo que me has hecho... –Minato derramaba unas cuantas lagrimas. -¿Cómo crees que él se sentirá y más sabiendo que te acuestas con su mejor amigo? ¡¡En que demonios estas pensando!! -Grito


Hinata se sobresalto un poco y cerro con rapidez la cortina de la ducha, evitando así el tener que observar aquella fantasmagórica presencia. Sasuke miró su accionar, y la abrazó con fuerza.

-Hinata mírame... –Le dijo en voz alta.
-Tenten lo sabe, Itachi lo sabe... ¿Crees que él no se enterará de esta traición? ¿Crees que no lo sabrá? -Mucho más furioso.
-¡¡Ya déjeme en paz!! Es hora de que dejé a Naruto vivir su propia vida, y le aseguró que él logrará ser feliz por su propia cuenta.
-¡¡Hinata que me mires!! –Exclamó Sasuke zamarreándola un poco.
-Esta aquí Sasuke... –Dijo con terror.
-No hay nadie aquí. –Notando que la muchacha perdía la vista nuevamente.
-Por que estoy aquí... por que estoy condenado a vivir en este lugar, por que no puedo ver a mí adorada Kushina, por que debo presenciar el sufrimiento de mi hijo ¡¡Por que sigo atado a esta mujer!! – Gritó con ira.


Minato pareció enceguecerse y arremetió con fuerza contra la cortina de baño, la misma se desprendió completamente y salió impulsada volando unos metros hasta dar con la puerta del baño.
Hinata se acurruco en los brazos de Sasuke, sumergiendo la cabeza en el pecho de este, el chico no entendía con exactitud lo que pasaba, pero indudablemente, Hinata no veía solo locas visiones ni mucho menos.
Tras algunos segundos, todo permaneció en el más absoluto silencio, Sasuke cerro la ducha como pudo, pues Hinata aun seguía aferrada a él, y luego se apodero de su toalla que colgaba en uno de los bárrales del baño.

-Debemos salir Hinata, no podemos estar aquí.
-No quiero Sasuke, por que no me deja en paz...
-¿Aun esta aquí? –Le pregunto el pelinegro, ante lo cual la chica miró el lugar pero con algo de pavor.
-No... no lo veo...
-Entonces vamos... –Saliendo de la bañera y extendiéndole la mano para imitar su acción.


La chica lo siguió con lentitud, el chico la rodeo con la toalla que había traído, y luego tomo la sabana del piso y se envolvió él, caminaron hasta la puerta y salieron del cuarto de baño rumbo a la pieza de Sasuke.
Hinata entro con cautela, estaba algo pálida, y le temblaba el cuerpo, Sasuke trato de secarla y tomó otra toalla del closet para secarse él. Acto seguido comenzó a cambiarse, y luego la ayudo a hacer lo mismo.

-Cálmate Hinata... –Abrochando su blusa rosada, mientras ella apoyaba su cabeza en el pecho del chico quien se hallaba sentado en la cama a su lado. -¿Qué fue lo que te dijo?
-Que destruiría a Naruto... que le rompería el corazón, que yo debía estar a su lado, que se lo debía por haberle arrebatado la vida. –Exclamó llorisqueando mientras lo abrazaba.
-Eso es una tontería...
-Y en que rayos pensaba al acostarme contigo...
-¿Qué? –Preguntó confuso.
-Que Tenten he Itachi lo sabían, y que Naruto se enteraría también destrozándole el corazón. –Hinata se aferró al muchacho quien la estrecho entre sus brazos, mientras lloraba desconsoladamente.
-Tranquilízate Hinata... –Sasuke no sabía exactamente que decir, lidiaba con personas no con entes etéreos. –Miré Minato, si es que me oye. –Sasuke se sintió algo idiota. –Siempre lo quise como a un padre, es mas lo fue, mucho más que mi propio padre. Realmente me hizo mucha falta cuando... bueno... se marchó y quiero a Naruto como a un hermano, pero lo cierto es que amo a Hinata, desee con todo mi corazón no amarla, pero no lo pude evitar, y si realmente, percibe tantas cosas, entonces sabe que le digo la verdad.
Le prometo que yo mismo hablare con Naruto, pero no culpe ni atormente mas a Hinata, ella también ha sufrido bastante, he incluso ha tenido que lidiar con su muerte y la de su madre. Solo fue un accidente, nada mas, ya déjela tranquila se lo pido por favor... por el cariño que aun le tengo como padre y que sé usted sentía igual.


Hinata lo abrazo y luego lo miró a los ojos, esté le limpió las lagrimas y le sonrió.

-No te preocupes, conozco a Minato y el nunca fue un mal sujeto en verdad lo quiero como a un padre... ya no llores...
-¿Acaso crees que esta mujer te va a amar de verdad? –Dijo Hinata con otro tono de voz.
-¿Hinata? –Dijo Sasuke levantándose de la cama mientras la muchacha lo observaba con malicia.
-¿Acaso crees que llegará a amarte como ama a Naruto, Sasuke? No seas ingenuo...
-Ya basta Hinata...
-Si realmente quisieses a Naruto como tu hermano, nunca hubieses osado acostarte con su mujer.
-¿Minato?
-Piénsalo Sasuke... –Tras lo cual Hinata cayo extenuada en la cama.


((Nota de la autora: No me maten pero se me ocurrió así jajaja))

Sasuke, estaba algo asustado no solía intimidarse por cosas paranormales, pero desde ese momento lo pensaría. Hinata volvió en sí y se froto un poco la cabeza, ya que le dolía y luego miro a Sasuke apostado cerca de la puerta de entrada.

-¿Que pasó Sasuke?
-Nada Hinata... ¿Te encuentras bien?
-Si... me duele un poco la cabeza, ¿crees que tus palabras conformarán a Minato Uzumaki?
-Esperemos que sí Hinata... –Mordiéndose un poco los labios.


Continuará...
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Re: Horneando al Amor, Mi dulce Alma Gemela. 26/?

Notapor 777 » Lun Feb 22, 2010 4:00 am

.


que bueno que no demoraste en postear :mrgreen:

como dije no soy fan Naruhina, además Sasuke es mucho mas guapo y lindo
por favor Exorcicemos esa casa !!!!!!!! echemos agua bendita
llamemos a los cazafantasmas o al departamento que tiene el Vaticano para estos casos
hagamos algo....... Julio Iglesias viene a mi pais que alguien haga algo, detenganlo!!!!!!
y ahora quien podrá defendernos, upss me sali del tema ... pero no pude evitarlo :shock:


.

Spoiler: show
no se porqué pero al leer el fic me vino a la mente ghost, cuando modelan la arcilla jajajaja
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Re: Horneando al Amor, Mi dulce Alma Gemela. 26/?

Notapor Ladyarwen » Lun Feb 22, 2010 4:41 am

Jajajajaja Julio Iglesias jajajaa bueno te compadesco jajaaajaja

En cuanto al fantasma me temo que no será tan facil de echar jajajaja intente llamar a los cazafantasmas pero ni me contestaron creo que estan fuera de servicio :mad: en fin toy elaborando la otra parte pero la verdad me dio sueño así que la dejaré para mañana te mando saludos y ni hablar sasuke es mas lindo pero Naruto no se queda atras ajaja :lol:
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Re: Horneando al Amor, Mi dulce Alma Gemela. 26/?

Notapor Ladyarwen » Sab Feb 27, 2010 4:56 am

Hola aquí dejo el nuevo capitulo saludos


Capitulo XXVII "Juegos y Estrategías Parte III"



Spoiler: show
Tenten e Itachi conversaban en la sala, el té había dejado de humear hace mucho, y casi no había galletas en la pequeña bandeja.
Los dos jóvenes escucharon pasos provenientes desde la escalera y giraron la vista para observar a Hinata y Sasuke, pararse junto a la puerta de la sala.
Los cabellos de ambos lucían mojados, y aun que Sasuke traía una camisa negra y pantalones del mismo color, Hinata traía puesta la misma ropa.
Itachi se giro un poco, coloco su mano izquierda en la mejilla del mismo lado y apoyo el codo en la mesa ratona, mientras una mueca un tanto irónica se dibujo en su rostro. Tenten en cambio los observaba asombrada. Hinata lucía diferente, sus mejillas estaban sonrojadas y a la vez la veía feliz.
La castaña pudo percibir cierto brillo en sus ojos, que no percibía desde que Naruto le había roto el corazón hacia unos días.

-Buenas noches... –Dijo Itachi con naturalidad.
-Buenas noches... –Respondió la ojiperla percatándose de las palabras proferidas por Minato en la planta alta ¿Cómo explicaba la presencia de Itachi en su morada? ¿Acaso él lo sabía? ¿Sabía que había estado con su hermano menor?
-La charla fue larga al parecer... –Dijo Tenten un tanto ofuscada.
-Un poco... –Exclamó Sasuke con naturalidad.
-Hasta que al fin llegas Sasuke, llevo esperándote cerca de una hora tuve que interrumpir mi cita con Lara, solo para que me hagas esperar... –Refunfuñando un poco.
-Lo siento Itachi, puedes dejar de quejarte...
-¿Y bien que quieres? –Pregunto mientras su hermano y Hinata se sentaban a la mesa.
-Quiero que te quedes con las muchachas, yo debo ir a una misión y no quiero que se queden solas.
-¿Ayudaras a Kakashi? -Pregunto Itachi.
-Yo no le dije nada... –Dijo Tenten elevando las manos al cielo.
-¿Qué es lo que sabes Itachi? –Inquirió Sasuke.
-Lo suficiente como para mantenerme alejado por ahora Sasuke...
-Sabes que nuestro clan esta envuelto en esto...
-Lo descubrí hace poco...
-¿Y que piensas hacer?
-Ya te dije... nada por ahora...
-Pero... piensas quedarte así sin mas... viendo como intentan destruir Konoha.
-Entiende Sasuke... no podemos actuar aún, pero supongo que no podré disuadirte fácilmente a ti verdad...
-No... Ya tomé mi decisión atraparé a Madara a como de lugar.
-Entonces yo me quedaré aquí hasta que regreses... –Mirando a su hermano con cierta mueca alegre en sus labios.
-Gracias...
-Será mejor que prepare algo de cenar ¿o ya debes irte Sasuke? –Pregunto Hinata.
-No en unas horas... -Mirando su reloj de pulsera.
-Bueno iré a cocinar. –Dijo mas contenta.
-Yo te ayudaré Hinata... –Expreso Tenten.


Ambas jóvenes salieron con rapidez de la sala dejando a los muchachos solos.

En la mansión Hyuga...

Neji y sus dos guardaespaldas, llegaron casi al atardecer a la casa Hyuga. Al entrar en la mansión los recibieron cuatro hombres de seguridad. Dos de ellos se hicieron cargo del coche de Neji y los otros dos guardaron silencio y se apostaron a las puertas de la casa.
La casa era de por sí enorme; una larga y espaciosa sala, recibía a los visitantes y a través de la cual se comunicaban todos los corredores y las escaleras del primer piso.
Neji y Lee se despidieron de Sai quien partió rumbo a uno de los corredores del fondo a su habitación, para prepararse para la misión. Ambos muchachos caminaron un largo trecho hasta llegar a la sala de estar.
La misma constaba de varias estanterías con libros de los más variados. Una ancha chimenea descansaba junto a un ventanal, cuyas rojas cortinas se enlazaban permitiendo observar el anaranjado atardecer. Varios sofás color bordó se ubicaban en el centro de la sala rodeando a una alfombra color crema. Las paredes estaban revestidas con cuadros de artes rusticas, intercalados con alguna que otra mascara nativa traída desde el extranjero Al entrar una voz reconocida los recibió con alegría.

-¡¡Neji!! ¿Dónde estabas? ¿Te estuve buscando desde hace un buen rato? –Preguntó una muchacha de cabello negro y semí largo, sus ojos perlados brillaban con gran intensidad.
-Tenía que salir... es todo...
-¿Acaso me ocultas algo Neji? –Pregunto con suspicacia.
-Discúlpeme Neji-sama si no es mucha molestia me gustaría retirarme necesito tomar una ducha y descansar.
-Si claro Lee ve.
-Con permiso, Señorita Hanabi. –Lee hizo una respetuosa reverencia y salió de la sala con rapidez.
-¿Y bien no vas a decirme? –Exclamó Hanabi tomándolo por el brazo y arrastrándolo hasta uno de los sofás.
-¿Qué quieres que te diga Hanabi? –Dijo el chico algo ofuscado.
-Donde estuviste que más...
-Bueno creo que soy ya mayorcito como para que me controles.
-Lo sé pero eso no significa que no te cuide. –Inquirió sonriente.
-Pues... conocí a una chica... –Suspirando un poco.
-¡¡Vaya te flecho por lo que veo!! ¿Y es bonita?
-Es preciosa... –Sonriendo, mientras recordaba los hermosos ojos de Tenten.
-¿Cómo se llama? –Pregunto Hanabi más curiosa.
-Tenten...
-Es un bonito nombre... ¿Y como la conociste? –Tratando de sacarle bocado pues su primo no era tan abierto con ella como lo había sido con Hinata.
-Por accidente...
-¿Cómo esta eso?
-Hanabi no tienes otra cosa que hacer como estudiar por ejemplo...
-¡¡Ahh!! Ya estudie bastante por hoy y como estaba aburrida decidí armar el árbol de navidad aquí, ya que papá no quiere verlo en la casa. –Echándole una ojeada al inconcluso árbol a medio armar el cual parecía erguirse un tanto triste.
-¿Quieres que te ayude? –Dijo Neji levantándose de su asiento y tomando un par de adornos entre sus manos dispuesto a cumplir con aquella tarea.
-Gracias... Nunca imagine pasar una navidad sin mi familia... –Comentó algo triste mientras se apoderaba de unas pelotitas brillantes alojadas dentro de una caja.
-Pero aun tienes a tu padre Hanabi y me tienes a mí. –Observándola llorisquear un poco, pero enseguida limpio aquellas cristalinas gotas con algo de rudeza.
-Lo sé... pero extraño su risa, sus caricias y sus palabras de aliento. Extraño verla rondar alegremente por toda la casa... ¡¡Extraño a mi mama!!
-Hanabi... –Neji la abrazo con fuerza.
-Todos la extrañamos, pero yo estoy seguro que ella no querría verte llorar...
-Sí, lo sé...
-Terminemos de armar el árbol quieres. –Dijo Neji con mas alegría intentando motivarla un poco. –Estamos bastante retrasados con las fechas.
-Si... aun que ya lo había armado, pero no me gusto como quedaba y lo desarme otra vez...
-Hanabi, este árbol es bastante grande como para que lo estés armando y desarmando es una tarea un tanto fastidiosa... –Dijo un poco agobiado el muchacho.
-Es que no me queda igual que a ella... –Profeso nuevamente con tristeza.
-¿A ella?
-Hinata era la que se encargaba de estas cosas, siempre armábamos el árbol juntas, pero este año no será así.
-¿La extrañas Hanabi? –Le pregunto Neji mirándola a los ojos.
-Claro que sí... pero lo que hizo no tiene perdón Neji, ella nos traicionó... ella asesino a mamá... –Mordiéndose los labios.
-Eso fue un accidente Hanabi... ¿Tu crees que Hinata queriendo como quería a tu madre sería capaz de una cosa así?
-Al principio no lo creí Neji... pero ahora no sé que pensar... intento razonarlo, comprenderlo pero no logro entenderlo... ¿por qué hizo lo que hizo? ¿Por que? -Sentándose en uno de los sofás.
–Deberías hablar con ella Hanabi... darle la oportunidad de que se explique, de que te cuente como en verdad sucedieron las cosas.
-¡¡No quiero!! Ella... ella... ha lastimado a esta familia y ha herido mortalmente a papá. Casi no lo veo sonreír Neji, simplemente se encierra en su despacho y permanece allí horas y horas. Ni siquiera pasa tiempo conmigo, solo lo veo en la cena y con mucha suerte en el almuerzo... Me siento sola...
-Pero tu papá esta contigo Hanabi, y me tienes a mí, incluso tienes a Kiba, el te quiere mucho.
-Si... y yo también lo amo con todo mi corazón, pero siento que en parte fui causante de este desastre. Si yo no hubiese seducido a Kiba, él y mi hermana estarían casados, mi madre estaría aquí y mi papá sería feliz. –Expreso con algo de rabia.
-¿Y que hay de ti Hanabi? ¿Serías feliz viendo al hombre que amas con tu hermana?
-Ciertamente no lo sería, pero me sentiría menos culpable...
-Sabes las cosas suelen pasar por alguna razón, aun que al principio no las entendamos, todo pasa por algo y si eso debía suceder, pasaría aun que tu tuvieras toda la intención de evitarlo.
-¿Tu crees? –Inquirió mirándolo a los ojos.
-Sí... Vamos ni tu ni Hinata tienen la culpa de nada... -Acariciándole el cabello.
-¿Y como esta? –Inquirió la chica cabizbaja.
-¿Quién? –Preguntó algo distraído.
-Hinata quien más... fuiste a verla no es cierto...
-Por que crees que fui a verla...
-Pues nunca permaneces tanto tiempo fuera de la mansión...
-Eso no significa que la halla visto... como te dije conocí a una chica.
-No lo dudo, pero también viste a mi hermana...
-Ya dije que no... –Comentó algo molesto.
-Eres malo mintiendo Neji...
-Joven Neji, el señor Hiashi quiere verlo. –Exclamó una voz desde la puerta.
-Sí... gracias Pain... –Mirando ahora aquel traidor asomado en la puerta de la sala.



En la mansión Uzumaki...

Un taxi, se estaciono a las puertas de una gran reja, en cuyo frente se hallaba enmarcado en bronce, la figura de un siniestro lobo, cuyos dientes podían llegar a causar pavor en mas de un distraído; él mismo era parte del escudo que representaba al clan Uzumaki.
Una figura algo triste y sombría bajo de aquel coche, pago el viaje y observó unos instantes las luces del mismo perderse en la lejanía, luego percibió el portero y lo presiono con algo de vacilación.

-¿Quién es? –Preguntó una voz femenina al otro lado de la transmisión.
-Mi nombre es Sakura Haruno, necesito hablar con el joven Naruto ¿Se encontraría en casa por favor? –Dijo la muchacha con nerviosismo.
-Si, aguarde un momento le anunciaré su visita. –Colgando la bocina.


¿Era correcto que estuviese ahí? Quizás lo mejor era irse, volver a la casa de Ino y llorar amargamente su desilusión amorosa. ¿Qué haría Naruto? ¿La consolaría acaso? ¿Qué buscaba allí? ¿Venganza? ¿O solo un hombro donde llorar?

-Creo que lo mejor será que me vaya... –Dijo en voz baja y casi imperceptiblemente.
-El Señor Uzumaki la recibirá, señorita Haruno, por favor pase. –Contesto la voz femenina nuevamente, deteniendo su huída.


Sakura pudo escuchar una estridente bocina y el crujir de las verjas abriéndose. Tres figuras enormes aparecieron para escoltarla hasta la casa.

-Señorita Haruno, acompáñeme por favor... -Dijo uno de los guardaespaldas de la mansión.
-Gracias. –Comento la pelirosa, siguiendo a sus tres acompañantes.


La chica camino un largo trecho hasta hallarse a las puertas de la casa, el guardia de seguridad abrió aquella puerta permitiéndole la entrada al recibidor. Hacía tanto que había estado ahí, que ya casi la desconocía completamente.
La muchacha recordó las veces que Naruto, Sasuke y ella correteaban de aquí para allá volviendo completamente locos a los empleados del lugar.

-Aguarde un momento aquí enseguida la atenderán. –Exclamó el hombre sonriendo.

Después de que el guardia se hubo retirado, la muchacha permaneció sola durante algunos instantes. Decidió echar un vistazo al lugar; el recibidor constaba de un largo y ancho pasillo, muy iluminado. Varias estanterías adornadas con flores se apostaban a cada lado del pasillo en intervalos irregulares.
Hermosos cuadros de paisajes colgaban graciosamente de aquellas paredes, la mayoría eran recuerdos traídos por Minato de sus locas aventuras y viajes por el mundo en busca de clientela y negocios.
La pelirosa sonrió por unos momentos al notar, un cuadro en particular, en donde ella Naruto y Sasuke, posaban para el retrato, tomado hacía varios años en el jardín de la casa. La muchacha se acerco apenas y lo toco con cuidado, deseaba que sus recuerdos se inmortalizasen tan gratos, como los guardados en esa vieja pintura, recuerdos felices y más amenos.

-Señorita Sakura, buenas noches, es un placer volver a verla. –Exclamo una mujer mayor a quien recordaba volverla completamente loca, con sus travesuras como futura doctora.
-Buenas noches Matilde... –Haciendo una reverencia a aquella mujer extranjera, cuyo acento no se desbarataba con los años.
-El joven Naruto la espera en la sala, acompáñeme. –Dijo la mujer.
-Gracias...


Sakura la siguió en silencio a través del corredor, pasaron por varias salas de la casa hasta llegar al ala oeste de la misma, allí la mujer llamó a la puerta con delicadeza.

-Joven, la señorita Sakura esta aquí. –Pronuncio con animo.
-Hazla pasar Matilde... –Exclamó la voz de Naruto desde el interior de la habitación.
-Pase jovencita, y permítame decirle que se encuentra usted bellísima, como me gustaría que el joven y usted se casasen algún día, harían una hermosa pareja. –Dijo la anciana suspirando.
-Ya veremos... gracias por el cumplido Matilde. –Adentrándose en la habitación.


Sakura ingreso ha aquel que era el despacho de Minato, y que actualmente ocupaba su único heredero. A diferencia del resto de la casa, el mismo no era demasiado grande pues Yondaime solía bromear con que le bastaba el resto de la casa para perderse, así que prefería que sus cosas y papeles fueran más fáciles de encontrar dentro de su oficina.
Aun así, el mismo contaba con varías estanterías, la mayoría con revistas y catálogos, de la empresa. Unos cuantos libros de ventas y estrategias comerciales, que tanto aturdían a Naruto, se encontraban ahora arrumbados en otra estantería más vieja cerca de un enorme ventanal, cuyas cortinas de seda verde, cubrían completamente el paisaje. Del techo colgaba una enorme lámpara con varios cristales que flotaban inmersos entre las luces, y finalmente otros caían con gracia hacía abajo casi en punta.
La oficina tenía dos sofás color verde agua, anchos y cómodos con dos o tres almohadones colocados graciosamente sobre el espaldar de los mismos.
En el centro de la sala una inmensa alfombra color verde oscura se desplegaba por gran parte de la habitación.
Al fondo de la oficina se hallaba un inmenso escritorio de varios siglos de antigüedad, comprado por Minato para Kushina, quien disfrutaba de las cosas antiguas, pero que finalmente acomodaba por todo su hogar.
Naruto se hallaba inmerso en algunos papeles, al verla llegar se puso de pie y fue a su encuentro, el rubio intuía que algo no iba bien, pues el semblante de Sakura era notoriamente apesadumbrado.

-Hola Sakura... –Exclamó dándole un fuerte abrazo, como siempre solía hacer al verla tan triste.
-Hola... Naruto... –Dijo la chica rompiendo en lagrimas.
-¿Qué te ocurre? ¿Por qué lloras? –El chico la miró a los ojos y trato de secarle algunas lagrimas, mas la muchacha no cesaba de llorar.
-Sasuke... él... la ama... –Sakura se echo en sus brazos mientras sollozaba amargamente.
-Te lo dije Sakura... –Exclamó mordiéndose los labios. –Ven vamos a sentarnos... –Acompañándola al sofá más próximo.
-Esto es mi culpa, yo no quise verlo... soy una tonta...
-No eres una tonta, ni nada que se le parezca, él no se merece que tú lo quieras Sakura.
-Pero debí darme cuenta antes... debí reaccionar a tiempo en cambio solo hice la vista aun lado esperando y deseando con todo mi corazón que su accionar para con Hinata no fuera mas que cariño o atención, pero me equivoque... –Tratando de secarse las lagrimas.
-Toma... –Entregándole un pañuelo que traía en su bolsillo. -¿Qué fue lo que paso?
-Mientras él... mientras me besaba... me dijo ¡¡Te amo Hinata!! –Echando a llorar nuevamente.
-Lo siento Sakura...
-Me fui de ahí les dije con odio que fueran felices, pero se que me dolerá en el alma si eso llegará a pasar.
-¿Y Hinata que dijo? –Pregunto Naruto inquieto.
-Hinata no estaba con nosotros en la sala, pero llego para ver la escena final y mi desprecio hacia ambos, luego salí corriendo, sé que ella intento seguirme pero me escabullí con rapidez y tome un taxi... pensaba ir a lo de Ino pero... necesitaba hablar con alguien mas, necesitaba hablar contigo... –Naruto la abrazó con fuerza. –Se que tu la amas Naruto, pero ella... sucumbirá ante Sasuke, yo lo sé... él es demasiado encantador y es un buen chico... –Aun aferrada a su pecho.
-Lo se Sakura... pero en todo caso será así sin importar lo que los dos sintamos ¿No crees? –Dijo Naruto abrazándola con fuerza, sabía que la chica tenía razón, pero le dolía en el alma que Hinata llegase a amar a otro, en especial a su hermano, a su amigo...
-¿Ya te diste por vencido Naruto? ¿No piensas hacer nada para recuperar a Hinata? –Mirándolo ahora a los ojos.
-No...
-¿No la amas? –Pregunto la pelirosa.
-Si, aun la amo pero...
-¿Pero que?
-No puedo perdonarle lo que hizo... quizás fue un accidente pero el echo de ser quien es, el echo de mentirme descaradamente como lo hizo no me deja hacerlo, no podría vivir así, con ese rencor el resto de mi vida.
-¿Entonces estamos solos como al principio? –Exclamó Sakura con tristeza.
-No estamos solos me tienes a mí y yo te tengo a ti Sakura.
-Naruto... ¿Crees que fue un error haber terminado?
-Seguramente lo fue... Míranos ahora sufriendo por algo imposible y sin futuro...
-Quizás tengas razón. –Exclamó la muchacha
-Quizás... –Contesto él.

Naruto la miro a los ojos, aquel verde esmeralda resaltaba aun mas por tantas lagrimas. Recordó las veces que la había deseado en silencio, en su más tierna edad, y las veces que la había echo suspirar tras varias noches de frenesí y deseo.
El chico acaricio su rostro con dulzura y luego la besó apasionadamente, sus labios aun conservaban la calidez y sensualidad que tantas veces lo obnubilaba.
Sakura se sintió extraña; pero a la vez la exquisita sensación de los besos propinados por el chico la ayudaba a olvidar y la extasiaban hasta tal punto que la hacían perder la cordura.
El beso se torno más intenso, mas dulce, mas apasionado, tanto que un intenso calor los envolvía ahora completamente.
La chica se separó de él un momento y se acomodo con ligereza sobre sus piernas, Naruto solo la ayudo a acomodarse mientras la besaba con desenfreno.

-Naruto... –Exclamó la muchacha en un grito casi ahogado al sentir las manos del joven sobre su pecho, mientras el rubio las escabullía con ligereza debajo de la blusa, la cual le quito con gran destreza.


Tras haber perdido su blusa, ambos volvieron a besarse con pasión. Sakura le ayudo a quitarse la camisa mientras apreciaba la urgencia del chico por hacerla suya; como no sentía desde hacía, ya casi, un año atrás.
Sakura se levanto un momento y se quito la ropa interior volviendo a acomodarse sobre el joven quien, le subió con rapidez la pollera y se acomodo dentro de ella.
La muchacha suspiraba con desenfreno y erotismo, mientras se movía rítmicamente sobre el chico quien se había recostado un poco sobre el sofá y ahora la acariciaba con deleite.
¿Realmente haría lo correcto? ¿Podría Sakura quitar a Hinata de su corazón? Estaba claro que si Sasuke estaba libre y sabiendo como era el chico la conquistaría sin remedio.
Quizás si tuviese el coraje de perdonar, quien estaría en ese momento suspirando de deseo, sería Hinata, aquella muchacha sencilla y de buen corazón que había llegado a conquistarlo. Pero el echo de ser una Hyuga, el echo de mentirle, lo enfurecía, le indignaba... Él siempre había intentado ser sincero con ella, incluso él y Sakura habían terminado por ella y sin embargo ella jamás pensó en el daño que una vil y cruel mentira le podría causar a su corazón.
No quería lastimar a Sakura, ella también había sufrido mucho, pero el echo de estar así con él, el echo de acariciarse y besarse con lujuria le ayudaba de alguna manera a aplacar el dolor y el vació impregnado en su alma y en su corazón.

En casa de Hinata...

-Dime Sasuke ¿Qué tal te fue con Hinata? ¿Hablaron mucho? –Preguntó Itachi con picardía.
-Si... –Guardando silencio.
-¿Y se ducharon juntos? –Mirándolo con algo de soberbia.
-¿Por qué lo preguntas?
-Por que va hacer Sasuke... ambos traían el cabello mojado y venían de arriba o me equivoco... Tenten me dijo que pelaste con Sakura y que Hinata subió a reconfortarte.
-Hinata no fue a reconfortarme, fue a hablar conmigo... –Comento con severidad.
-¿Y cuando decidieron acostarse antes o después de la charla?
-¿Qué sabes Itachi?-Refunfuño el muchacho.
-Bueno como tardabas fui a buscarte y bueno debo decir que sonaba muy entretenida... la charla digo. –Sonriendo con cinismo.
-Pues bien... si... estábamos juntos... mas contento... –Cruzándose de brazos.
-No sé sí tanto como tú. –No aguantando la risa.
-Búrlate lo que quieras... pero si tienes razón soy feliz...


En la cocina...

- Hinata ¿Acaso te volviste completamente loca? –Gruño un poco la castaña.
-No entiendo ¿por qué lo dices Tenten? –Haciéndose la desentendida ¿Acaso Tenten lo sabía tal como sugirió Minato?
-Bueno es obvio, mírate el cabello, mírate la sonrisa de oreja a oreja... –Pronuncio aun más sorprendida.
-Recuerdas lo que me dijiste Tenten... –Dejando las ollas de lado y mirando a la castaña a los ojos.
-Pues... que seas feliz...
-¿Entonces? –Haciendo que Tenten la mirara aun más detenidamente.
-Haber déjeme ver si entiendo... Hace una hora, suspirabas de amor por Naruto, y ahora me dices que estas profundamente enamorada de Sasuke... ¿O yo estoy mal y no comprendo nada del amor o tu Hinata estas sumamente confundida? –Caminando hasta la puerta de la cocina la cual atravesó. Hinata la observo y la siguió en silencio, sabía que hacerle entender a Tenten su decisión seria bastante complicado.
-Siéntate un momento Tenten... –Le pidió a la muchacha que permanecía parada a su lado.
-¿Y bien? –Expresó aun confusa tras sentarse en las pequeñas escalinatas que daban al jardín.
-¿Lo sabes no es cierto? ¿Sabes que yo y Sasuke estuvimos juntos? –Entrecerrando los ojos y acomodándose a su lado.
-Pues si... subimos con Itachi a buscarlos y nos encontramos con la sorpresita. -Pronuncio aun molesta.
-Sé que todo esto es muy confuso incluso para mí también lo es, pero lo cierto es que cuando Sasuke me beso... nunca creí que él pudiese despertar esto en mí, comprendes...
-La verdad no...
-Amo a Naruto y siempre lo querré, pero hay dos grandes problemas, el primero es que soy una Hyuga y el un Uzumaki y por más que los dos sintamos cariño por el otro, es como querer juntar el agua y el aceite.
-Pero Hinata no debes darte por vencida... Naruto... él –Mirándola a los ojos.
-Naruto... –Prosiguió la ojiperla. –Él no me perdonara por ser la causante de la muerte de su padre, sé cuanto ha sufrido su ausencia y entiendo perfectamente que el que me tenga que ver a los ojos cotidianamente, no le ayudará a aplacar ese dolor, ni mi culpa, por ocasionárselo. Siento una espina clavada en mi corazón, y por mas que yo lo quiera y él a mí, ninguno de los dos estaremos cómodos jamás.
Naruto es un buen chico y se merece ser feliz Tenten, yo a estas alturas no soy capaz de brindarle la felicidad que se merece, ni él a mí.
-Le vas a romper el corazón Hinata, y no es que lo defienda por que en este preciso instante quisiera estrangularlo, pero si algo lo conozco, después de estos dos largos años, es que él te ama mas que a nada y eso no va a cambiar; pero cuando sepa esto... –Tenten calló súbitamente y se mordió los labios, Hinata solo suspiro y observo el cielo estrellado de Konoha..
-Sé que le dolerá... pero le dolerá mas el vivir con el rencor y la falta de perdón hacia mí. Además estoy segura de que será feliz lejos de mi lado, lo espero de corazón. –Hinata comenzó a derramar copiosas lagrimas Tenten la miraba bastante desconcertada.
-¿Y que harás Hinata volverás a darle una oportunidad a Sasuke?
-Le daré mas que eso Tenten... Le daré mi alma, mi corazón, mi vida, por que él ha sido el único hombre que me ha amado sin reservas, sin juzgar, y fue capaz de dejarme ir solo para que yo fuese feliz con Naruto, aun que se le desgarrara el corazón, lo hizo por mí. ¿Y sabes una cosa Tenten?
-¿Qué cosa? –Mirándola a los ojos.
-Me hace feliz... muy feliz... y no lo vi hasta que él me besó, hasta que me dijo que me amaba y me hizo suya... en ese preciso instante supe que lo amaría mas de lo que nunca me hubiese imaginado. ¿Sabes otra cosa Tenten?
-¿Qué cosa? –Tenten se asombro de lo feliz que se veía ahora la muchacha, era como si una Hinata hubiese muerto hacía tan solo una hora, y en esos precisos momentos, se hallara frente a otra mujer distinta, jovial, radiante; por un instante creyó que no era su mejor amiga, aquella desvalida chica que en lo único que pensaba hacía tan solo unos días, era en morir.
-¡¡Lo amo!! –Hinata volvió a sonreír, y la castaña entendió que la joven había tomado una clara decisión, el problema sería cuando tuviera que afrontar esas decisiones.
-Pues creo que tu decisión es un poco confusa, pero si es lo que realmente te hace feliz te apoyaré por que eres mi amiga, y para eso estamos los amigos. ¿Pero dime una cosa Hinata?
-Sí... –Tras darle un tierno abrazo a la muchacha.
-¿Qué tal es Sasuke en la cama? Debe ser genial por que para hacerte cambiar de opinión en un rato ¡¡Uhh!! –Exclamó la chica en tono burlón.
-Bueno no tengo demasiada experiencia para hacer comparaciones Tenten, pero si puedo decirte que es ¡¡Fantástico!!

Ambas muchachas echaron a reír, con picardía y charlaron un poco mas acerca de la gratificante experiencia. Luego retomaron a sus deberes para intentar cocinar algo delicioso para los dos muchachos.

En la oficina de Kakashi...

El peliblanco preparaba unos papeles ansiosamente sobre su escritorio, había planeado esta emboscada desde hacía tiempo, cada minucioso detalle había sido observado y estaba completamente seguro de que nada, absolutamente nada, podría llegar a salir mal.

-¡¡Capitán!! Aquí esta la lista de oficiales que estarán de servicio esta noche. –Exclamó Kabuto acomodándose los anteojos.
-Gracias Kabuto... ¿Has visto a Yamato? –Pregunto Kakashi acomodándose el cabello y revisando la planilla entregada por el muchacho.
-Pues no lo he visto, pero seguramente estará en el baño, como yo vengo de la galería de armas no lo he visto aquí arriba.
-Esta bien luego lo buscaré... –Sumergiéndose nuevamente en la planilla.
-Me retiro capitán con su permiso...
-Sí, sí adiós. –Dijo algo ensimismado en sus papeles. –A propósito Kabuto. –Volviendo a mirar al chico quien salía de la oficina.
-Sí señor...
-Son dos cosas... La primera es que quiero felicitarte por esté gran trabajo, si no fuese por tu olfato y astucia seguramente no podríamos llevar a cabo esta operación hoy.
-Muchas gracias señor. –Contesto Kabuto bastante asombrado, Kakashi pocas veces solía felicitarlo.
-Quiero que sepas que ya he hecho mi informe al Hokage con respecto a tu desenvolvimiento y pronto serás ascendido. Junto con ello, podrás disponer de algunos agentes a tu servicio y un excelente sueldo ¡¡Felicitaciones!!
-Muchísimas gracias señor. –Kabuto creía que en cualquier momento le daría un sincope.
-Bueno puedes retirarte, a se me olvidaba en un rato vendrán dos muchachos, quiero que ni bien lleguen los lleves con los maquillistas, aquí tienes sus nombres. –Entregándole un papel con los mismos.
-Si, no habrá problemas capitán... –Algo desconcertado pues no reconocía esos nombres.
-Otra cosa mas... –Guardando un breve silencio y observándolo de reojo. –Nadie debe saber de estas dos personas, ellos participaran en la operación.
-¿Son agentes especiales? –Pregunto Kabuto.
-Algo así... solo asegúrate de que cuando lleguen me avises personalmente que están aquí ¡¡Entendido!!
-Claro... Con su permiso.


Kabuto se retiro algo inquieto, y a la vez asombradísimo, Kakashi pocas veces era tan amable, o se traía algo entre manos o la presencia constante de la señorita Shitzune le había cambiado el humor. ¿Por otro lado quienes serían esos sujetos a quienes debía disfrazar?


En la mansión Hyuga...

Neji camino un largo trecho cruzando la mayor parte de la casa, para llegar al despacho de su tío Hiashi Hyuga. El muchacho golpeo la puerta y espero para entrar, la figura de Pain se había desvanecido varios corredores atrás. ¿Qué debía hacer? Si Kakashi tenía razón lo mejor era esperar, pero que su tío no supiese un echo tan relevante, le daba escozor.

-¿Quería verme tío Hiashi? –Pregunto tras entrar al despacho.
-Si Neji, entra y siéntate por favor...
-Claro... –Dijo el muchacho cumpliendo de inmediato la orden.
-He estado haciendo unos cálculos y a pesar de todo lo que esta sucediendo, necesitamos continuar con el negocio.
-Comprendo...
-Bueno veraz... he decidido abrir otra fabrica en la aldea de la lluvia, el lugar si bien esta bastante urbanizado, no cuentan con tantas inversiones echas ahí y creo que sería una buena oportunidad para expandirnos.
-Si he oído acerca del lugar, al parecer es una preciosa ciudad con buenas posibilidades de prosperar.
-Sabría que te gustaría... –Exclamó con cierta jovialidad lo que alegró el corazón de Neji, pues su tío hacía un año que casi no reía. -En fin he hecho un estudio de mercado y un calculo en cuanto al capital que necesito invertir. He puesto algunos operarios y agentes de bolsa para que se encarguen de iniciar la construcción de la nueva sucursal y quiero que tú te hagas cargo de ella.
-¿Qué? ¿Yo? –Neji no podía creerlo.
-Por supuesto, se que eres joven, pero también muy capaz, lograras acompasarte enseguida eres un genio Neji de eso no hay duda, al igual que lo fue tu difunto padre.
-Pero un puesto así le correspondería a Hanabi ella es quien debe hacerse cargo por ser familiar directo suyo, a pesar de pertenecer a las ramas secundarias de la familia.
-No... Hanabi debe permanecer en Konoha, no solo por su seguridad, sino también por que ella se hará cargo de la herencia y del clan Hyuga.
-¡¡Pero eso le corresponde a Hinata!! Es la primogénita.
-Mi hija murió en el accidente hace ya diez meses, como corresponde Hanabi ocupará su lugar a pesar de no haber sido la primogénita.
-¿Pero Tío, Hinata está viva, acaso piensa desheredarla y desampararla? –Expresó con preocupación, al parecer su tío no estaba muy dispuesto a perdonar a Hinata.
-¡¡Ya basta Neji!! He dicho que mi hija esta muerta y punto final, ahora volvamos a la situación, te harás cargo de la empresa en la aldea de la lluvia. –Dijo Hiashi con severidad.
-¿Y cuando debo partir? –Pregunto con resignación.
-En unos seis meses mas o menos, te iré buscando un hogar allá para que te establezcas y mientras esperaremos a que la fabrica este acabada.
-Entiendo... lo haré pero antes... Tío hay algo que debo decirle con respeto a Hinata.
-¡¡Neji acaso no fui claro!! -Grito Hiashi con tono más severo.
-Si lo fue, y espero que antes de que termine de sepultar por completo a su hija me escuche...

Neji comenzó a hablar con Hiashi necesitaba demostrarle, que de alguna manera, su hija mayor no era tan inútil como pensaba, y que a pesar de su desprecio, su falta de amor, cariño y perdón, la muchacha era tan fuerte como para seguir adelante.


Horas mas tarde en casa de Hinata...

Después de haber cenado y de una larga sobremesa, Hinata preparo un poco de té para los cuatro. Al ingresar a la sala noto que Sasuke no se hallaba ahí, Tenten e Itachi ahora conversaban sobre estrategias de combate y algunos trucos, que el joven se esmeraba por que la castaña lograra entenderlos.

-¿Oigan chicos y Sasuke? –Pregunto la ojiperla dejando la bandeja sobre la mesa.
-Unos minutos y ya lo extrañas Hinata... –Dijo Itachi con cierta picardía.
-Bueno... no es que... yo... ¡¡Ahh!! Solo preguntaba es todo.
-Fue a buscar unas cosas a la habitación.
-¿Y fue solo? –Pregunto la chica algo asustada al recordar el episodio con Minato en el cuarto de baño.
-Si ¿Acaso crees que mi hermanito le teme a la oscuridad o cosas por el estilo? –Preguntó Itachi con soberbia.
-No, no es eso...
-Mira ahí lo tienes... –Exclamó el muchacho al ver entrar a su hermano por la puerta.


Sasuke traía consigo un bolso de mano, un cinturón un poco raro y una extraña vara en su mano izquierda.

-Veo que te alistaste... –Inquirió Itachi con simpatía. -¿Solo llevarás eso?
-¿Qué tiene de malo Itachi no soy un bebe sé elegir muy bien mis armas?
-Esta bien no te enfades.


Hinata lo observo sorprendida, nunca había visto a su valiente paladín así vestido y con cosas tan extrañas encima. Sasuke se dio cuenta de su mirar y le sonrió.

-¿Puedo preguntarte algo Sasuke? –Pregunto la chica algo hipnotizada.
-Sí, claro. -Acercándose a su lado.
-¿Eres algo así como James Bond?
-¿James qué? –Dijo Sasuke molesto por las risotadas de Itachi quien nunca en su vida se había tentado tanto.
-James Bond el agente 007, es un espía ultra famoso, que además vive completamente rodeado de hermosas mujeres locas por él. –Hinata lo miraba sería al hablar.
-¿No me digas que eres fanática de esas películas Hinata? –Pregunto Tenten sonriendo.
-Si me fascinan... –Dijo mientras sus ojos despedían brillos de colores.
-¿Y como puede ser un espía si todos lo conocen? –Pregunto Sasuke.
-Bueno, no lo sé, supongo que tiene encanto y siempre derrota a los malos... –Volviendo a sonreír. –Así que imagino que no deben quedar testigos de sus trabajos ¿Tu también haces eso o no?
-Digamos que sí... similar quizás...
-Sobre todo por estar rodeado de bellas mujeres... –Dijo Itachi con picardía nuevamente haciendo que Sasuke le echará una mirada fulminante.
-Ya sabía que lo seguían las mujeres... cuando lo conocí y me acompaño a la sala de primeros auxilios las enfermeras lo seguían como locas, luego en la calle, el hospital, en el festival... –Hinata iba elevando sus dedos a medida que enumeraba las veces que las chicas perseguían a Sasuke. –Y eso que no saben que es como James Bond de lo contrarío ya lo hubiesen violado. –Dijo con gracia.
-Es verdad. –Tenten también echo a reír a carcajadas.
-Sería un trabajo que yo haría con gusto. –Sentencio Itachi sonriente.
-Ya dejen de tomarme el pelo, depositando la vara que traía con él, que era nada mas ni nada menos que una larga Katana.
-¡¡Ahh!! -Tenten tragó saliva. –No nos harías daño verdad Sasuke además solo era una broma -Sonriendo con nerviosismo.
-Pruébenme... –Esbozando la cínica sonrisa que cotidianamente se reflejaba en el rostro de Itachi.
-Y yo que pensaba darte un tierno beso antes de irte, pero en vista de que moriré, me lo reservo. –Exclamó Hinata entre risas, ante lo cual Sasuke la observó algo sonriente.
-Bueno me contendré... –mirándola a los ojos con intensidad, ante lo cual la chica no pudo resistirse y lo beso en los labios.
-Vaya, volvemos con el canal de adultos. –Itachi sonreía mientras le hacia curiosos gestos con la mano a Tenten.
-No seas envidioso Itachi. –Refunfuñó el pelinegro. –Bueno será mejor que me vaya o se me hará tarde. –Exclamó levantándose de la mesa.
-¿Te llevarás el coche? –Preguntó Itachi.
-Si que esperas que me vaya a pie.
-No claro que no, pero creo que Madara reconocerá enseguida tu trasto.
-¡¡Itachi!! –Volvió a refunfuñar.
-Toma, llévate mi motocicleta, esta estacionada afuera en el jardín, el casco esta en ella, cuídala bien. –Tirandole las llaves.
-¿Hoy estas de buen Humor? Por que para queme prestes tu bici nueva... –Exclamó con descaro Sasuke.
-Sí seguramente... –Sonriendo.


Sasuke levanto su Katana de la mesa y la ajusto a su espalda, luego camino rumbo a la puerta de calle, Hinata lo siguió de cerca, y su hermano y Tenten un poco mas atrás.
El semblante de la ojiperla se veía claramente preocupado, aun que Sasuke supiera cuidarse, a donde iba no irían a jugar.

-Cuídate mucho Sasuke. –Exclamó mientras este la besaba.
-Descuida estaré bien, Itachi se quedará con ustedes esta noche, nos veremos por la mañana deséame suerte.
-¡¡Suerte y no lo olvides, regresa junto a mí!! –Dijo aferrándose a su cuello y besándolo por ultima vez.
-Es lo que más deseo... Hinata. –Contesto éste.



En la Mansión Uzumaki horas mas tarde...


Naruto acaricio con suavidad el rostro de la pelirosa quien dormía en el sofá, en donde hacía tan solo unas horas, ambos se amaron sin reservas.
El muchacho recogió su camisa del suelo y se la puso; se acerco a una de las estanterías de la sala y saco de dentro de la misma una pequeña cobija, con la cual cubrió a la muchacha; quien solo suspiro al sentir aquella calidez, pero no reacciono de su profundo sueño.
Naruto sonrió un poco, fue hasta su escritorio, he intento seguir con su tarea, necesitaba confirmar de alguna manera todo lo que su padre había descubierto luego de la desaparición de su madre Kushina.
Al parecer no eran demasiado los datos conseguidos, Azuma había logrado seguir su pista en Sunakagure, incluso tenía fechas y direcciones de distintos lugares en donde la habían visto, pero aún así todo se desvanecía entre tinieblas ¿Habría muerto en realidad? ¿Cabía la posibilidad de que su madre estuviese viva?
Tenía que tener esperanzas, si su padre continuo durante tantos años buscando el paradero de su mujer, era por que guardaba esperanzas fehacientes de que ella estuviese con vida.
El chico centro su pensamiento en Anko. Si la operación iniciada por Kakashi salía bien, como todos esperaban, conseguiría tener varias respuestas, las cuales su padre, no había logrado alcanzar en largo tiempo. Si ese tipo Orochimaru era el responsable de aquel secuestro y desaparición, entonces Anko debía saber algo.
Sentía ahora el deseo de increpar a esa mujer y sacarle la información por su propia cuenta, aun que tuviese que recurrir a métodos poco éticos no lo pensaría ni un momento.
Naruto suspiro, recostándose un poco en su sillón, era necesario que guardase la calma que controlase su ira y esperara hasta el amanecer.
El chico tornó su mirada hacía Sakura que dormía en el sofá, se veía tan frágil, tan indefensa. Volvió a pararse, se acerco a la muchacha y se sentó a su lado.
Sakura no había cambiado era la misma de siempre, la misma niña de quien se había enamorado. Aun que ciertamente ahora era toda una mujer, la muchacha seguía siendo tierna dulce, jovial, simpática, carismática, sensual; Poseía todos los dones y maravillas que un hombre reclamaría.
Naruto se aproximo a ella, entrecerrando los ojos, y la beso en la mejilla. Luego se separó un poco de ella y la volvió a mirar.
El chico se paralizó consternado, no podía creer lo que le insinuaban sus ojos, no era Sakura quien yacía dormida profundamente en aquel sofá, aquel largo cabello negro, aquella tersa y pálida piel, aquel perfume dulce y placentero; ¡¡No!! No era Sakura, era Hinata quien suspiraba con lentitud.
La chica abrió los ojos, aquellos dos luceros perlados y fulgorosos lo miraban con tristeza y melancolía. Algunas cristalinas gotas comenzaron a empañar esas dos preciosas perlas con impunidad.

-¿Hinata? –Profirió casi imperceptiblemente, mientras vislumbraba a su dulce princesa sollozar mirándolo fijamente.
-Lo siento Naruto... –Decía la muchacha sin quitarle la vista de encima.
-¿Por qué? ¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste? ¿Dónde esta Sakura? –Pero la chica parecía ensimismada, pues no prestó ni la más mínima atención a su largo cuestionario.
-Prometo cumplir mi palabra, y permitirte ser feliz con la mujer que más encandile tu corazón, prometo no volver a molestarte, prometo dejarte ir... –Expreso con cierta agonía.
-Tu no puedes estar aquí... –Exclamó con vacilación pegando un salto del sofá y dándole la espalda ¿acaso se había vuelto demente?
-Descuida... solo vine a decirte adiós...


La voz de la muchacha se extinguió súbitamente dejando que el pesado e incomodo silencio reinase otra vez en la habitación.
Naruto volvió a darse vuelta, al percibir las ultimas palabras de la muchacha. Una electricidad le había recorrido todo el cuerpo de punta a punta, anudando su garganta y apretando la boca de su estomago. Miró hacia el sofá, pero la única que aun seguía allí era Sakura, quien dormía apaciblemente.
El chico se frotó la cabeza ¿Se estaba volviendo loco? ¿Por qué sufría este trastorno ahora? ¿Qué significaba? ¿Estaría Hinata en problemas? ¿Intentaría otra vez aquella estupidez que casi termina con su vida?
Naruto fue hacia su escritorio, tomó su celular que estaba sumergido debajo de algunos papeles, y encaro rumbo a la puerta. Miró a Sakura, quien seguía dormida y salió de la habitación.
Las manos le temblaban ¿Qué era lo que pretendía hacer? ¿Llamarla acaso? ¿Qué podría decirle a Hinata? ¿Qué quería saber como estaba y nada mas? ¿Qué tubo una rara fantasía con ella y que estaba preocupado por su bienestar? ¿Y que pasaría si Hinata lo detestase ahora mismo? ¿La muchacha aun lo extrañaría?
El chico camino inquietó por el largo corredor, aún con el teléfono en la mano. Titubeaba entre cometer o no aquella insana acción, mientras se balanceaba inquieto por todo el pasillo. Finalmente decidió llamar a Tenten, intentaría buscar algún tonto pretexto y así saber de Hinata, si algo malo estuviese pasando con ella la castaña se lo diría, pues jamás lograba guardar un secreto.

-Hola... –Exclamó Tenten del otro lado de la bocina.
-Hola Tenten... No digas que soy yo... –Dijo con rapidez.
-¿Ocurre algo Tenten? –Pregunto una voz reconocida cerca del alta voz.
-Nada... nada cosas personales. –Exclamó la castaña colocando la mano en el auricular.
-¿Era Itachi? ¿Esta ahí? –Pregunto el rubio.
-Sí... ¿por qué llamas? ¿Aconteció algo? –Pregunto un tanto preocupada.
-No es que... quería saber... –El chico guardo silencio al escuchar voces desde el teléfono de Tenten.
-Cuídate mucho Sasuke. –Dijo Hinata.
-Descuida estaré bien, Itachi se quedará con ustedes esta noche, nos veremos por la mañana deséame suerte. –Ese sin duda era Sasuke, pensó.
-¡¡Suerte y no lo olvides, regresa junto a mí!!
-Es lo que más deseo... Hinata. –Contesto éste.



La castaña se percató de la conversación y se dirigió rumbo al living, deseaba que Naruto no hubiese escuchado todo aquello, pero al parecer su reacción no fue tan hábil ni a tiempo.

-Hola... ¡¡Naruto!! –Expresó con preocupación al notar el largo silencio.
-Tenten... –Contesto con algo de congoja.
-No es lo que parece. –Exclamó algo nerviosa.
-¿Hinata esta bien?
-Sí, ¿Por qué?
-Nada es solo que... creí verla... y me preocupe... es todo olvídalo quieres.
-¿Creíste verla? –La muchacha sonaba confusa.
-Nada, olvídalo, has de cuenta que no llamé... –Expresó con algo de dolor e indignación, tras lo cual colgó abruptamente la llamada.


¿En que rayos había estado pensando? Al parecer Sakura tenía toda la razón y Hinata y Sasuke eran algo mas y por como sonaba la charla quizás lo fuesen desde hace tiempo.

-¡¡Soy un IDIOTA!! –Naruto cerro el celular y lo guardo con furia en el bolsillo de su pantalón.
-Parece que te hubiesen dado plantón o algo por el estilo. –Expresó con cierta burla una figura que se aproximó a sus espaldas.
-No es nada... –Dijo aun enojado.
-Te conozco como la palma de mi mano, Naruto... y al igual que tu padre ninguno de los dos consiguen disimular su mal humor.
-Supongo que tienes razón Jiraya...
-¿Es por esa chica verdad? La sobrina de Kurenai, la que resulto ser una Hyuga. –Dijo mientras se apoyaba en la pared de aquel pasillo, frente al algo compungido y colérico muchacho.
-Si... –Respondió mordiéndose los labios.
-Al parecer logro atraparte mas de lo que imaginaba es una muchacha con recursos, esas son las peores, por que uno jamás sabe con que artimañas pueden salir... –Entrecerrando los ojos.
-Al parecer me engaño desde un principio, fui un ¡¡INVECIL!! ¿Cómo pude dejar que me utilizara de esa manera? ¿Cómo le creí? Solo un estúpido podría creerse toda esa sarta de mentiras. –Naruto golpeo con su puño la pared haciendo que uno de los cuadros continuos se tambaleara.
-Cálmate Naruto... no ganaras nada poniéndote así debes dar gracias por que pudiste descubrirla a tiempo.
-No fue a tiempo Jiraya... –Caminando rumbo a su oficina.
-¿A que te refieres Naruto? –Preguntó aun desde su lugar.
-Por que... la amo...
-¡¡Espera un momento!! –Sujetándolo del brazo. –¿No habrás llegado demasiado lejos verdad?
-¿A que te refieres Jiraya? –Esquivando la mirada de su mentor.
-Sabes a lo que me refiero...
-Fuimos novios, solo un mes, pero fui muy feliz, aun que viviese engañado, aun que ella me mintiese, y aun que jugase con mis sentimientos, fueron los treinta días más felices de mi vida...
-Naruto...
-Aun que no me quede nada y aun que lo pierda todo ahora mismo, no olvidaré jamás nuestro tiempo juntos. Aun que me pese, aun que me odie y auto reproche la situación... no puedo evitarlo... y no logro contenerme al saber que alguien mas la pretende o la ama, me fastidia, me revuelve el estomago, me eriza la piel, me pone los nervios de punta, me saca de quicio completamente...
-Naruto... veo que ya no eres un chiquillo... pero la olvidarás ya veraz, date el tiempo necesario para vivir sin ella y aprenderás a olvidarla...
-Lo intentaré... -Contesto no muy convencido y con cierta resignación.
-Bien así me gusta, ve a descansar y mañana te sentirás mejor... –Dándole unos golpecitos en el hombro.
-Sí, gracias...
-Buenas noches... –Dijo Jiraya retirándose del lugar.
-Buenas noches... –Guardando silencio mientras perdía su mirada en una de las ventanas del pasillo. –Que duermas bien Hinata...


Continuará...
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Re: Horneando al Amor, Mi dulce Alma Gemela. 27/?

Notapor Ladyarwen » Mar Mar 02, 2010 4:23 am

Hola 777 Aquí te dejo el siguiente capitulo espero no te marees jajaja :lol: :lol:


Capitulo XXVIII "Emboscada"


Spoiler: show
Tenten dejo el teléfono sobre la mesa de la sala. Luego se sentó pesadamente en uno de los almohadones, sabía que la situación entre Naruto y Hinata se complicaría y quizás mas de lo que la castaña pensaba.

-Espero que este bien... –Dijo Hinata en la puerta de la sala mientras exhalaba un largo suspiro.
-¿A que te refieres Hinata? –Tenten la miraba anonadada ¿Acaso sabría del llamado?
-A Sasuke a quien más Tenten... –Hinata se acerco a su lado y se sentó.
-¿Y que quería Naruto llamando a esta hora a tu celular? –Preguntó Itachi con suspicacia.
-¿Naruto? –Inquirió la ojiperla mirando a su amiga.
-No era Naruto... ¿Por qué crees eso Itachi?
-Por la manera que te escabullías del pasillo me lo imagine.
-Pues estas equivocado era... Shikamaru... y quería hablar un poco conmigo nada más.
-¿En verdad era shikamaru Tenten? –Pregunto Hinata.
-Sí, por supuesto... Creo que mejor me voy a dormir estoy algo cansada. –Expresó la castaña con un falso bostezo.
-Yo también iré a descansar, si sabes algo de Sasuke, Itachi me avisaras ¿Verdad?
-Claro... que descansen...


Las dos muchachas salieron con rapidez de la sala dejando a Itachi algo pensativo, era evidente que la reacción de la castaña denotaba que estaba mintiendo y esas actitudes él las había aprendido a leer desde hacía muchísimo tiempo. ¿Qué quería Naruto ahora? ¿Por que insistía en aparecerse en la vida de Hinata? ¿Por qué no dejaba de interferir con la felicidad de su hermano? Itachi tomó el celular de su bolsillo y se dispuso a escribir algunos mensajes en él, con gran rapidez y precisión.
Las muchachas al salir de la sala se dirigían cada una a sus aposentos. Tenten encaró hacía la planta alta y Hinata hacía su cuarto, pero el recordar que estaría sola en su habitación tras lo ocurrido con Minato la aterrorizó, y además la puerta de su cuarto había sido completamente destrozada en la tarde.

-Espera Tenten...
-¿Qué ocurre Hinata? –Dijo la muchacha deteniendo su marcha y mirándola algo paralizada frente a las escaleras.
-¿Podrías quedarte conmigo esta noche? No quiero dormir sola.
¿Y eso por que Hinata? –Tenten se aproximo a su lado.
-Minato... él estaba muy enojado... hace unas horas cuando estábamos con Sasuke en la planta alta se enfureció, tiró la cortina de baño al suelo, y lo noté muy dolido...
-Hinata, Minato esta muerto dudo que pueda sentir algo...
-No lo sé Tenten pero tengo miedo, te pido que te quedes. Mi cama es de dos plazas y no dormirás incomoda por favor... –Le suplico la ojiperla.
-Bueno si es así... dormiré aquí, lo que menos deseo es encontrarme con un fantasma furioso en la planta alta. –Dijo la castaña tragando saliva.
-Gracias...


Tenten fue por su pijama y luego regreso a la habitación de la chica, en donde Hinata había encendido todas las luces. La muchacha se hallaba tratando de colocar la puerta en su lugar pero le causaba un gran esfuerzo.

-Es inútil que intentes arreglarla Hinata, mejor la acomodaremos sobre el marco y mañana veremos que le hacemos ¿Qué te parece? –Objeto la castaña, al ver los inútiles resultados por acomodar la maltrecha puerta.
-Tienes razón Tenten. –Exclamó Hinata acomodando la puerta según las indicaciones de la chica. –Dime ¿tuviste algún problema arriba?
-Ninguno... quizás Minato se haya ido... –Dijo Tenten frotándose ambos brazos pues esta situación fantasmagórica le causaba pánico.
-Eso espero... –Acomodándose en la cama. -¿Crees que Sasuke estará bien?
-Nunca te había visto tan preocupada por él Hinata...
-Es que en realidad nunca me puse a pensar en el peligro en el cual se hallaba, sabía que era una especie de agente secreto, pero la verdad las palabras de Kakashi me dejaron bastante inquieta.
-Descuida ese chico sabe perfectamente como cuidarse...
-¿Y que te dijo Shikamaru? –Recordando la llamada que la castaña había recibido.
-Nada... –Tenten debía escoger con cuidado sus palabras, no sabría que efecto tendría en Hinata la llamada de Naruto. -¡¡Ahh!! Solo quería saber como estaba.
-Ya veo... entonces que le digo a Neji. –Pregunto Hinata mirándola a los ojos mientras se acostaba a su lado.
-¡¡Hay Hinata dudo mucho que le interese a Neji!! –Desplomando su cabeza sobre la almohada.
-Pero en verdad le interesas... ¿a ti no te gusta ni un poquito? –Inquirió sonriendo.
-Bueno... es agradable...
-¿Agradable? –Hinata la observaba con gracia mientras Tenten fijaba la vista en el techo.
-Además es muy atento...
-¡¡Atento!!
-Y es muy guapo... –Exclamó suspirando.
-Sabía que te gustaría. –Hinata echo a reír tras estas palabras.
-Bueno pero recién nos conocemos además dudo que lo pueda ver muy seguido.
-Por eso no te preocupes, lo tendrás por aquí mas veces de lo que te imaginas. –Sonriendo.
-¿Y él tiene novia? Por que si es así olvídalo, para muestra basta un botón.
-Tranquila, Neji no tiene novia, creo que nunca ha llegado a tener algo realmente serio.
-¿Y eso por que Hinata? –Girándose de costado para observar mejor a la muchacha a su lado.
-Por que Neji siempre ha sido un chico responsable, con una vida laboral ocupada, digamos que se convirtió en la mano derecha de mi padre, ya que éste me consideraba una inútil y por otro lado yo no tenía demasiado interés, Neji ocupo mi lugar.
El estar en tantas actividades y demás creo que le han quitado el tiempo para conocer muchachas, y además es especial, yo creo que prefiere no apresurarse y hallar a la chica correcta.
-¿De verdad? ¿No me mientes Hinata? –Exclamó Tenten un poco exaltada jamás creyó que se cruzaría con un chico así.
-Si de verdad... –Sonriéndole y acostándose de costado mientras miraba sonreír a la castaña.
-¿Y crees que él y yo... no sé... tengamos esperanzas? Es decir yo soy humilde y además estoy sola, por otro lado él es un Hyuga, un chico rico, guapo, de buenas posibilidades, tendrá mejores candidatas me imagino.
-No que va Tenten, en ese sentido se parece un poco a Naruto, no es de fijarse en cosas materiales o en mujeres importantes, solo se deja llevar por el corazón y nada mas... –Hinata se mordió un poco los labios.
-Si piensas olvidar a Naruto, Hinata, te sugiero que empieces por dejar de pensar en él. –Exclamó Tenten con melancolía.
-Si... lo sé... me costara al principio, pero lo lograré, y el no vernos mas me ayudará mucho...
-Eso espero... –Objeto la castaña.
-Será mejor que vayamos a dormir, mañana será un largo día... –Dijo Hinata tratando de evadir el tema.
-Buenas noches Hinata...
-Buenas noches Tenten...


Las muchachas apagaron las lámparas de mesa y se dispusieron a cumplir con la tarea de sumergirse en el maravilloso mundo de los sueños, en donde las penas y las alegrías se disfuman y dan paso aun reconfortante y mágico universo.
Hinata dio vuelta sobre si misma, Tenten tenía mucha razón si quería dejar de pensar en Naruto, necesitaba poner mas esfuerzo y tesón.

-Buenas noches Naruto... y adiós... –Pensó mientras se sumergía en un profundo sueño.


En algún lugar de Konoha...


La policía de Konoha ya había iniciado su movida, Kakashi había apostado a varios de sus mejores oficiales en puntos estratégicos de la ciudad, donde solo él sabía con exactitud su paradero.
Sai y Shino habían llegado hacia mas de dos horas a la seccional, para cambiarse y disfrazarse. Tras aquella acción, y la cara sorprendida de Kabuto, todos partieron a sus respectivos puntos de vigilancia.
Los dos muchachos se dividieron del grupo de oficiales yendo directamente hacía “Los ojos de la serpiente” en un vehículo viejo y algo destartalado, la idea era que llegarán completamente solos sin levantar ningún tipo de sospecha.
Era la primera vez en años que ambos clanes trabajaban en conjunto, y esto se notaba pues los dos muchachos viajaban algo incómodos, pero ninguno de ellos tenía facilidad para expresar, en sus semblantes, lo que acontecía en su interior.
Sus rostros habían sido completamente deformados, Sai se veía casi como un anciano, con varias arrugas en su frente y comisuras, y el cabello lo traía blanco como la nieve. Shino en cambio llevaba una peluca semí larga color castaña atada en una cola; unas enormes gafas similar a un lente de aumento, enmascaraba parte de su rostro y facciones.
Las ropas de los chicos eran algo viejas, ajadas y desalineadas, tal como su vehículo. Parecían hombres de bajos y limitados recursos que solo irían a disfrutar de una cerveza bien fría o tal vez a hacer algún que otro negocio turbio o simplemente deleitarse con alguna de las mujerzuelas que trabajaban en el bar; tal y como lo hacían diariamente la mayoría de los malandrines que frecuentaban aquel antro de perdición.
Shino estaciono el coche cerca de la puerta principal y ambos bajaron con cautela, se apostaron en la entrada e ingresaron al lugar.
El salón se mostraba bullicioso, varios ebrios se tambaleaban de aquí para allá tratando de levantar las cortas faldas de las camareras.
La mayoría de las mesas estaban ocupadas, y por otro lado las miradas atentas y las caras de pocos amigos, los disuadieron de sentarse en alguna de ellas; así que prefirieron acercarse a la barra.
Se sentaron en dos butacas y pidieron unas bebidas, el barman los observó de arriba a bajo, se notaba que eran nuevos clientes, pero no había mucha diferencia con los borrachos que asiduamente lo atosigaban.

-¿Qué es lo que quieren servirse señores? –Les preguntó con desgano.
-Dos cervezas bien frías... –Dijo Shino con calma y naturalidad.
-Muy bien... marchen dos cervezas... –Llenando dos enormes jarras con aquel amarillento liquido, el cual le entregó a cada uno.
-Gracias... –Comentaron al unísono.
-No los había visto antes por aquí... –Expreso el hombre alto, fornido y con bigotes, quien ahora limpiaba con esmero la madera de aquella barra.
-Solíamos frecuentar otros bares... pero últimamente la policía a cerrado varios o los merodea constantemente, eso lo pone a uno inquieto joven. –Exclamó Sai tratando de imitar la voz de un anciano.
-Comprendo... aquí han venido un par de veces, pero han encontrado los papeles en orden, y además no hay nada que un buen soborno no pueda pagar. –Riendo con fuerzas.
-La verdad es un fastidio no tener un lugar tranquilo en donde embriagarse. –Shino tomó un buen sorbo de su jarra, la cual exudaba frías gotas de agua traslúcidas a los lados del cristal.
-Es cierto, la verdad ya se pasan... podrían dejar trabajar a uno tranquilo, pero al parecer nunca se conforman.
-Buenas noches Fray... –Exclamó una voz masculina ingresando a la barra.
-Hola Kabuto... llegas tarde... –Refunfuño el hombre.
-Si... peleas con mi chica... ya sabes como son las mujeres cuando no las atienden. –Kabuto sonrió y se acomodo los anteojos.
-Tiene razón. –Echando a reír a carcajadas. –¿Pero quedó satisfecha verdad?
-Siempre lo esta... –Dijo nuevamente mientras se colgaba un delantal.
-¡¡Eso es lo que él cree!! –Sentencio una pelirroja.
-¿Acaso no te satisface Karin? –Preguntó el barman.
-No como yo quisiera... –Sonriendo con picardía mientras se apoyaba en la barra.
-Pues deberías buscarte otro. –haciéndole curiosos gestos con sus cejas.
-Lo pensaré Fray... como dice el dicho mas vale malo conocido que bueno por conocer. -Riendo otra vez. -¿Están las llaves de mi camerino por ahí?
-Si aquí están preciosa. –Entregándole las mismas a la chica. –Espero poderte oír cantar algo hoy.
-Si claro, eso si tu mujer no te reclama. –Sonriéndole con cinismo mientras se perdía en uno de los corredores del bar.
-¿Sabes algo Kabuto? Tienes suerte esa muchachita esta tan buena que la partiría como un queso. –Dijo lamiéndose los labios.
-Lo bueno es que solo yo lo hago... –Contesto el muchacho con seriedad.
-Claro, claro bueno será mejor que me cambie. –Despidiéndose con un gesto de mano con Kabuto. –Espero que regresen caballeros, no encontraran mejor lugar que éste en toda Konoha. –Mirando a los dos muchachos que aún seguían con sus bebidas a medio acabar.
-Gracias... –Volvieron a contestar en sincronía.


El barman se retiró y Kabuto tomó su lugar, el muchacho sirvió otras cervezas y continúo atendiendo la barra, mientras vigilaba la posible entrada y salida de personas con gran discreción y sigilo.

Kakashi se encontraba algo impaciente en una cafetería a unas cuantas cuadras del lugar, Yamato había desaparecido en el momento que más lo necesitaba, lo había mandado por unas ordenes de cateo firmadas por el Hokage y desde hacía varias horas no regresaba.

-¡¡Rayos Yamato donde te has metido no tenemos toda la maldita noche!! –Dijo en voz muy baja, mientras bebía un sorbo de café.
-Buenas noches.. –Dijo una voz con frialdad, lo que hizo que el blanquecino cabello de Kakashi se erizara por un momento.
-¡¡Vaya veo que has venido!! –Dijo en tono burlón, mirando a un muchacho de cabello negro sentarse frente a él.
-Por supuesto el orgullo y el honor de nuestro clan están en juego.
-¿Quieres tomar algo? –Pregunto el oficial
-No gracias, cuando partiremos...
-Nos quedaremos aquí hasta que las sabandijas lleguen. Y espero que eso sea hoy, de lo contrarío habremos hecho todo este movimiento en vano. –Tumbándose sobre la silla.
-¿Cómo sabremos que es el momento? –Pregunto Sasuke.
-Tengo un pequeño aparato, aquí en mi celular, cuando mi gente dentro del establecimiento los vea entrar, me avisaran de su llegada con una pequeña señal que encenderá una lucecita aquí. -Señalando el extremo de aquel teléfono.
-Esta bien... esperaremos entonces...
-No olvides que vamos tras Orochimaru, intenta no matar a Madara.
-Haré el esfuerzo -dijo el chico de mala manera ante lo cual Kakashi rió.
-Disculpen la tardanza... –Dijo Yamato entrando a toda velocidad a aquella cafetería.
-¿Dónde te habías metido Yamato?
-Lo siento el Hokage tardo en firmar todas las ordenes, y a demás la señorita Shitzune le envía esto capitán. –Entregándole un pequeño pañuelo.
-¡¡Ahh!! Su prenda de la suerte... –Expreso entre suspiros. –Aun que hubiese preferido su ropa interior, pero que se le va hacer.
-¡¡Aquí están los papeles que me pidió y todas las ordenes para actuar!! –Dijo al notar que Kakashi no tenía remedio
-Gracias Yamato ahora solo esperaremos un rato.


En la mansión Hyuga...

Hanabi dejó a medio armar aquel árbol navideño, no importaba cuanto lo intentaba no quedaba como ella deseaba.

-Estas esferas no son del color indicado. –Refunfuño molesta. -¿A quien engaño? El problema soy yo, no estos adornos. –Dijo tumbándose ahora sobre el sofá.
-Pues yo no te encuentro ningún problema Hanabi. –Dijo una voz masculina desde la entrada.
-¡¡Kiba!! ¿Qué haces aquí? –Exclamó corriendo a sus brazos y dándole un tierno beso.
-Bueno, mi madre me había pedido que le trajera unos papeles a tu padre esta tarde, cuando estuve aquí, pero los había olvidado en casa. Sabes como es de gruñona así que pensé traérselos a Hiashi, antes de que sé de cuenta de mi descuido y me mate. -Riendo
-¡¡Vaya pensé que habías venido a verme!! -Espetó enojada apartándose de su lado.
-Claro que también vine a verte... y los papeles son una buena excusa. –Abrazándola con fuerzas.
-Papá ahora esta hablando con Neji, así que deberás esperarlo un rato; Mientras te puedes quedar conmigo.
-Esta bien esperaré... –Expresó entre risas besándola nuevamente.
-¿Y Akamaru? ¿No vino contigo? –Dijo la muchacha extrañando la presencia del can quien acompañaba diariamente a su novio.
-Lo dejé en uno de los pasillos agazapado. No quiero que tu papá se enfade por que lo dejé entrar.
-Yo que quería saludarlo... –Haciendo puchero.
-Lo harás cuando me acompañes a la salida...
-Esta bien... –Exclamó mas contenta.




Neji tardó una o dos horas en explicarle a su tío todo lo acontecido con Hinata, éste solo lo observaba impávido y taciturno, sin emitir ni una sola palabra.
El chico le detalló la vida de la muchacha, que había hecho luego de dejar la mansión Hyuga, y que ahora administraba una pequeña casa de huéspedes para ganarse la vida.
Cuando por fin hubo terminado, miró a su tío como esperando una posible respuesta o contestación, pero éste simplemente suspiró con algo de congoja y agobio.

-No va a decir nada tío, Hinata se ha esmerado en seguir adelante a pesar de todo, creo que sus acciones dicen mas que mil palabras.
-Entiende Neji, mis decisiones ya están tomadas, además lo que siempre ha querido Hinata es no pertenecer a esta familia.
-Pero Hinata...
-Mi hija se ha esmerado todos estos años en hacerme entender que ella, no era la persona indicada para hacerse cargo de todo el clan. Creo que esto es lo mejor que le haya podido pasar... –Dijo levantándose de su silla. –Además por su culpa y la de los Uzumakis, Sayuri está muerta y eso es algo que no me es fácil perdonar ¿Comprendes?
-Tío, Hinata no es culpable de ese accidente tanto ella como los Uzumakis, son victimas de alguien que trata de destruir a nuestras familias, de destruir a Konoha, utilizando los resentimientos de un clan hacía el otro. –Neji se mordió un poco los labios, estaba hablando de más, pero la idea de que su tío le echara la culpa de sus desgracias a Hinata lo enfurecía.
-¿De que hablas Neji? –Exclamó Hiashi rabioso.
-Hablamos con un policía, su nombre es Kakashi Hatake... él nos mostró sus investigaciones tío.
-¿Has sido capaz de actuar a mis espaldas Neji? –Expresó con decepción.
-Tanto el heredero del clan Uzumaki, como Hinata y yo, creemos que esta contienda a durado demasiado tiempo y que nuestras vidas y las suyas no deben seguir siendo sacrificadas para satisfacer las ambiciones de un sujeto que busca destruirnos.
-¡¡Basta Neji!! –Tratando de que el muchacho guardará silencio.
-Ese hombre, quien busca perjudicarnos. –Prosiguió sin escuchar a su tío. –Su nombre es Orochimaru...
-¿Qué? –Hiashi se sentó algo anonadado.
-Era lo que el señor Hatake, ha buscado durante semanas decirte, pero ni tu, ni Jiraya Jashou se han mostrado prestos a escucharlo.
-Orochimaru... –Hiashi reconocía ese nombre lo había escuchado hacía varios años ya. Durante aquella época, la esposa de su contendiente Yondaime Uzumaki, había desaparecido en el mas absoluto de los misterios
-Así es y hay mas tío, ese sujeto tiene gente trabajando dentro de ambas familias, gente que lo han ayudado a crear todos estos atentados, haciéndonos creer que quienes estaban tras todas aquellas acechanzas y amenazas eran los Uzumakis, y a ellos que quienes estaban tras los reiterados intentos de muerte a su clan, éramos nosotros los Hyugas.
-Eso no es posible Neji... nadie dentro de nuestra familia osaría traicionarnos.
-El señor Hatake ha estado siguiendo a una de las secuaces de Orochimaru, su nombre es Guren. Ésta mujer se ha encontrado reiteradas veces con las mismas personas. Lo que Kakashi necesitaba era que nosotros identificáramos a esos sujetos, para así verificar o no sus sospechas de que cada familia contaba con conspiradores.
Yo mismo lo vi tío... vi las fotos, en todas ellas aparecía...
-¿Quién? –Expreso con enojo.
-Pain...
-¿Qué dices? Pain ha sido nuestro jefe de seguridad durante años ¿Por qué nos traicionaría?-Caminando nerviosamente por toda la habitación.
-No lo sé tío pero lo cierto es que lo vi; quizás desee dinero, y sabe que puede obtenerlo fácilmente colaborando con ese hombre, sinceramente no se me cruza otra cosa por la cabeza, pero hay mas...
-¿Mas?
-Si... dentro del clan Uzumaki también hay renegados, tal y como Kakashi sospechaba y además hay gente dentro del clan Uchiha ayudándolos.
-¿El clan Uchiha? Pero ellos son quienes se encargan de proteger a todo Konoha, eso sería gravísimo Neji.
-Es por eso tío que no podemos seguir con esta interminable cadena de odio, necesitamos unir fuerzas.
-¡¡Jamás me uniría al clan Uzumaki!! ¡¡JAMÁS!! –Sentenció con enfado.
-Si queremos terminar con esto tío debemos hacerlo. Esta noche he enviado a Sai a participar en una operación policíaca, intentaran atrapar a todos los traidores cuando se reúnan en un bar a las afueras de la ciudad.
-¿A Sai? ¿Por qué no me has dicho esto antes Neji? ¿Pensabas actuar sin mi consentimiento? Esto me decepciona profundamente...
-Comprenda tío ninguno podíamos hablar, la operación estaba en riesgo. Si alguien mas se enterará y filtrará la información todo podría desbaratarse, incluso yo no debía decirle nada hasta mañana... y aún así he roto mi palabra...
-¿Por qué hasta mañana?
-Por que el mismo Hokage los citaría en su despacho cuando la misión concluyese.
-Entonces si el Hokage... –Hiashi guardo silencio unos momentos mientras agachaba la cabeza y se aferraba con fuerzas a su escritorio. -¡¡MALDICIÓN!! –Grito enfurecido.
-Tío cálmese...
-Ven Neji ¡¡Trae a tus hombres de inmediato!!
-¿Qué piensa hacer?
-Lo que es correcto, detendremos a Pain... –Dijo mientras se levantaba y encaraba rumbo a la puerta de entrada.
-¿Pero la operación?
-Luego pensaremos en eso no podemos quedarnos sin hacer nada, no permitiré que se mofen a mis espaldas. –Perdiéndose en los pasillos.


En la Mansión Uzumaki...


Shikamaru, caminaba algo intranquilo por la casa, había mandado a Chouji vigilar a Anko, lo mas disimuladamente posible con ordenes especificas de que él muchacho le avisara cuando la mujer abandonase la casa.
El chico tomó por una de las puertas accesorias al cuarto de seguridad, guiándolo por un largo pasillo que lo condujo al jardín trasero de la casa.
La brisa nocturna movía con sutileza el follaje del jardín y un suave aroma a jazmín inundaba completamente el aire.
La luna creciente parecía pintada delicadamente en el cielo nocturno acompañada de un sin fin de estrellas parpadeantes.
El muchacho tomó un profundo suspiro, saco un paquete de chicles de su bolsillo, desenvolvió uno y lo puso en su boca. De alguna manera esa sensación y el sabor despertado dentro de la misma, le calmaban la creciente batahola de impulsos nerviosos que amenazaban constantemente con emerger.
Camino un momento por el jardín siguiendo un sendero de piedra dibujado en medio del césped, hasta que una voz lo detuvo por completo.

-¡¡Shikamaru!!
-¿Qué ocurrió Chouji? –Mirando al recién llegado.
-Anko, ya se marchó...
-¿Cuánto hace?
-Veinte minutos o menos...
-Evitaste llamar la atención ¿verdad?
-Si descuida, fui muy precavido ¿No crees que debemos hablar con Jiraya-Sama?
-Por ahora no Chouji...
-Pero la situación es muy grave, una traición dentro de la propia empresa no es un juego.
-Lo sé, pero por orden de Naruto... no podemos decirle nada. –Dijo Shikamaru mirando el horizonte.


En algún lugar de Konoha...


Sai, Shino y Kabuto aun permanecían cada cual en sus puestos, hacía fácilmente una hora o más que esperaban pero al parecer ninguno de los traidores asomaba las narices por aquel lugar.
Karin se había cambiado y ahora comenzaba a entonar una canción algo triste, su publico se hallaba ensimismado en su melodía, mientras que otros inadaptados simplemente charlaban y fumaban sin cesar.
La luz de todo el salón fue bajada como se hacía habitualmente para crear un ambiente más propicio, y solo algunos faroles de colores parpadeaban incesantes en los techos o las esquinas del recinto.
De pronto Kabuto, le hizo señas con la mirada a los dos muchachos quienes estaban sentados en la barra. Ambos entornaron apenas sus miradas para percibir la llegada de Guren quien se sentó en una de las mesas del fondo mas alejada del escenario, hizo una seña a una de las camareras y luego dejo su chaqueta sobre su silla.
La muchacha, a la que le había hecho el pedido, se acerco a Kabuto pidiéndole una cerveza, el chico la sirvió sin chistar y la muchacha se la entregó enseguida. Diez minutos mas tarde tres de los sujetos ingresaron al bar, como solían hacerlo cada mes. Venían cubiertos con largos sobretodos, que les envolvían prácticamente sus rostros y sus figuras; los tres se ubicaron en silencio en la misma mesa de Guren. Kabuto esperó la entrada del cuarto individuo pero al parecer éste ni se asomaba al lugar.

-¡¡Maldición!! –Dijo en voz baja, pero los muchachos sentados en la barra casi a su lado se percataron de la situación.
-Falta uno... –Expreso Sai mientras terminaba de beber su cerveza.
-¿Qué haremos esperaremos? –Preguntó Shino disimuladamente.
-No podemos... no suelen permanecer mucho tiempo aquí, debemos actuar ahora... –Dijo Kabuto sirviéndole a ambos jóvenes un poco mas de bebida.


Kabuto encendió el pequeño aparatito que le había entregado Kakashi y que coloco con avidez a su llegada de bajo del mostrador, para avisarle a sus compañeros que era hora de actuar. El chico miró a la pelirroja disimuladamente, mientras esta entonaba su canción y bailaba con agilidad sobre el escenario.

En la cafetería...

Kakashi quien se hallaba bastante pensativo, se percato de la intermitente luz que había comenzado a parpadear en su teléfono; él cual se hallaba sobre la mesa. Miró a Yamato y a Sasuke con seriedad.

-Es hora de irnos... –Dejando algo de dinero sobre para pagar los tres cafés que habían bebido durante la espera.
-Se tardaron... –Exclamó Yamato mirando su reloj el cual marcaba casi la una y veinte de la madrugada.

Ambos hombres subieron al vehículo de Kakashi, el cual carecía de sirenas o distintivos que llamaran la atención y emprendieron el viaje. Sasuke subió con gran habilidad a la motocicleta, se coloco el casco y partió tras Kakashi y su ayudante.

-¡¡A todas las unidades estén atentos la operación “Hebi” dará comienzo!! –Expreso Yamato frente al radio comunicador.


En casa de Hinata...

Hacia casi dos horas que las muchachas se habían ido a dormir, Itachi permaneció despierto haciendo grandes esfuerzos; pues la noche anterior había tenido que recopilar bastante información para su trabajo mas reciente.
El chico se dirigió a la cocina y se hizo un café, necesitaba de aquella maravillosa sustancia para no sucumbir ante los peligrosos efectos del sueño.
Luego apagó la luz de la cocina y se interno nuevamente en la sala, antes de entrar observo la habitación de Hinata, al parecer las muchachas estaban dormidas profundamente, pues no se oía ningún sonido proveniente de dicho cuarto.
Al sentarse otra vez en la sala bebió un buen sorbo de café, mientras terminaba de ojear una revista que halló en uno de los aparadores. De pronto pudo percibir con toda claridad un ruido, al parecer provenía desde el jardín, se quedó un momento en silencio pero el mismo se había disipado.
Volvió a sumergirse en la lectura pero un leve crujir se oyó en la puerta de entrada. Itachi se puso con rapidez en pie, apago la luz de la sala y se deslizo con sigilo hacía las escaleras que conducían a la planta alta, donde se oculto detrás de la pared.
El silencio volvió a reinar por unos momentos en la casa, pero el mismo fue breve, por que nuevamente pudo percibir un ruido ligero proveniente de la entrada.
La perilla de la puerta principal era girada con lentitud, pero no solo eso, pudo escuchar ruidos provenientes ahora de la sala y de la cocina. Itachi aguardo en silencio en su posición. Necesitaba pensar una estrategia para actuar, al parecer varios inesperados huéspedes se hacían presentes en la casa de la muchacha ¿Qué buscarían? Solo había una clara suposición a “Hinata”

En la casa Hyuga...

Neji llamó a Lee, quien se levantó con rapidez de la cama, y junto con Hiashi Hyuga partieron rumbo a la habitación de Pain, que quedaba en la parte posterior de la casa.
Al llegar notaron la puerta cerrada, Hiashi aún no lograba digerir la idea de que su jefe de seguridad, su mejor hombre y en quien tenía toda su confianza lo traicionara descaradamente y además por dinero.
Hiashi llamó a la puerta con insistencia pero al no tener respuesta, la patearon e ingresaron al lugar. Las luces estaban apagadas, y el cuarto lucía en el más pulcro orden. Pain no se hallaba en su interior, y ni siquiera se había acostado pues la cama estaba aun tendida.

-Al parecer ya se ha ido a encontrar con esos sujetos. –Exclamó Neji mientras revisaba las cosas de aquel forajido.
-Seguramente Neji-sama...
-¡¡Rayos Pain!! ¿Por qué has hecho esto? –Dijo Hiashi con enfado.
-Creo que ya sé por que tío. -Espeto Neji con algo de horror, al encontrar algo en el interior del armario de Pain.


Hiashi y Lee se aproximaron mas a la posición del chico. Ninguno podía creer lo que veían, en aquel armario se hallaba una caja, que ahora sostenía Neji en su mano derecha. Allí se exhibían incontables fotos de Hinata, desde que era tan solo una niña hasta fotos actuales, en su nueva casa.
La muchacha era la única que aparecía una y otra vez, en el jardín de la casa Hyuga, con sus mascotas, con diversos atuendos, incluso había algunas tomadas desde su ducha. Varías palabras de lo más escabrosas se lucían con énfasis en muchas de aquellas fotos, haciendo referencia a las locas ideas que aquel sujeto tenía con Hinata.

-¡¡No puede ser!! –Hiashi observaba horrorizado aquellas evidencias, al parecer Pain hacía años estaba obsesionado con su hija mayor.
-Debemos avisarle a Hinata. –Exclamó Neji sacando su celular del bolsillo mientras notaba la falta de reacción de su tío.
-¿Dónde está Hanabi? Neji –Inquirió por fin.
-Estaba en la sala de lectura... ¿Por qué?
-Quiero que la tengan vigilada, te encargaras a partir de ahora de ello.
-Esta bien tío...
-Lee ve a buscar a mi hija menor y asegúrate de que este a salvo.
-Si señor Hyuga... –Lee hizo una reverencia y se retiro del lugar.
-¡¡Rayos!! Hinata no atiende el teléfono de línea, ni su celular...
-Dime Neji ¿Es posible que la información que me hayas contado se halla filtrado de alguna manera?
-No lo sé tío, por que lo dice...
-Tengo un mal presentimiento...
-Necesito hablar con Jiraya Jashou, ahora mismo. –Dijo Saliendo con prisa de aquel cuarto.
-Lo llamará... –Expresó con dificultad Neji mientras lo seguía con rapidez.
-Si, pero antes necesito saber que Hanabi esta con bien.



En la Mansión Uzumaki...

Shikamaru y Chouji, retomaron el sendero del jardín para ingresar al interior de la casa, pero el pelinegro pudo percatarse de una sombra rara detrás de unos arbustos cercanos a una de las paredes exteriores de la casa.
El chico le hizo una seña a Chouji y ambos se aproximaron con sigilo hacía aquel oscuro rincón. Shikamaru se arrodillo cerca de aquella mata, tras la cual pudo ver con cierto estupor el cadáver de uno de sus hombres completamente degollado.

-¡¡Pero que rayos!! –Dijo tocando su muñeca y percibiendo la rigidez, que comenzaba a apoderarse de aquel cadáver. –Lleva fácilmente dos horas muerto Chouji...
-¿Cómo es posible? –Exclamó este mirándolo anonadado.
-¡¡Al parecer nuestro plan no salió como esperábamos!!
-Entonces Anko lo sabe...
-¡¡Maldición Naruto!!


Chouji y Shikamaru se miraron fugazmente y corrieron hacía el interior de la casa.


En “los ojos de la Serpiente”...


La policía se hallaba lista, Kakashi bajó con rapidez de su coche seguido de Yamato. Sasuke bajo de la motocicleta y la estaciono cerca del coche de los dos oficiales. Tanto Kakashi como Yamato desenfundaron sus pistolas y se miraron prestos a entrar, otro grupo de oficiales se les unían ahora en aquella tarea.

-Prepárense a la cuenta de tres. –Dijo Kakashi mientras hacía señas con las manos a los agentes mas alejados.

Sasuke, que permanecía tras ellos, pudo notar cierta presencia en el techo de aquel lugar. Estaba muy oscuro para ver con claridad, pero estaba completamente seguro de que alguien los observaba en silencio.
El chico hizo una seña a Kakashi, quien lo miró sorprendido, y luego dio la vuelta alrededor de aquel bodegón, lo más sigiloso posible, hasta llegar a la parte posterior del mismo. Allí encontró unas viejas escaleras de auxilio a las cuales trepo con gran agilidad hasta llegar a la parte superior del edificio.
Al llegar, no pudo percibir nada con claridad. Una delgada capa de luz se reflejaba desde la parte posterior de un edificio cercano; iluminando a medias solo el centro de aquella terraza.

-Sabía que solo era cuestión de tiempo... –Profirió con calma una voz desde la penumbra. –Pero lo que menos esperaba era que el hijo menor de Fugaku Uchiha, fuese el enviado de nuestro clan para atraparme... Un simple y tonto muchacho ¡¡En que demonios esta pensando tu padre!!
-Sal de donde estés Madara... –Exclamó Sasuke desenvainando su Katana.
-Muchacho... ¿acaso crees que necesito ocultarme de ti o de estos estúpidos ineptos? –Dijo con increpancía asomándose hacía la débil y pálida luz que se reflejaba en la terraza.
-¿Por qué has traicionado a nuestro clan? ¿Por qué has deshonrado a los Uchiha? ¿Por qué has puesto en peligro a todo Konoha? –Sasuke ahora se movía con suavidad alrededor de Madara, con su Katana en mano.
-Konoha necesita ser reconstruida desde sus cimientos... mira este lugar... a estos perdedores... Konoha esta corrupta, sus dirigentes también lo están, y el clan Uchiha ha presenciado este enviciado gobierno sin actuar en lo absoluto.
La ciudad merece un Hokage que pueda gobernar con justicia, sin depender de las estúpidas ordenes de un rey egoísta, avaro y miserable.
-¿Y supongo que el mejor candidato para ello eres tu verdad?
-Por supuesto... ¿Quién puede ser más apto para ocupar ese puesto que yo? Siempre fui el mejor de nuestro clan, soy yo quien merece comandar nuestras filas, no tu padre; el perro de los altos mandos de Konoha, la mascota de ese anciano ambicioso y estúpido que regentea nuestras huestes en nombre del rey.
-Todo tiene su propósito Madara y el clan Uchiha es quien defiende a Konoha, es quien le provee la seguridad a sus habitantes, y al resto de la nación del fuego; y como miembro de nuestro clan mi deber es detenerte a ti y a tus compañeros.


Sasuke quien se había colocado en posición de ataque, arremetió con fuerzas contra Madara quien también desenvaino su espada.

Mientras tanto Kakashi y Yamato, junto a un puñado de oficiales, penetraron rudamente al interior del bar.
Sai y Shino se levantaron al instante seguidos de cerca por Kabuto. La gente comenzó a correr como loca en el interior del recinto, varios malandrines sacaron sus armas y navajas y arremetieron contra la policía.
Los tres muchachos se abrieron paso entre varios de los perpetradores desparramándolos uno a uno en el suelo.
Guren se levantó de su asiento y sacó una pequeña pistola de su falda, estaba dispuesta a propinarle un tiro a Kabuto quien se le venía con rapidez en cima; pero una pequeña daga rozo con fuerza sus muñecas hiriéndola severamente y haciendo que soltará aquella blanquecina arma.

-¡¡Malditos!! -Expresó adolorida, tratando de esquivar a unos cuantos sujetos que se cruzaban en su camino, intentando atacar al grupo de oficiales y a los dos extraños sujetos, que peleaban mas adelante.
-¡¡Bien hecho Karin!! –Expresó Kabuto con elocuencia.
-¡¡Atrápala cielo!! –Grito Karin un poco mas atrás de la muchedumbre.
-¡¡Alto en nombre de la policía!! –Dijo Kabuto con fuerza para que la mujer se detuviese, pero esta solo lo observó con odio y continuo su trayecto pasando por las mesas cercanas a la pared posterior del local llegando hasta la barra donde minutos antes se hallaban los tres.

Kabuto forcejeo con dos tipos que se le venían encima y fue rápidamente socorrido por Sai quien se movía con una notable rapidez.

-Gracias... –Dijo mientras se escabullía detrás de la mujer.
-De nada... –Exclamó Sai esquivando un golpe casi directo a su estomago.


Guren quiso escabullirse por el escenario, pero Karin la increpo antes de que pudiese cumplir con su cometido. Kabuto al observar aquella acción dejó que su novia se encargase de la muchacha mientras volvía para atrapar a sus tres acompañantes quienes ahora peleaban con bravura contra Sai y Shino.
Guren propino un par de patadas a la pelirroja quien pudo esquivar la mayoría de ellas.

-Ninguna cantante de cuarta puede acabar conmigo... –Dijo Guren riendo.
-Pues eso ya lo veremos...


Karin arremetió con fuerza golpeando el estomago de la mujer y dándole unos cuantos golpes en su rostro, tras lo cual Guren cayo al piso con fuerza.

-¡¡Zorra!! –Exclamó con ira sacando otra pequeña pistola de su entrepierna derecha.

Guren le apuntaba a la pelirroja dispuesta a propinarle un tiro en la sien, pero un fuerte disparo en su hombro la obligo a desistir. Karin miró a su derecha y pudo ver el origen de aquel disparó; Yamato bajó su pistola y sonrío complacido mientras retomaba un forcejeo con uno de aquellos malandrines.

-¡¡Sai!! ¡¡Shino!! No los dejen escapar. –Grito Kakashi quien se abría paso en medio del salón dirigiéndose hacía los tres secuaces de Guren que peleaban con los muchachos.

Sai golpeo con rudeza a uno de ellos haciéndolo caer al piso casi desmayado. Miró a Shino quien terminaba de encargarse de la otra victima, pero descuido su flanco por unos instantes.

-¡¡Cuidado!! –Exclamó Shino al notar una figura aproximarse detrás del chico.

Sai se dio vuelta con rapidez intentando evitar un seguro golpe, pero aquella figura cayo inconsciente en el suelo. Kakashi le había asestado un culatazo con su revolver evitando que aquel tipo acuchillará por detrás al muchacho..


El estridente choque de ambas espadas, hacía estremecer a unos cuantos gatos callejeros que huían despavoridos del callejón continuo.
Madara y Sasuke, combatían sin descansó en lo alto de la azotea. El chico asestó un fuerte golpe con su espada, contra la de su contrincante y luego retrocedió de un salto para tomar algo de distancia.
Madara se tambaleo por unos instantes por la fuerza imprimada por ambos en el ataque anterior, pero antes de que pudiese afirmarse nuevamente Sasuke rodó por el suelo, esgrimiendo al levantarse su espada contra las piernas de su adversario, quien no tubo mas remedio que dar un salto hacía atrás en el aire, para no perder ambas piernas con aquel fatídico golpe.

-Veo que te han enseñado bien Sasuke Uchiha... –Exclamó riendo.
-Por supuesto... –Refutó con soberbia el pelinegro.
-Pero no tan bien como deberían... –Volviendo a reír a carcajadas.
-¿A que te refieres? –Poniéndose en pie, preparado para continuar su lucha.
-Me refiero a que mientras ustedes pierden su tiempo aquí, las cabezas de los clanes caerán sin mas remedio.
-¡¡QUE!! –Exclamó Sasuke un tanto confuso.
-Son tan IDIOTAS... Crees que no sabíamos que vendrían... es mas los estábamos esperando.
-¡¡IMPOSIBLE!! –Sasuke no podía entender aquello al parecer alguien mas los había vendido ¿Pero quien?
-Nada es imposible mi querido muchacho... y por sus negligencias Konoha caerá junto con los miembros del clan Uzumaki y Hyuga. Una vez que estos dos grandes imperios comerciales se derrumben, los demás los seguirán, y ni el clan Uchiha podrá salvarlos. ¡¡KONOHA SERÁ UN CAOS!! –Riendo a carcajadas.
-Eso jamás...

Sasuke volvió a arremeter contra Madara quien sonreía cínicamente, nuevamente las dos espadas se enfrentaban con fiereza, rechinando en la oscuridad.

-Ni siquiera serás capaz de salvar a tu mujer... –Dijo Madara entre risas, mientras esquivaba algunos golpes. –Y no me refiero a la pelirosa... Sakura Haruno... habló de la otra...
-¿De que hablas? –Inquirió Sasuke con agitación.
-Hablo de la fallecida Hinata Hyuga... –Apartándose un poco del muchacho y blandiendo su espada delante de su cuerpo.
-¡¡Que!!
-Sabemos que la amas... sabemos que has estado con ella... y que incluso traicionaste a tu mejor amigo para tenerla... ¿Y me hablas a mi de lealtad cuando no eres capaz de serle leal a alguien que aprecias? –Volviendo a romper en carcajadas.
-¡¡Maldito!! –Sasuke estaba furico.
-Sabemos todo acerca de ella, acerca de ti, de tus amigos, incluso ahora mismo estarán por morir al igual que tu mujercita...
-¡¡No!!

Sasuke arremetió nuevamente contra el insolente de Madara, pero sus emociones, que siempre supo controlar, se desbordaban de tal manera que no era capaz de calcular fríamente sus ataques.
Madara lo evadió y esgrimió un certero golpe en su muñeca izquierda haciéndole un tajo que se extendía hasta la palma de la mano.

-Esto ya no tiene gracia muchacho. –Volviendo a sonreír. -Tú muerte es inevitable.

Madara estaba dispuesto a darle el golpe final a Sasuke, quien yacía algo adolorido en el suelo, pero el chico dejó con rapidez la Katana a su lado y tomó de su cinturón dos shurikens, con su mano sana, que impactaron de llenó en el pecho y el estomago de su oponente haciéndolo retroceder.

-¿Cómo te atreves? –Grito con ira.
-Sasuke... –Dijo una voz a sus espaldas.
-Señor Hatake... –Dijo aun en cunclillas.
-Deténgase en nombre de la ley. –Exclamó Kakashi en voz alta.
-Será mejor que me marche por ahora. –Sonriendo nuevamente.


Madara lanzo una bomba de humo en el suelo, con la cual cubrió su retirada. Sasuke tomó su Katana del suelo y arremetió contra aquella nube pero su rival se había dado a la fuga.

-Es muy rápido... –Dijo Kakashi al acercarse a Sasuke.
-No por nada es uno de los mejores shinobis de nuestro clan. –Exclamó el pelinegro guardando la Katana en su espalda.
-Tenemos problemas será mejor que vengas... –Expreso Kakashi con preocupación.



En la mansión Hyuga...


Hanabi y Kiba se hallaban sentados en la sala de lectura, ambos jóvenes se abrazaban y besaban con ternura acurrucados en uno de los sofás.

-Puede venir alguien Hanabi... –Dijo Kiba tomando un respiro.
-Nadie vendrá... –Espeto la muchacha subiéndose a sus piernas.
-Pero y tu primo Neji, si él regresa. –Besándola en los labios con algo de desenfreno.
-Pensaremos en eso cuando regrese... –Exclamó riendo.


Mientras los dos se besaban con lujuria una silueta se dibujo, en aquella sala, era tan sigilosa que ninguno de los dos se percató de su entrada.
Hanabi quien se hallaba ensimismada en aquel exquisito beso pudo sentir un fuerte tirón de su cabello arrastrándola con fuerza hacía atrás.

-¡¡Ahh!! –Grito la muchacha mirando a su atacante.
-¿Oiga que hace? –Dijo Kiba poniéndose rápidamente en pie, pero otra figura mas se apareció detrás de la primera pegándole un puñetazo y haciéndolo trastabillar terminando finalmente en el piso.
-Mátalo. –Sentenció el primer sujeto, mirando a su compañero.


El segundo sujeto saco un revolver y le apunto al muchacho. Hanabi al notar el seguro destino de Kiba se giro como pudo, tirada aun en el suelo, y le dio una fuerte patada en las piernas, ha aquel atacante haciendo que el tiro se desviase, pero rozando el brazo izquierdo de Kiba.

-¡¡Estúpida muchacha!! –Dijo el primer sujeto propinándole un fuerte golpe a la chica desmayándola en el acto.
-¡¡Akamaru ahora!! –Dijo el chico en voz alta.


Un enorme can se abalanzó contra los dos sujetos haciéndolos caer. Kiba se paro del suelo y comenzó a golpear con furia a aquel desgraciado que se había atrevido a pegarle a su novia, mientras que su perro mordía mortalmente al segundo sujeto.

-¡¡Desgraciados!! –Grito un tercer sujeto ingresando a la sala y apuntándole con un revolver, pero su amenaza, no tubo demasiado efecto pues un fuerte golpe en su nuca lo desvaneció completamente.
-¡¡HANABI!! –Exclamó con preocupación Hiashi, quien corrió junto a su pequeña hija que yacía inconsciente en el suelo.
-Solo esta desmayada... –Dijo Kiba sujetándose del brazo.



Hiashi la tomo entre sus brazos y la recostó en un sofá, mientras Neji y Lee se encargaban de los otros tres sujetos.

-¡¡Bien hecho Akamaru!! Acudiste aquí cuando escuchaste el disparo eres buen perro...
-Será mejor que llamemos a la policía tío. –Dijo Neji.
-Si... hazlo yo hablare con Jiraya Jashou. – Mientras acariciaba el rostro de Hanabi.



En la Mansión Uzumaki...

Naruto estaba tan exhausto que finalmente se recostó junto a Sakura en aquel sofá, ambos dormían placidamente mientras el chico la abrazaba con delicadeza aferrándola por su cintura.
Toda la habitación se hallaba silenciosa y serena, mas un estridente golpe se oyó en la puerta de la oficina, haciéndolo volver rápidamente en sí.


-¡¡CUIDADO NARUTO DETRÁS DE TI!! -Grito Shikamaru.

Naruto sujeto a Sakura con fuerzas quien también se había despertado, y rodó hacía delante, empujando el sofá hasta darlo vuelta y finalmente cayendo juntos al piso. El rubio se arrodillo con rapidez notando a su atacante, quien había pensado acuchillarlo en el más absoluto silencio.
El sujeto ahora al verse descubierto corrió con la esperanza de asestar la estocada mortal, mas recibió dos disparos por la espalda que lo hicieron caer muerto al suelo.
Naruto miró a Shikamaru quien respiraba con dificultad como si hubiese corrido diez kilómetros, sujetar un revolver entre sus manos. Sakura gritaba y lloraba espantada no podía creer de lo que había sido testigo.

-¿Están bien? –Dijo Shikamaru notando la presencia de la pelirosa a medio vestir.
-Si, estamos bien... –Indicó Naruto tapando a la chica con la manta y abrazándola con fuerzas.
-¡¡Naruto!! –Exclamó Jiraya con preocupación y encontrándose con la escena.


Jiraya ingreso a la habitación seguido por Chouji quien arrastraba a dos sujetos a los cuales dejó caer con desprecio junto a su compañero ya fallecido.

-¿Qué esta pasando Jiraya? –Pregunto Naruto desconcertado al ver el panorama.
-Nos han atacado...
-La verdad es que si no fuese por Shikamaru ahora no lo contaría. -Objeto el rubio.
-Hemos encontrado varios cadáveres en el jardín. –Dijo uno de los agentes de Shikamaru adentrándose a la sala.
-¿Y Anko? –Inquirió Naruto.
-Ella se fue hace rato... –Expreso Shikamaru cabizbajo.
-Maldición esto no ha salido tan bien.
-¿Díganme que esta pasando? Recibí una llamada de Hiashi Hyuga. –Grito algo enfurecido Jiraya
-Hiashi Hyuga -dijeron ambos al unísono.
-Si al parecer a ellos también los atacaron, Naruto será mejor que acompañes a Sakura a la habitación continua. -Notando a la afligida muchacha a medio vestir. –Luego hablaremos...


Naruto recogió la ropa de la chica y la acompaño a la habitación de al lado para que pudiese cambiarse y calmarse.


En casa de Hinata...

Hinata dormía placidamente, junto a Tenten, cuando escucho su nombre ser pronunciado en la oscuridad. Al principio le costo desperezarse, pero cada vez podía oírlo con mayor nitidez y fuerza.
La muchacha se sentó en la cama, aun un poco dormida, y miró en la habitación. Grande fue su espanto cuando pudo apreciar la resplandeciente figura de Minato a los pies de su cama.

-¿Qué quiere? –Dijo en voz baja y con vacilación.
-Levántate y llama a Tenten, deben salir de aquí.
-¿Por qué? ¿Qué ocurre? –Algo asustada.
-Viene por ti Hinata...
-¿Quién?
-Pain...
-¿Pain? –Inquirió con horror.
-Son demasiados... Itachi no podrá solo deben huir.
-¿Pero por que dice eso? ¿Por que no me deja en paz?
-¡¡Rápido!! –Dijo antes de desvanecerse.


Hinata pudo escuchar un leve quejido desde su ventana y una pálida sombra dibujarse tras las cortinas. Un escalofrió le recorrió el cuerpo ¿Acaso Minato decía la verdad?

-Tenten... –Dijo en voz baja zamarreando a la castaña quien dormía profundamente. –Tenten ¡¡Despierta!! –Insistió.
-¿Qué ocurre Hinata? –Dijo con somnolencia.
-Hay alguien afuera...
-Debe ser el gato... –Comento Tenten aún adormecida.
-No tenemos gato Tenten... ¡¡despierta!! Minato dijo que viene por mí.
-¿Minato? ¿Quién viene por ti? –Exclamó sentándose en la cama.
-Pain...


Tenten pudo percibir la figura tras la cortina y ambas pudieron escuchar los paso en el interior de la casa.
Itachi quien se hallaba contra la pared de las escaleras, pudo ver como dos sujetos se metían a la casa y aparecían ahora en el pasillo, uno por la sala y otro proveniente de la cocina.
El chico espero que el primero de ellos se acercara a su posición. Cuando estubo lo suficientemente cerca, se le echo con fuerza encima, golpeándole la cabeza contra la pared, y rápidamente se dispuso a atacar al segundo sujeto. Evadió unos cuantos golpes y le propino una fuerte patada en el estomago haciéndolo doblarse del dolor.
Itachi estaba preparado para darle al segundo sujeto el golpe final pero un punzante dolor en su nuca lo hizo caer de rodillas.
Otro sujeto lo golpeó por atrás con fiereza. El chico intentó reaccionar, pero el sujeto que había herido mas el tercero que lo atacó a traición, retomaron la dura golpiza.
Finalmente la puerta principal se abrió dejando ver otras tres figuras, la primera era mucho mas alta que sus dos acompañantes. Uno de aquellos sujetos encendió la luz mostrando a Itachi el cínico rostro del precursor de toda aquella fechoría.

-¡¡Vayan por la muchacha!! –Dijo con tranquilidad mirando a uno de sus secuaces.
-Sí señor...
-Ustedes tres encárguense de este sujeto.


Uno de los acompañantes más los dos sujetos que sostenían a Itachi lo arrastraron hacía la sala donde comenzaron a golpearlo con fuerza.
El otro se dirigió a la habitación de Hinata le dio una fuerte patada a la puerta, la cual cayó con facilidad, e ingreso al interior del recinto, pero al entrar recibió un fuerte golpe en la nuca que lo hizo caer al suelo.
Tenten, se precipito sobre aquel tipo y comenzó a golpearlo con fuerza pero antes de que pudiese noquear a su oponente alguien sujeto su brazo.
Al darse vuelta un fuerte puñetazo la tumbo al suelo, dejándola algo aturdida.

-¡¡Déjala!! –Grito Hinata abalanzándose sobre aquel sujeto.

La ojiperla pudo sentir un fuerte empujón que la despatarro en el piso, la luz se encendió y para su pavor, la esbelta figura de Pain se hallaba frente a ella.

-Nos volvemos a ver señorita Hinata...
-¡¡Pain!! –Exclamó con espanto.
-¡¡Tu llévate a esta muchacha!! –Refiriéndose a su compañero quien se levantaba del suelo.
-Si señor... –Dijo arrastrando a Tenten hacia la sala.
-¡¡Suéltame maldito!! –Tenten pelaba enfurecida pero nuevamente recibió otra fuerte bofetada que la desplomó en el piso de la sala.
-Itachi... –Expresó con dificultad al notar los golpes que le propinaban ahora al muchacho.


Mientras tanto en la habitación de Hinata...

-¿Qué quieres aquí Pain? –Dijo Hinata arrastrándose en el suelo mientras Pain avanzaba hacia ella.
-¿Qué mas puedo querer? Solo a ti Hinata Hyuga... Siempre has sido tú...


Pain se abalanzó sobre ella y la levanto con gran facilidad tumbándola en la cama y recostándose sobre ella.

-¿Qué haces? ¡¡DEJAME!! –Grito la chica al sentirse tocada.
-Me la debes Hinata... e soportado todo este tiempo, esta distancia, con el único deseo de hacerte mía
-¡¡Estas loco!! ¡¡TENTE!! ¡¡ITACHI!! –Grito nuevamente.
-Ninguno de tus amiguitos podrá ayudarte ahora... vamos sé que lo deseas. –Tratando de besarla.


Hinata se retorcía intentando por todos los medios de que aquel sujeto dejará de tocarla y besarla, pero la fuerza que este poseía era descomunal.
La chica zafó una de sus manos y araño el rostro de Pain, éste simplemente la miró con lujuria se incorporo un poco y le dio una fuerte revés. Luego acerco su mano al pecho de la chica y le desgarro completamente su camisolín; volviendo a la tan ansiada tarea de hacerla su mujer.

Tenten podía escuchar los gritos y sollozos de Hinata, un nudo se le hizo en el estomago, necesitaba ayudarla pero como.

-Ya que el jefe se divertirá un rato con la otra nosotros podemos divertirnos con esta. –Exclamó uno de aquellos sujetos.
-Tienes razón... –Contesto otro riendo.


Los tres que habían golpeado a Itachi mas el que la había traído a la sala, se le abalanzaron encima, Tenten se quedó perpleja y atónita, si no hacía algo pronto ella y su amiga serían abusadas por esos asquerosos tipos.
La chica se incorporó como pudo y se puso en pose de pelea, sus adversarios la observaron con gracia mientras se reían entre ellos.

-Parece que quiere Jugar. –Dijo uno quitándose la camisa.
-Yo voy primero. –Exclamó su compañero de al lado.


Cuando los sujetos intentaban echársele encima, algo los arrastró hacia atrás, empujándolos contra el piso. Tenten pudo apreciar una rubia cabellera destartalar a dos de aquellos sujetos dándoles unos cuantos golpes en el piso hasta desmayarlos.
El tercero intento defenderse pero también recibió una potente patada en las rodillas, por detrás, haciéndolo caer, y luego un puñetazo en la nuca dejándolo inconsciente.

-¡¡Deidara!! ¡¡Sasori!! –Exclamó asombrada.
-¡¡Idiotas!! –Dijo Itachi desnucando al cuarto sujeto que había quedado rezagado.
-Creo que te han dado duro esta vez Itachi...
-¡¡Vayan por Hinata pronto!! –Dijo limpiándose la sangre de la boca y cayendo de rodillas adolorido en el suelo.

Los dos salvadores y Tenten ingresaron a la habitación, pero Pain ya se había ido, la ventana del cuarto estaba abierta y sus cortinas se mecían con ímpetu desplegadas por el viento.

-¡¡Hinata!! –Dijo Tenten corriendo al lado de la casi desvanecida chica quien la abrazó con fuerzas mientras lloraba.
-Será mejor que demos la vuelta y lo busquemos en el jardín... –Señaló Deidara a Sasori quien miraba a la chica llorar casi desnuda abrazada a Tenten.
-Si, vamos... cuídala Tenten...
-¡¡Atrapen a ese invecil!! –Exclamó la castaña enfurecida, tras lo cual ambos chicos partieron raudamente.
-Tenten... –Hinata no paraba de sollozar, Tenten la envolvió en la sabana.



Itachi ingresó como pudo a la habitación, venía sujetándose su bajo vientre y varias gotas de sangre se fugaban de sus labios y fosas nasales.

-¿Esta bien?... –Preguntó pero Tenten solo lo observó con tristeza. –Será mejor que llame a un medico. –Dijo saliendo de la habitación.

Continuara...
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Re: Horneando al Amor, Mi dulce Alma Gemela. 28/?

Notapor 777 » Mar Mar 02, 2010 12:31 pm

.


Buenísimo.............
no me dañes a Sasuke, que ya le agarre cariño, quien lo diría ...........
Itachi me ofrezco a curarle las heridas centimetro a centímetro :mrgreen: jajaja

espero el proximo capi, postea pronto


.
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Re: Horneando al Amor, Mi dulce Alma Gemela. 28/?

Notapor Ladyarwen » Mar Mar 02, 2010 16:27 pm

jajajajajaja creo que Itachi necesitara una enfermera jajajajajaja :lol: :lol:
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Re: Horneando al Amor, Mi dulce Alma Gemela. 28/?

Notapor Ladyarwen » Lun Mar 08, 2010 5:05 am

Aloja.... Bueno aquí te dejo otro capitulo 777 espero te guste jajaja saludiños


Capitulo XXIX "La Huida"



Spoiler: show
Una hora mas tarde...

Después de aquel atentado contra sus vidas, la casa de Hinata estaba llena de policías, que iban de aquí para allá llevando a los sobrevivientes esposados hasta sus coches, otros realizaban una serie de preguntas de rutina a los participantes del echo mientras que un doctor terminaba de curar a Itachi y otro revisaba a Hinata en su habitación.
Tenten se encontraba bastante afligida y los dos moretones en su rostro no apaciguaban su culpa por no haber podido socorrer a su indefensa amiga.

-¿Estas bien Tenten? –Dijo Deidara sentándose a su lado en la mesa de la sala.
-Me siento una completa inútil... ¡¡Rayos!!
-No debes culparte eran demasiados...
-¡¡No comprendes!! Yo he entrenado para esto... es un insulto a mi maestro y a mi propio honor y orgullo el que me hayan abatido con tanta facilidad. –Derramando algunas lagrimas.
-Deidara tiene razón Tenten... incluso yo fui un inútil y no soy exactamente un niño... –Expresó Itachi con agobió y tristeza ¿qué le diría a su hermano ahora?
-¿Y como fue que ustedes llegaron? –Pregunto la castaña.
-Pues fue algo raro... –Expreso Sasori con vacilación mientras se sentaba también en un almohadón.
-¿Raro? –Inquirió Tenten con asombro.
-Señores nos retiraremos por ahora... –Dijo uno de aquellos oficiales. –Dos agentes permanecerán en la entrada vigilando la casa por esta noche.
-Gracias... –Dijo la castaña.
-Nosotros también nos retiramos. –Los dos médicos que atendieron a los jóvenes recogieron sus instrumentos con rapidez.
-¿Qué hay de Hinata doctor? ¿Cómo se encuentra? Ese tipo llegó a... –Tenten guardo silencio y agacho su cabeza.
-Solo tiene unas cuantas heridas en su rostro y nada mas, le di un sedante para que se tranquilizara e intentara dormir...
-Gracias doctor... –Exclamó Deidara acompañándolos a todos hasta la puerta.
-Por suerte Hinata esta bien... –Expreso Sasori mas aliviado.
-Si... –Dijo Tenten limpiándose las ultimas lagrimas derramadas por sus ojos. –Pero gracias a ustedes chicos. No entiendo ¿cómo fue que vinieron aquí? ¿Y en el momento que más los necesitábamos?
-Bueno veraz... –Prosiguió el pelirrojo. –Hoy nos íbamos a encontrar yo, Itachi, Deidara, Ino, Konan y Lara...
-¿Lara? –Pregunto Tenten algo anonadada, percibiendo también que Konan se hallaba en aquella reunión, pero evitando el comentario.
-Sí... la novia de Itachi.
-¿Tienes novia Itachi? ¡¡No lo puedo creer!! –Abriendo los ojos como dos platos.
-¿Qué tiene de increíble?
-Bueno nunca imagine en mi vida que alguien tan cínico como tú, tuviese novia... –Haciendo que Sasori y Deidara, quien entraba nuevamente a la habitación, echaran a reír.
-No te matare simplemente por que no puedo... –Dijo algo adolorido.
-Bueno, la cuestión es que hace un buen rato Itachi nos envió un mensaje diciéndonos que no podría asistir a la... reunión. –Indicó Sasori evitando mas detalles. –Así que decidimos dejar a las chicas en sus respectivos hogares y regresábamos a casa, pero nos llegó otro mensaje de Itachi diciendo que estaba en problemas y que necesitaba nuestra ayuda así que vinimos... aun que cotejando mi celular noté que ningún numero figuraba en el teléfono... –Sacando de su bolsillo aquel aparatejo reafirmando la información.
-Pues yo no los llamé chicos. –Dijo Itachi absorto.
-Yo también recibí el mismo mensaje. –Sentenció Deidara. –Por eso vinimos con urgencia.
-Les juró que yo no fui... –Espetó nuevamente el joven.
-¿Y entonces? –Preguntó Tenten.
-Fue Minato... –Dijo la ojiperla apareciendo en la sala.
-¡¡Hinata que haces levantada!! El doctor te ordeno dormir no es así. –Tenten se levanto de su lugar y la ayudo a sentarse a su lado.
-No tengo ganas de dormir Tenten...
-¿Cómo estas Hinata? –Pregunto Sasori con tristeza.
-Descuiden estoy bien solo algo adolorida... –Tocándose el rostro el cual tenía algunas curitas (Banditas)
-¿Qué quisiste decir con que fue Minato? –Pregunto Itachi confuso.
-Pues eso fue él... incluso me dijo que nos atacaban...
-¡¡Que!! –Dijeron los muchachos más enmarañados con el asunto.
-Es una larga historia...
-Espera ¿te refieres a Minato? ¿Minato, Minato? –Exclamó Deidara haciendo una especie de trabalenguas.
-Sí...
-¿El papa de Naruto?-Acotó Sasori
-Sí... –Volvió a responder la ojiperla, tras lo cual los tres volvieron a mirarse y echaron a reír.
-¡¡Imposible!! –Dijo Sasori riendo.
-Pues créanlo o no chicos... tenemos un fantasma con nosotros. –Dijo Tenten frotándose los brazos, pues la palabra le causaba escalofríos.
-Hinata... no estarás algo nerviosa y crees que ves... cosas... –Dijo Itachi con cierta desconfianza.
-Pues Hinata dice la verdad, Minato aún sigue aquí. –Expreso con calma una voz masculina, cuya figura se dibujaba ahora en la sala.
-¡¡Sasuke!! –Dijeron los muchachos a coro.
-Vine lo mas pronto que pude... –Acercándose a la ojiperla mientras la estrechaba entre sus brazos.
-Sasuke... –Dijo ésta entregándose a aquella demostración de afecto, tras lo cual Sasori y Deidara los observaron en silencio.
-¿Estas bien? ¿Te hirieron’? –Preguntó el pelinegro acariciando su rostro y dándole un tierno beso en los labios.
-Descuida estoy bien Minato me ayudo Sasuke... –Le dijo mientras el chico se sentaba a su lado.
-¿Te ayudo? –Mirándola con algo de perplejidad.
-¡¡Esperen un momento!! –Dijo Sasori poniéndose en pie. –¿Hinata no es la novia de Naruto? –Señalando a la muchacha.
-Si es verdad, si mal no recuerdo terminaste con Sasuke por Naruto... y ahora estas con Sasuke ¿O nunca terminaron? –Inquirió Deidara confundido.
-Chicos no se metan... –Objeto Itachi.
-Mira Itachi... Naruto también es mi amigo y me parece desleal que le hagas algo así Hinata y más sabiendo lo que siente por ti, y menos con su mejor amigo no te parece... –Sasori lucía bastante indignado, Sasuke iba a hablar, pero Hinata lo detuvo.
-Naruto y yo no somos novios... –Exclamó la muchacha.
-¿No lo son? –Dijo el chico sentándose nuevamente en su lugar mientras la observaba confuso.
-No...
-No comprendo Hinata... –Dijo el pelirrojo rascándose la cabeza.
-Mi noviazgo con Naruto fue un error, y ahora lo comprendo... él es un Uzumaki y yo una Hyuga.
-¿Una Hyuga? –Dijo Deidara levantándose ahora de su asiento e imitando la acción anterior de su amigo.
-Si, ella es la hija mayor de Hiashi Hyuga. –Objeto Itachi desde su lugar.
-¿Pero no estaba muerta? –Deidara la miro anonadado.
-Ya veo por que puede hablar con Minato... ¡¡¡Esta muerta!!! –Sasori se tomo con ambas manos la cabeza.
-¡¡Cómo va a estar muerta!! ¡¡No sean Idiotas!! –Exclamó Itachi con furia.
-Yo jamás morí en ese accidente, pero cause la muerte de Minato y de mi madre... cruce imprudentemente la calle y... Minato me esquivo para no arrollarme, atropellando a mi madre quien intentaba salvarme... ambos murieron aquella noche. Mi padre me desheredó después de eso y me dio por muerta. Luego encontré a Kurenai y aquí estoy... en resumidas palabras.
-Es verdad recuerdo haberte visto con Kurenai la primera vez que nos encontramos... Si me hubiese atrevido a raptarte ahora serías mi novia... –Dijo el chico con picardía pero ante lo cual Sasuke lo miro con recelo.
-Si que es directo. –Exclamó Tenten sonriendo.
-¿Y como fue que te encontraste con Naruto? –Pregunto Deidara.
-Bueno él necesitaba un lugar donde esconderse y yo había abierto esta casa de huéspedes, necesitaba trabajar y el dinero así que acepte...
-Pero evitaste decirle a Naruto quien eras. -Acotó Itachi.
-Sí... –Comento cabizbaja.
-Y supongo que cuando se entero... –Dijo Sasori cruzando los brazos.
-Se enojó conmigo y terminamos nuestra relación...
-Comprendo... –Volvió a comentar el pelirrojo. –Pero lo que no entiendo es ¿por qué estas de nuevo con Sasuke?
-Ya basta... –Expresó con rabia el pelinegro repeliendo las miradas acusadoras de ambos muchachos.
-No importa Sasuke... –Exclamó la chica mirándolo a los ojos. –Si es verdad, estoy con Sasuke; Sé que mi pelea con Naruto fue muy reciente...
-Demasiado por que hace tres días estabas con él y ahora estas con su mejor amigo, o sea no lloras mucho por causas perdidas Hinata. –Indico Deidara con algo de descaro, ante lo cual la chica guardó silencio unos momentos.


Sasuke simplemente agacho la cabeza, podía recordar las palabras proferidas por Minato en la planta alta, y esperaba que en cualquier momento la chica dijese que prefería volver con Naruto y olvidarlo a él completamente.

-Amo a Sasuke... –Dijo finalmente haciendo que los presentes la observaran detenidamente. –Y no es despecho ni mucho menos... siempre lo quise... pero estaba tan obnubilada por Naruto, aún sabiendo quien era él, que no le hice caso a mi cabeza y a mi razón.
-Hinata... uno no se enamora y des enamora así como así. -Sentenció Sasori.
-Claro que no... y por respeto a lo que sentí por Naruto y para hacer un duelo prudente... –Hinata calló y Sasuke se mordió los labios veía venir la cruel estocada. –Sasuke y yo no seremos nada...
-¡¡Vaya!! –Dijo Deidara...


Sasuke se levantó de un solo salto y se dispuso a salir de la habitación, se sentía triste y deprimido. No lograba comprender aquello, pensó que la chica estaría con él, que sería su novia, pero al parecer su sentencia era mas que firme.

-¡¡Aún!! –Señaló la ojiperla haciendo que Sasuke se detuviese en el acto y volteará a mirarla. -¿Claro si tú quieres Sasuke? –Exclamó sonriendo.
-Creo que palideció... –Expreso graciosamente Tenten, ante la mirada atenta de los demás.
-¿Estas segura? –Inquirió acercándose nuevamente a su lado.
-Claro... ya te lo dije ¿o no? –Exclamó entrecerrando los ojos mientras el chico sonreía como embobado al verla.
-Solo hay un problema... –Espeto Sasori.
-¿Qué problema? –Preguntó Hinata.
-¿Cómo se lo dirán a Naruto? –Inquirió Sasori.
-Pues lo mismo me pregunto yo... –Dijo Itachi suspirando.
-Si Sakura, corrió a sus brazos sin duda lo sabrá... –Dijo Hinata.
-¡¡Sakura!! –Dijeron ambos chicos.
-Esto es mejor que la telenovela de las cuatro... –Dijo Itachi con naturalidad.
-¿Por qué crees que Sakura fue con él? –Exclamó Sasuke mirándola mientras volvía acomodarse en su lugar.
-Por que ambos han sido amigos, han sido novios, y han sido amantes... y siempre estarán de alguna manera unidos Sasuke, tú lo dijiste cuando nos conocimos ¿Recuerdas? –Acariciándole el rostro, al chico.
-Sí...
-Entonces entenderás que Sakura debe estar con Naruto, siempre debió ser así... por eso ni tu ni yo podíamos interferir en esa relación.
-Hinata... –Dijo el chico con tristeza.
-Ni ellos pueden interferir en la nuestra Sasuke... Aun que nuestras elecciones hayan sido otras siempre terminaríamos en este punto. Por que yo debía conocerte, conocer a quien debió haber sido mi prometido.
-¡¡Prometido!! –Sasori y Deidara cada vez comprendían menos.
-Si tu y yo nos hubiésemos comprometido como se estipulo en un principio, yo estaría casada contigo ahora, y quien sabe, estaría con mi madre, padre y mi familia, y también junto a ti.
-Pero como yo decidí esperar e intentar reencontrarme con Sakura, tu te comprometiste con ese tal Kiba...
-Así es, luego te separaste de Sakura, y yo conocí a Naruto, pero él ya tenía a quien querer. Nos volvimos a reencontrar después de tantas cosas vividas individualmente, quizás por azares del destino tal vez. Aun que intentáramos lo nuestro yo seguía empecinada con Naruto; por mi estúpida terquedad y obstinación casi pierdo la vida, sin darme cuenta que todo ocurre por una razón y con una finalidad, y la mía era descubrir que eres la única persona que me ha amado de verdad y al único a quien puedo entregarle mi corazón.
-Hinata... –Dijo el chico mirándola con ternura y una sonrisa de oreja a oreja.
-Por ello he llegado a comprender que no importa cuantos pasos demos ni cuantos caminos tomemos, hay ciertas cosas que no lograremos evitar, por que la hemos elegido así, nos hemos elegido antes, mucho antes de nacer.
-Si no creyera en el destino... diría que están locos chicos. –Exclamó Tenten haciendo que el grupo se riera un poco.
-O sea que todas estas sincronicidades los condujeron finalmente a esto... –Pronuncio Deidara.
-Así es... –Dijo Hinata acurrucándose junto al pelinegro.
-Ya me duele la cabeza... –Dijo Itachi tocándose las vendas en su rostro.
-No es para menos Itachi te dejaron muy maltrecho, jamás pensé que mi hermanito fuese tan incompetente. –Objeto Sasuke con desfachatez.
-Actúe mal lo entiendo, además no estaba concentrado. –Haciendo que el grupo riera otra vez.
-¿Pero dime Hinata que pasó con Pain? Yo creí que él te había...
-¿Qué Pain que? –Sasuke reboto un poco en su lugar. ¿Qué te hizo ese sujeto Hinata? –Expresó con ira y preocupación.
-Él intento... –Hinata se mordió los labios al recordar el suceso.
-¿Pero estas bien? –Estrechándola entre sus brazos. -¡¡Lo matare!! –Dijo con rabia.
-Cálmate Sasuke... no me hizo daño... Minato me ayudo recuerdas.
-¡¡Y ahí vamos con el fantasma otra vez!! –Señaló Sasori.
-Es cierto chicos...


Flash back...

-¿Qué quieres aquí Pain? –Dijo Hinata arrastrándose en el suelo mientras Pain avanzaba hacia ella.
-¿Qué mas puedo querer? Solo a ti Hinata Hyuga... Siempre has sido tú...


Pain se abalanzó sobre ella y la levanto con gran facilidad tumbándola en la cama y recostándose sobre la joven.

-¿Qué haces? ¡¡DEJAME!! –Grito la chica al sentirse tocada.
-Me la debes Hinata... e soportado todo este tiempo, esta distancia, con el único deseo de hacerte mía
-¡¡Estas loco!! ¡¡TENTEN!! ¡¡ITACHI!! –Grito nuevamente.
-Ninguno de tus amiguitos podrá ayudarte ahora... vamos sé que lo deseas. –Tratando de besarla.

Hinata se retorcía intentando por todos los medios de que aquel sujeto dejará de tocarla y besarla, pero la fuerza que este poseía era descomunal.
La chica zafó una de sus manos y araño el rostro de Pain, éste simplemente la miró con lujuria se incorporo un poco y le dio una fuerte revés. Luego acerco su mano al pecho de la chica y le desgarro completamente su camisolín; volviendo a la tan ansiada tarea de hacerla su mujer.

-Te dije que huyeras... ¿Por qué jamás me haces caso? –Exclamó Minato detrás de Pain mientras la chica forcejeaba con el sujeto.
-Hinata... My Hinata... –Decía el peli naranja mientras intentaba desabrocharse los pantalones.
-¡¡Ayúdame!! –Grito Hinata desesperada.
-Nadie va ayudarte, serás mía como debió haber sido desde un principio desde hace tantos años, pero tuve que soportar el estar a tu lado y no poseerte.
-¡¡ERES UN ENFERMO SUÉLTAME!! –Volviendo a gritar.
-¡¡Ya basta!! –Sentencio Minato.


Hinata pudo verlo ubicarse al lado de Pain, luego lo tomó del cuello y lo tiro contra la pared. Pain estaba estupefacto no entendía exactamente lo que ocurría pero una fuerza mas que poderosa lo había asido con fuerza de su camisa elevándolo unos centímetros del suelo y empujándolo hacia atrás.

-¿Qué Rayos esta pasando? –Exclamo Pain levantándose como pudo.


El desvergonzado de Pain, observó detenidamente aquella habitación, pero la molesta interrupción no parecía tener un lugar de procedencia. El sujeto se acercó nuevamente a la cama, donde Hinata permanecía inmóvil y algo aturdida por los golpes, mientras sollozaba sin cesar.
Ruidos extraños parecían provenir ahora desde la sala; Pain se asomo con cautela al margen de la puerta, y pudo escuchar con toda claridad, como uno a uno sus hombres eran abatidos.

-¡¡Maldita sea!! Parece que tenemos compañía. Debemos posponer nuestro encuentro Hinata. –Esbozando una sonrisa cínica. –Pero pronto serás mía eso no lo dudes.

Pain corrió hacia la ventana, la cual abrió con suavidad y la atravesó con mucha agilidad y rapidez, perdiéndose en el jardín posterior de la casa.

Fin del Flash Back…

-Como dije anteriormente, la presencia de Minato es escalofriante. –Sentencio la castaña tiritando.
-Yo creo que quizás te hallabas bajo alguna especie de shok Hinata. –Indicó Deidara.
-Pueden creerme o no chicos, lo cierto es que fue Minato quien impidió que Pain me hiciera daño. Además como explican los mensajes sin numero en sus celulares, sin mencionar que Itachi jamás se los envió.
-¡¡Punto a su favor!! –Exclamó algo adolorido el mayor de los Uchihas. –Por cierto hermano ¿cómo te fue a ti?
-Bueno el operativo no salió como Kakashi lo esperaba, la policía arrincono el lugar y esperaron la llegada de los sospechosos. Cuando por fin estos aparecieron nos avisaron a Kakashi, Yamato y a mí que estábamos a unas cuantas cuadras del lugar.
Al llegar pude observar una figura en lo alto del edificio le hice señas a Kakashi y me interne en la parte posterior del edificio hasta que pude acceder a una pequeña escalera que me llevó a la terraza, cuando por fin llegué allí me encontré con Madara.
-¡¡Espera Madara Uchiha!! –Exclamó Sasori con asombro.
-Así es, por las pocas palabras que cruzamos, se halla bastante fastidiado por el echo de que papá gané día a día mayor popularidad y que será nombrado como el nuevo líder del clan Uchiha. Sin contar que Madara y Danzou jamás se llevaron del todo bien.
-¿Y eso por que Sasuke? –Pregunto Tenten.
-Por que el clan Uchiha debe responder ante el rey, y Madara cree que lo mejor es reconstruir Konoha y crear un gobierno dividido de la nación del fuego, con el suficiente poder como para oponerse a su soberano.
-Eso sería una masacre. Le ha llevado mucho tiempo, esfuerzo, sudor, lagrimas y sangre a este país lograr la paz, como para reiniciar nuevamente una matanza sin fin.
-Lo sé Itachi, pero creo que Madara no lo considera así y es muy posible que otras personas dentro de nuestro clan, estén de acuerdo con esa idea.


Itachi permaneció pensativo unos momentos; su hermano tenía razón, había gran resentimiento dentro de su propio clan.
Los Uchiha por décadas fueron los instauradores de la paz y la seguridad en Konoha y el resto de la nación del fuego, aún a costa de sus propias vidas.
Desde pequeños se los entrenaba en las más diversas técnicas de combate y estrategias. Solo los mas adinerados del clan; la alta sociedad de los Uchiha, podía escapar de un destino de servidumbre y lucha sin fin.
Era ésta elite, quienes se dedicaban a los negocios mineros y petrolíferos entre otras cosas; pero los pobres debían servir sin remedio a su señor hasta que cumplieran la edad necesaria para retirarse o la muerte los reclamara. Ser un Uchiha significaba obediencia y lealtad, sin quejas ni resistencia.

-¿Es verdad que los Uchiha solo pueden tener este oficio? –Pregunto Tenten con algo de ingenuidad.
-Así es... –Dijo Sasuke algo cabizbajo.


Los dos pelinegros bajaron sus cabezas con resignación y agobio, pues ellos mismos eran victimas de aquel inobjetable sistema. Sasuke sintió una leve presión en su mano derecha que le hizo alzar la mirada encontrando sus ojos con los de Hinata, quien se notaba claramente entristecida pero que lo observaba con ternura.

-Pues no me parece justo, cada cual es libre de decidir su propio destino. -Sentenció con enojo la castaña.
-Lamentablemente nuestros lideres no piensan eso Tenten. –Objeto Itachi.
-¿Pero tu papá Sasuke no puede hacer nada? –Inquirió Hinata.
-Mi padre esta de acuerdo por ahora con esa situación. Aun que él quisiese otra cosa responde a nuestro superior y ese es un hombre llamado Danzou quien es el enviado directo del rey.
-¿Pero entonces quien es Madara? –Volvió a preguntar Hinata confundida.
-Es la mano derecha de Danzou, y es elegido por el clan Uchiha para representarnos, pero en estos últimos tiempos sus continuas contradicciones hacia Danzou con respecto a sus decisiones y a la vida de nuestro clan, ha hecho que fuera perdiendo prestigio y credibilidad ante el mismo Danzou y el rey. Por ello mi padre ha ido ganando renombre y reputación entre nuestros pares.
Lo que todos deseamos es que él pudiese llegar a ser el verdadero líder, es decir que no haya intermediarios entre los Uchiha y el rey, de esta manera nuestros reclamos y peticiones tienen que ser atendidas con mayor facilidad con la esperanza de que las cosas comenzarán a cambiar sin llegar a una matanza.
Queremos ser los dueños de nuestro propio destino, pero para ello se requiere tiempo y paciencia y eso es algo que Madara no esta dispuesto a sacrificar, entendemos su lucha, pero la guerra y el enfrentamiento con Konoha o el resto del país no es la solución, muchos Uchihas morirían sin contar los civiles que queden entre los bandos.
-Comprendo... –Expresó Hinata con agobio al parecer la vida de su valiente paladín era mas complicada de lo que pensaba.
-Combatí con Madara. –Prosiguió Sasuke. –Pero lamentablemente no le pude hacer ni un rasguño; en cambio él si logro dejarme una huella de nuestro enfrentamiento. –Mostrándoles su mano vendada.
-¡¡Sasuke!! –Exclamó Hinata preocupada.
-Descuida solo es una cortadura leve. –Acariciando el rostro de la chica.
-¿Y que paso con los demás? ¿Cómo fue que Pain escapó? –Inquirió Tenten.
-Sabían de nuestro plan Tenten, y nos tendieron una emboscada, pero eso lo hablaremos por la mañana con el Hokage... –Poniéndose de pie.
-¿Lo sabían? –Pregunto Hinata.
-Si, me temo que tenemos más soplones de lo que esperábamos... –Colocando las manos en la cintura y haciendo la vista aun lado.
-Será mejor que vayan a dormir nosotros haremos guardia. –Exclamó Deidara.
-Si ya casi son las cinco de la mañana, no se preocupen y descansen. –Reitero Sasori. –Tu también Itachi te ves bastante mal. –Sonriendo burlonamente.


Ante el refunfuño de Itachi todos se retiraron a sus habitaciones, Tenten le hizo compañía a Hinata mientras que Itachi y Sasuke durmieron en las habitaciones de la planta superior.


Al día siguiente...

Un nuevo amanecer arribaba en Konoha, un domingo espectacular y maravillosamente cálido y apacible se dibujaba en el ambiente. A pesar de las duras situaciones vividas por las familias Hyuga y Uzumaki y por la frustrada operación de Kakashi, pareciese como si Konoha disfrutara de los albores de una renovada energía navideña que estaba mas que próxima.
Hinata se desperezó con calma se levantó y se vistió, Tenten seguía profundamente dormida. Aún era temprano pero luego de aquella odisea con Pain no había podido pegar un ojo.
La chica recorrió el pasillo, se acerco a la sala esperando hallar a Deidara y Sasori, mas ninguno de los muchachos se encontraban en la misma.
Continuó su trayecto hasta la cocina, pero en vez de hallar a los dos muchachos se encontró con Sasuke, quien tomaba un espeso café.

-Buenos días Hinata... –Exclamo el chico mirándola con atención.
-Buenos días Sasuke, acaso no dormiste... –Viéndolo hacer caras de lo más desagradables mientras bebía aquel liquido.
-No pude... toda la situación vivida ayer me tiene inquieto, la verdad es que las cosas se nos fueron de las manos y parecen complicarse aún mas, esos sujetos pueden estar ocultos en cualquier sitio esperando para atacarnos sin miramientos.
-Lo entiendo Sasuke, pero no debes preocuparte antes de tiempo... ya veremos como se desarrolla todo. –Exclamó la chica sonriendo.
-¿Tu tampoco dormiste mucho verdad? Traes una cara... –Inquirió el pelinegro.
-¡¡Luzco mal!! -Tratando de arreglarse el cabello.
-No todo lo contrarío te ves preciosa, pero con algunas ojeras. –Sonriéndole con entusiasmo.
-Me asustaste... –Echando a reír. -¿Y donde están los chicos?
-Revisando los coches, tendremos que ir a la oficina del Hokage en un rato. –Bebiendo otro sorbo de aquel espeso liquido.
-¿Sasuke-kun que bebes? –Arrebatándole la tasa de la mano.
-Café, lo preparó Itachi esta madrugada y decidí tomarlo...
-¡¡Sasuke esto es espantoso!! –Tras beber aquel horripilante elixir.
-Bueno no puedo esperar algo mejor de Itachi... –Tratando de arrebatarle la taza a la ojiperla.
-¡¡No, no, no!! No beberás esta cosa, te preparare un café bien echo. –Deshaciéndose del liquido en la pileta de la cocina.
-Y ahí fue mi desayuno... –Dijo el pelinegro con agobio.
-Pero cielo, esto no es un desayuno, es veneno... –Colocando agua a calentar.
-Me gusta que me llames así... –Exclamó Sasuke sonriendo de oreja a oreja.
-¿Qué te llame como? –Dijo Hinata sin prestar la más mínima atención a sus palabras.
-Nada, olvídalo... –Apoyando los codos sobre la mesa y exhalando un extenso suspiro.
-A propósito no me dices nada... –Acercándose al chico quien la observó algo fascinado y dormido.
-¿Qué cosa? –Pregunto él.
-¿Cómo que cosa? Mírame no luzco distinta. –Dándose una vuelta para que el chico la viera.
-Pues no noto nada inusual... –Expreso sonriendo.
-¡¡Nada inusual!! –Hinata lucía molesta dio media vuelta y continuo preparando el desayuno.


Sasuke, la observó con detenimiento, sabía a lo que la chica se refería, ese día había cambiado su peinado, su largo y negro cabello, no se hallaba completamente suelto, lo traía sujeto por una hebilla en forma de mariposa, solo en su parte superior armando una pequeña cola que dejaba caer los largos mechones con gracia y jubilo sobre el resto de su melena.
En el cuello de la muchacha se aferraba con gracia aquella bella pañoleta que él le había regalado como símbolo de su primer encuentro, y que hacía tiempo no se la veía puesta, es mas, no recordaba que se la hubiera puesto.
Hinata preparó el café lo sirvió en una de sus tetaras y coloco unas cuantas galletas que cada tanto horneaba, en una pequeña bandeja; pero al querer darse vuelta para llevar las cosas a la mesa, sintió el cuerpo de Sasuke aferrarse al suyo y abrazarla con intensidad y calidez.

-¿Qué haces Sasuke? –Preguntó un poco acalorada.
-Te abrazo ¿No puedo? –Pregunto el chico comenzando a besar su cuello.
-No solo me abrazas... –Sintiendo sus labios y su lengua aferrarse a la parte baja del cuello.
-Te ves preciosa, con ese peinado... y además la pañoleta te queda de maravilla, como echa por los dioses solo para ti. –Volviendo a su tarea.
-Y se supone que los elogios son para que te deje besarme... –Riendo feliz pues sus pequeños cambios habían sido notados.
-En parte si... –aferrándola con mas fuerza y volviéndola a besar.


Hinata sintió aquel profundo fuego que Sasuke despertaba, recorrer su cuerpo de punta a punta, los labios del chico se deslizaban con gracia por su piel mientras se deleitaba con cada pequeño mordisquito en su cuello. Pudo sentir la mano derecha del joven deslizarse de su cintura hacia su pecho, presionándolo levemente e incrementando aquella increíble sensación en ella.
La chica se sintió por un momento desfallecer, entregada completamente a las caricias de su valiente paladín, un fuerte dolor en su cuello la hizo abrir sus ojos, los cuales había cerrado por un instante sumergiéndola en aquellas caricias.

-Sasuke... –Dijo Exhalando un largo suspiro, pues el chico la presiono mas contra la mesada de la cocina.
-Te amo Hinata... –Dijo él en su oído.
-Me dolió...
-Lo siento... no pude controlarme... –Dijo algo preocupado.
-Mientras no quede una marca... – Tratando de mirarse.
-Descuida, la pañoleta lo tapara. –Echando a reír.
-Ahora tendría que pensar si te doy de desayunar o no... –Haciendo puchero.
-¡¡Perdóname Hinata!! No volverá a pasar. –Soltándola de golpe.
-No es que no me guste Sasuke... –Dándose vuelta.
-¿Y entonces? –Volviéndola a abrazar.
-Es solo que dijimos que esperaríamos recuerdas. –Lo que le evocó a la ojiperla el pasado.
-Si es verdad, descuida... –Soltándola nuevamente y apoderándose del desayuno.


Sasuke llevo la bandeja hasta la mesa y se sentó algo enojado, pues el tener que contenerse lo fastidiaba en sobre manera, y más por él echo de que todo aquello debía hacerlo para no herir a Naruto, pero ¿Acaso pensó Naruto alguna vez en él, cuando besaba a Hinata después de que ambos rompieran? Seguramente no ¿Entonces por que debía hacerlo él?

-No te enojes Sasuke...
-Ya no importa Hinata, será mejor que desayunes en un rato nos vamos... –Levantándose de su silla dispuesto a salir de la habitación.
-¿No vas a desayunar? –Pregunto algo acongojada.
-No... gracias. –Retomando la salida de la cocina.
-¡¡Espera un momento Sasuke!! –Dijo Hinata elevando un poco el tono de voz.
-¿Qué quieres? Tengo que preparar algunas cosas antes de salir. –Mirándola a los ojos.
-Creo que no me siento bien... –Sentándose en la silla con dificultad y apoyando la cabeza sobre la mesa.
-¡¡Hinata!! –Sasuke corrió a su lado y se arrodillo. -¿Qué te ocurre Hinata? –Exclamó con preocupación acariciando su cabello.
-Desayuna conmigo. –Dijo la chica colgándose de su cuello mientras sonreía.
-Me asustaste Hinata... –Suspirando mientras la veía a los ojos.
-No quiero que te enojes conmigo... –acercando sus labios a los del joven.
-No estoy enojado... –Intentando besarla, mas la muchacha esquivaba sus insistentes besos.
-¡¡A no!! ¿Seguro?
-No...
-¿Ni un poquito?
-Bueno un poquito. –Sujetando su cabello por la nuca y besándola con intensidad.
-¡¡Ya estamos con el canal para adultos desde temprano!! –Dijo Itachi entrando en la cocina.
-Y yo que no traje palomitas, pero igual síganle... –Exclamó Deidara entre risas.
-Sin comentarios... –Sentencio Sasori.
-Que inoportunos... –Exclamó Sasuke molesto.
-A ti por que te gusta contar dinero delante de los pobres ¿verdad? –Itachi volvió a sonreír y Sasuke solo evito decir palabras y se sentó junto a Hinata.
-Buenos Días –Dijo Tenten frotándose un poco los ojos para desperezarse.
-Hasta que por fin despiertas Tenten... ¿Siempre duermes tanto? –Pregunto Itachi en tono burlón.
-Si, si me acuesto tan tarde... –Expresó entre bostezos.
-Siéntate Tenten vamos a desayunar... –Exclamó Hinata
-¡¡Ahh que bien!! –Dijo con mas alegría la castaña sentándose junto a Hinata, pues evito ubicarse junto a Deidara con quien tenía cierto resentimiento por su pasado desplante.
-El desayuno te pone de buen humor... –Exclamó Deidara mirándola con asombro.
-Pues si... son pocas las cosas que me ponen de humor. –Devorando una galletita.
-¿Y dime Tenten? ¿Piensas presentarte así con el Hokage? –Pregunto Itachi contemplándola con seriedad.
-¿Así como? –Mirándose un poco pues se levantó tan dormida que no se había dado cuenta que aún estaba en pijama.
-¡¡Creo que te ves bien Tenten!! –Dijo Hinata sonriendo.
-Muy graciosa Hinata... –Haciendo un gesto burlón.
-¿No te da vergüenza presentarte así ante desconocidos? -Inquirió Itachi.
-¿Qué tiene de malo? –Estirándose un poco la camisa de su pijama, mientras se ponía de pie.
-Bueno de malo, para empezar que tu camisa es bastante escotada, no que me moleste pero... y el short que traes puesto es un poco corto ¿No te parece? –Mirando el ajustado pantalón que lucía la chica.
-¡¡No eres mi padre Itachi!! ¡¡Lo ultimo que me falta es que estés controlándome la manera de vestir!! Aun que pensándolo bien, viejo eres... así que podrías ser mi padre –Tenten echo a reír y Sasuke también.
-Muy graciosa... yo solo te lo digo por tu bien, que van a pensar los muchachos... –Mirando a Sasori y a Deidara que se hallaban con la boca abierta.
-Pues no creo que vean nada que no hayan visto antes, además papa estoy vestida. –Dijo nuevamente en tono burlón.
-Si hijita, pero vas a hacer que Deidara sufra una hemorragia nasal... –Mirando a su amigo quien al parecer no reaccionaba; Sasori solo rió con el comentario.
-Bueno eso le servirá para darse cuenta de lo que se perdió. –Poniéndose de pie. –Mejor me cambio y vuelvo Hinata guárdame algo.
-¡¡Ouch!! –Dijo Sasori. –Fue dura la indirecta.
-Seguro que fue indirecta Sasori. –Exclamó Itachi.
-¡¡No olvides llevar el pelo suelto Tenten a Neji le encanta ver ese look!! –Exclamó Hinata con picardía, pues sentía que su amiga estaba tomando de alguna manera la revancha.
-Si, es verdad... Ya vengo... –Saliendo de la habitación.
-¿Quién es Neji? –Preguntó Deidara algo estupefacto.
-Es mi primo... –Exclamó la ojiperla.
-¡¡Cocodrilo que se duerme lo hacen cartera!! –Dijo Sasuke con gracia.
-¡¡Esperen un momento!! ¿Tenten está saliendo con ese Neji? –Poniéndose de pie de un salto.
-Pues están en eso. –Expresó Hinata entre risas.
-Pero yo pensé, que ella y yo... –Agachando la cabeza.
-Te lo dije Deidara. –Exclamó Itachi. -Y además estoy seguro de que Shikamaru anda tras ella.
-¿Qué Shikamaru también? ¡¡Maldición!! –Dijo sentándose con brusquedad y comiendo una galleta tras otra con nerviosismo.
-No sé por que te enfadas ¿acaso tu y Konan no son algo mas? –Pregunto Hinata con curiosidad.
-Konan solo es una amiga... –Comiendo otra galleta con rabia.
-Sí una muy, muy, muy buena amiga. –Dijo Sasori entre risas.
-¡¡Ya cállate Sasori!! –Sentenció el rubio con enfado.
-¡¡Ahh!! El amor suele ser así de doloroso a veces. –Itachi echo a reír y Hinata no podía esperar ni un segundo mas para contarle toda aquella jugosa discusión a Tenten.
-Ya mejor terminemos de desayunar, el Hokage nos espera. –Acotó Sasuke.


Los cinco terminaron de desayunar, y Tenten de cambiarse, mientras los muchachos terminaban de alistarse, Tenten termino su desayuno, vio que la ojiperla reía de oreja a oreja y le hacía curiosas señas, pero como Itachi y los demás andaban merodeando por la cocina no pudo confesarle absolutamente nada de lo que había sido testigo.
Finalmente y luego de un buen rato partieron a la oficina del Hokage, Sasuke, Hinata y Tenten iban el coche del pelinegro. Sasori y Deidara también decidieron acompañarlos, pero fueron en el coche de Sasori y finalmente Itachi fue en su motocicleta, pero necesitaba recoger algunas cosas de su apartamento, así que le dijo a Sasuke que los alcanzaría en la oficina del Hokage.
Tras un largo trayecto llegaron por fin a la parte norte de Konoha, donde se hallaba el edificio de gobierno. El mismo era resguardado por una alta montaña, en donde las cabezas talladas en piedra de los anteriores gobernantes de Konoha, vislumbraban apaciblemente el horizonte.
El edificio de gobierno, constaba de una gran cúpula central a la cual accedían por medio de una larga escalera que los conducía a la parte alta del mismo, en las plantas mas bajas se hallaban las oficinas de secretaría y asuntos internos de Konoha, donde varios de los subordinados del Hokage trabajaban casi sin descanso.
Los dos coches, fueron estacionados a las puertas de aquel edificio, Sasuke cerró su coche con llave y observo con cuidado su reloj, sin duda se hallaban casi media hora retrasados, esto le causo bastante nerviosismo sobre todo por la reprimenda que recibiría de su padre quien no toleraba la impuntualidad.

-¿Dónde diantre esta Itachi? Se supone que vendría enseguida. –Mirando hacía todos lados.
-Será mejor que entren Sasuke, nosotros esperaremos a Itachi aquí. –Comento Deidara.
-Tiene razón Sasuke es mejor no hacer esperar al Hokage. –Dijo Tenten encaminándose a la entrada de aquel edificio.
-Si... –Tomando la mano de Hinata quien lo siguió en silencio.


Los tres se internaron dentro del edificio, y subieron con prisa las largas escaleras, hasta que llegaron a un extenso pasillo circunferencial, el cual recorrieron con algo de nerviosismo.
Luego de uno o dos minutos los tres pudieron diferenciar varias figuras apostadas a las puertas de las oficinas del Hokage.
Sasuke soltó de inmediato la mano de Hinata y la miró por unos instantes, tras lo cual la chica se percató a la perfección de lo que ocurría.
La familia Hyuga y la Familia Uzumaki, por primera vez se hallaban reunidas bajo el mismo techo, Hinata pudo divisar a Naruto junto a Sakura, a su lado Shikamaru, Shino y Chouji, el otro guardaespaldas de Naruto. También se hallaba Ino y un hombre alto de cabellos blancos y largos atado en una cola, quien ahora la miraba con suma atención. Todo el grupo se hallaba junto a un enorme ventanal que deba frente a la oficina del Hokage, inundando de luz aquel pasillo.
Un poco mas adelante, su padre Hiashi la observó con cierto recelo, su hermana Hanabi lucía muy sorprendida y a su lado Kiba, quien había sido su prometido. El chico la miró con asombro y felicidad; Neji se hallaba junto a Sai y a Lee, y al verla le sonreía con complacencia.
Otra figura se adelanto a ellos su blanco cabello, lucía algo mas erizado esa mañana, al parecer no había pasado una buena noche, aun así el aspecto del joven hombre era impecable, a su lado una muchacha muy bonita de cabellos negros y corto la miraba perpleja.


-¡¡Bienvenidos!! –Saludo Kakashi. –Los estábamos esperando, al parecer se les hizo un poco tarde.
-Si les pido que nos disculpe por el retraso. –Dijo Sasuke.
-Íbamos a comenzar sin ustedes, pero el Hokage fue determinante y quería verlos a todos, nos esta esperando. ¡¡Señorita Hinata!! ¿Se encuentra usted bien? –Al notar los golpes y las curitas en su rostro.
-Si señor Hatake, me encuentro bien, gracias por preguntar.
-Oí lo de anoche en verdad lamento que tengan que padecer esto, pero será mejor que entremos. –Haciendo un gesto con su mano señalando la entrada de aquella oficina.


Sasuke camino hacia delante, seguido de cerca por Hinata y Tenten. La ojiperla no pudo evitar encontrar sus ojos con los de Sakura y Naruto, quienes la observaban con mucha atención y algo de enojo.
Hinata intento restarle importancia, pero al desviar su mirada se encontró con la de su padre, quien se veía algo triste y dolido. Su hermana Hanabi solo agacho la cabeza y siguió a Hiashi.
Kakashi golpeo la puerta de la oficina y al recibir una respuesta afirmativa entró, seguido de ambas familias y de los tres jóvenes.
Dentro de la habitación se hallaba el Hokage, quien se paró con rapidez para recibirlos, y dos hombres más. Todos penetraron en la habitación en el mas absoluto silencio, los Hyuga se ubicaron a la derecha del Hokage y los Uzumakis a la izquierda, Sasuke, Tenten y Hinata se quedaron parados en el medio de la habitación.

-Buenos días. –Exclamó la Hokage desde su lugar.
-Buenos días. –Exclamaron a coro los presentes.
-Permítanme presentarlos. –Observando a sus dos acompañantes. –Este es Danzou, el enviado del rey y quien comanda las fuerzas Uchiha en su nombre. –Señalando a un hombre de edad avanzada y de cabellos cortos, rostro vendado, traje oscuro y muy formal. –Y él es el actual líder del clan Uchiha, elegido por sus hombres para representarlos, creo que alguno de ustedes ya lo conocen su nombre es Fugaku Uchiha. –Señalando a otro hombre de mediana edad cabellos semí largos y negros vestido con casaca oscura, pantalones marrones y camisa blanca. –Esta es mi ayudante y asistente Shitzune, y él es el actual capitán de la policía de Konoha, Kakashi Hatake. –Señalando ahora al muchacho y a la chica quienes se ubicaban a su lado. –Pueden tomar asiento, si lo desean. –Mostrándoles varias sillas a sus espaldas.
-Nosotros preferimos permanecer de pie. –Expresó Jiraya con seriedad.
-Nosotros también permaneceremos parados. –Indico Hiashi.
-Bien como deseen. –Tomando asiento, Danzou y Fugaku permanecieron de pie al igual que Kakashi y Shitzune. -Ya sabrán por que los hemos citado aquí ¿verdad? –Preguntó la Hokage colocando ambas manos en su barbilla.
-Queremos dilucidar este tema lo antes posible. –Exclamó Naruto tomando la palabra. –Hemos hablado ayer mismo con Kakashi Hatake, y él nos contó sobre sus investigaciones y sospechas. He estado de acuerdo en que se llevara a cabo un operativo, el cual al parecer no salió tan bien como se esperaba. -Colocando las manos en sus bolsillos.
-Lo que no comprendo es por que actuaron sin informarnos nada sobre este echo. –Dijo Hiashi con algo de enojo. –Somos las cabezas de los clanes y hemos estado completamente ignorantes de lo que acontecía.
-Eso fue mi culpa. –Kakashi se adelantó un poco y tomó ahora la palabra. –Como sabrán he tratado durante semanas contactarme con ambos. –Mirando a los dos hombres quienes se cruzaron de brazos. –Pero ante las negativas y renuencias a verme continué con mis investigaciones. En una de mis incursiones en busca de información me encontré con la señorita Hyuga, su hija señor Hiashi.
-Ella no es mi hija, mi primogénita murió hace diez meses. –Exclamó con enojo sin mirar a Hinata quien tan solo agachó la cabeza.
Entonces sí su hija esta muerta ¿Quién esta muchacha? –Interrumpió Danzou, observando a Hinata quien se encubrió un poco tras Sasuke.
-La señorita Hinata... –Prosiguió Kakashi. –Me contó lo ocurrido, el día del accidente y como aconteció él echo. Si bien mis investigaciones y las de la compañía Uzumaki arrojaron evidencias claras de que el coche del señor Uzumaki fue saboteado, no había indicios claros de que esta muchacha lo provocara intencionalmente. Además observé detenidamente la escena del accidente.
-¡¡Homicidio querrá decir!! –Objeto Naruto, lo que pareció enfadar a Hiashi.
-Como dije, observé la escena del echo; y déjenme decirles que junto con la evidencia que he recolectado, todo parece concordar con el relato de la señorita. –Señalando a Hinata. –Si bien la jovencita fue el factor desencadenante del suceso, el coche del señor Uzumaki tenía serias averías que pudieron llevarlo a la muerte en cualquier otro momento.
Al parecer los frenos del coche estaban casi cortados, por lo que pude observar en el peritaje. Lo cual le permitió mantener cierto dominio del automóvil durante algún tiempo, pero otro mecanismo en el acelerador aumento indiscriminadamente la velocidad del coche, haciendo que el velocímetro se descontrolara.
Eso, sumado a los efectos de la lluvia y la falla en el freno, fueron las causas primordiales del fallecimiento del señor Yondaime Uzumaki.
-¿Y usted cree que alguien mas esta tras todo este atentado verdad? –Inquirió Jiraya.
-Así es... Hace unos meses mi gente pudo localizar a una fugitiva de la justicia su nombre es Guren. Ésta mujer es socia y amante de un hombre llamado Orochimaru, y por lo que, los jóvenes herederos mencionaron el día de ayer, tengo entendido que ambos. –Mirando a Hiashi y a Jiraya. –Lo conocen...
-Así es... Ese hombre era el socio de uno de los más grandes empresarios y el líder de Akatsuki, una empresa multinacional. Lo conocimos la vez que yo y Yondaime Uzumaki acudimos a esta empresa para conseguir apoyo financiero. –Acotó Hiashi.
-¿Ósea que ambos lo conocen? –Objeto Danzou, cruzándose de brazos y poniendo cara de preocupación.
-Ese hombre ha sido buscado por años, por mi predecesor y yo. Orochimaru es un criminal un fugitivo, un contrabandista, asesino y psicópata; y tiene solo un objetivo ¡¡Vengarse de Konoha y de su gobierno por haberlo expulsado de la ciudad y haber arruinado sus finanzas y familia!! –Indicó la Hokage.
-Así es... –Siguió Kakashi. –Tengo entendido que durante su encuentro con Akatsuki y el señor Yondaime, usted sufrió un severo altercado ¿No es así? –Mirando a Hiashi.
-Si, fui severamente herido tras una golpiza.
-También en esa fecha la señora Kushina Namikaze, la esposa del señor Yondaime, desapareció misteriosamente del hotel donde se hospedaba.
-Si, mi madre nunca fue encontrada. –Indico Naruto.
-Pues bien esta es mi hipótesis y estoy mas que seguro de que es certera. Orochimaru siempre busco la manera de destruir Konoha, como el clan Uchiha invariablemente, ha defendido a esta ciudad y a la nación del fuego, no le era tan sencillo accionar desde el interior de la misma.
Yo pienso que su unión a Akatsuki fue con la intención de buscar la manera de ingresar a Konoha sin ser descubierto; de esta forma contaba con los recursos, y posición encubierta, como para infiltrarse a la ciudad.
Lo relevante para él, fue la llegada del señor Hiashi Hyuga y el señor Yondaime Uzumaki a Akatsuki. Sabía que si él atacaba directamente la ciudad sería descubierto y posiblemente acorralado sin remedio por el clan Uchiha. Por ello implementó una mejor estrategia, una que le ha llevado tiempo y esfuerzo pero que en los últimos meses ha rendido sus frutos.
-Entonces usted insinúa... –Jiraya no termino la frase y observó a Hiashi quien también lo miró.
-Me temo que si señor Jashou, creo que Orochimaru fue el responsable de la golpiza sufrida por Hiashi Hyuga y la desaparición de la señora Kushina Uzumaki.


Todo el grupo guardó silencio, muchas ideas les cerraban tanto a Hiashi como a Jiraya, pero había algo que aun no comprendían.

-¿Por qué ese sujeto intentaría una matanza entre dos empresarios que recién se adentraban al mundo de las finanzas? –Pregunto Fugaku quien conoció al fallecido Minato.
-Yo pienso que Orochimaru, tenía la certeza de que ambas familias lograría su cometido, es decir prosperar económicamente. El joven Uzumaki menciono ayer que tanto su padre como Hiashi Hyuga, disputaron tenazmente el derecho a obtener el apoyo de Akatsuki.
-Así es. –Indicó Jiraya.
-Pues déjeme decirle que este tipo es un estratega nato, creo que las actitudes de ambos contendientes en el pasado, le aseveraron de alguna manera su porvenir, y con ellos la esperanza de derrumbar Konoha.
Sabemos que esta ciudad se ha hecho fuerte gracias a los intercambios comerciales, y los intereses económicos. Si dos empresas influyentes se destruyeran, y fuesen quienes mueven los hilos socioeconómicos de la ciudad, las demás empresas pequeñas se verían desprotegidas y empobrecidas.
Los contactos y las garantías ofrecidas por las grandes empresas, nunca podrán ser brindadas por las más pequeñas, al perderse el fuerte económico de la ciudad ésta se vería rápidamente desacreditada u abandonada.
Varias ciudades de derredor de Konoha, ansían el poderío y capital de nuestra ciudad, y que esta se destruyera, significaría un traslado de la capital a otro punto geográfico, favoreciendo posiblemente a cualquiera de ellas.
Lo que Orochimaru vio desde aquel momento, seguramente fue la puerta de admisión que tanto deseaba hacía su venganza. Es por ello que estoy mas que seguro que los atentados pasados a ambas familias, eran el primer eslabón que desencadenaría la futura destrucción de la ciudad.
Con las sospechas sembradas en el corazón de ambos clanes, él prosiguió con sus tenaces jugarretas atentando contra las vidas y economías de las dos familias. Su objetivo era desencadenar tarde o temprano la reacción de alguno de ustedes, para desatar el principio del fin; la destrucción de ambos linajes y de toda Konoha.
-¡¡Maldito desgraciado!! –Dijo Jiraya con ímpetu y enojo.
-Ese tipo ha jugado con nuestras vidas desde hace años. –Hiashi se mordió los labios con cierta furia.
-Su objetivo estuvo a punto de lograrse cuando los principales miembros de los clanes sucumbieron ante aquel accidente, creo que su objetivo era matar a Yondaime, pero la muerte de las dos principales miembros del clan Hyuga le vino como anillo al dedo.
-¿Usted que quiere decir? Que mi... – Hiashi guardo silencio por un momento y luego prosiguió. -Que esta muchacha. –Señalando a Hinata. –¡¡No tubo nada que ver con la muerte de mi esposa!! –Derramando algunas lagrimas.
-Si, así lo creo señor Hiashi.
-¡¡Espere un momento señor Hatake!! –Hinata se adelanto ahora y tomó la palabra ante la sorpresa de los presentes en especial la de Naruto, Jiraya, Hiashi y Hanabi. –No voy a desligar culpas en lo ocurrido. –Hinata se limpio algunas lagrimas de sus ojos que se habían fugado impunemente de sus ojos.
-Señorita Hinata... –Kakashi estaba algo estupefacto y Tsunade solo la miraba con atención.
-Comprendo la situación y entiendo a la perfección que el coche del señor Uzumaki estaba saboteado, pero lo cierto es que mi falta de juicio hizo que las cosas transcurrieran de esa manera. Sé que cuando algo debe suceder no importa lo que hagamos para detenerlo, ocurrirá de todas formas, pero no niego que en parte fui la causante de la muerte de mi madre y de Yondaime.
Se también que fue un accidente y una grave imprudencia y no busco disculpas por mis actos solo espero que alguna vez tanto mi padre y mi familia, como la familia Uzumaki, perdonen mi falta y mi poco juicio solo eso. Solo deseo con todo mi corazón que algún día puedan perdonarme por arrebatarles a dos seres tan queridos y amados, los cuales sé que les hacen mucha falta... y que en verdad hubiese deseado que la situación fuese al revés, y fueran ellos dos quienes siguieran aun con vida, pero eso no lo puedo cambiar... –Hinata se giro sobre si misma hasta observar a su padre quien la contemplaba con dolor y congoja, y a Hanabi quien se había aferrado al brazo de su padre con fuerza tras las palabras pronunciadas por su hermana mayor.
-Hinata... –Pronuncio Hanabi en voz baja.
-Lamento haberte arrebatado a la persona que más amabas padre... perdón señor Hyuga. –Profirió aún agachada, haciendo una reverencia. –Y quiero que sepa, que yo la amaba con todo mi corazón y que cada día de mi vida, desde aquel accidente, la echo de menos.
La extraño tanto o más que usted señor Hyuga, por que era ella quien me socorría, quien aliviaba mis penas, quien me entendía y quien me amaba de corazón, aun que no fuese perfecta, aun que fuese su decepción y desdicha, aún así ella siempre me apoyo y creyó en mi.
A usted aún le queda Hanabi y ella tendrá siempre a su padre, eso nunca lo olvide, aún tiene a su hija y sé que lo hará sentir muy orgulloso.
A mí lo único que me queda son recuerdos solo eso, el recuerdo de la familia que alguna vez tuve y que siempre guardaré en mi corazón hasta el ultimo día de mi vida. –Hinata se levantó y pudo observar con toda claridad, la mirada algo perdida de su padre y los sollozos incontenibles de Hanabi. Luego se giro hacía Naruto a quien observó con tristeza antes de inclinarse. –También lamento haberte arrebatado a tu padre, lamento haberte mentido, lamento que hayas tenido la desdicha de conocerme y lamento todo el daño que pude haberte causado a ti y a tu familia y quiero que sepas que no todo fue falsedad... y que yo te... –Hinata se mordió los labios con fuerzas y guardo silencio, Naruto la observaba perplejo, al igual que Sasuke. –Yo cumpliré mi promesa...
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Re: Horneando al Amor, Mi dulce Alma Gemela. 28/?

Notapor Ladyarwen » Lun Mar 08, 2010 5:07 am

Perdon tuve que dividirlo por que no me entraba en un solo post. :lol:

Spoiler: show
La ojiperla alzó la vista, pero ya no tubo el valor para enfrentar la azulina mirada de Naruto. se secó algunas lagrimas y volvió junto a Sasuke quien la observaba con nostalgia.
La chica solo lo miró a los ojos y sonrió tratando de disimular su melancolía, mas aquellas impúdicas y cristalinas gotas, parecían emerger sin cesar de sus abatidos ojos.
Sasuke acerco su mano derecha y enjugó con sus dedos aquellas lagrimas resbaladizas, y también le sonrió.
Hinata sintió un calorcito inundar su alma, como si el sol veraniego se asomara apenas en el horizonte, descongelando su entumecido corazón; y el único responsable de aquella situación la abrazó ahora con fuerzas, ante la mirada atenta de Sakura quien también había sido testigo de toda aquella escena, y de Naruto quien sintió un fuerte envión en todo su cuerpo, pero fue detenido por la mano de Jiraya la cual posó en su hombro izquierdo, evitando que el chico reaccionase impulsivamente.

-Creí que ese compromiso nunca se había llevado a cabo Fugaku. –Dijo Danzou mirando al padre de Sasuke, mientras éste observaba perplejo la reacción de su hijo menor con la muchacha. Lo conocía bien y sabía que Sasuke jamás se hubiese mostrado así con nadie y más en presencia de extraños, a menos que la muchacha le interesara y mucho.
-¿Compromiso? –Pregunto Naruto Confuso.
-Pues tenía entendido que nunca prosperó... –Expresó Fugaku mirando a Hiashi.
-¿A que se refieren padre? –Inquirió Hanabi.
-Antes de Kiba... quien iba a ser el prometido de tu hermana era un Uchiha...
-¡¡Un Uchiha!! –Exclamó Sakura sobresaltada.
-Antes de nuestro compromiso... –Dijo Kiba mirando a la pareja.
-Si... su nombre era Sasuke Uchiha... él era quien se casaría con Hinata en un principio.
-Sasuke... y... Hinata... –Naruto lucía consternado, entonces Hinata era la mujer con quien Sasuke se casaría ¿Entonces cuanto hacía que se conocían?
-¡¡Ejem!! –Dijo Kakashi captando nuevamente la atención de los presentes. –Creo que es mejor que retomemos el tema. Señorita Hinata, ya tiene mi opinión, pero creo que usted necesitaba pedir perdón... pero si alguien tiene que pedir disculpas y pagar por sus crímenes no es usted, es Orochimaru por haber causado todo este desastre en un principio, por que si Yondaime Uzumaki hubiese contado con un coche en condiciones quizás la historia hubiese sido completamente diferente.
-¿Y que piensan hacer ahora? –Preguntó Jiraya.
-No se si todos sean concientes de lo ocurrido esta madrugada, como dije hace un rato, los jóvenes de ambos clanes y yo decidimos tender una trampa a los secuaces de Orochimaru. Yo tenía mis sospechas de que dentro de ambas familias hubiese gente que ayudase a cumplir los objetivos a este delincuente y no me equivoque.
Tras ser reconocidos por los herederos, pusimos en marcha un plan de acción, he estado siguiendo a Guren quien frecuentaba a tres sujetos en un bar llamado “Los ojos de la serpiente”
Esas personas estaban muy vinculadas a ambas familias y poseían la entera confianza de ambas empresas; una de ellas fue identificada como Anko, quien es la entrenadora del grupo de defensas especiales de la compañía Uzumaki, otro un hombre llamado Pain, el jefe de seguridad de la familia Hyuga y el ultimo uno de los principales miembros del clan Uchiha, Madara Uchiha.
Ayer en la madrugada, mientras intentábamos apresarlos, para conseguir indicios y la ubicación de Orochimaru, varias personas penetraron en las mansiones Hyuga y Uzumaki, atentando contra la vida de ambos herederos. Y además la señorita Hinata también ha sido victima de un atentado contra su vida...


Naruto observo a Hinata con preocupación, había notado los golpes en su rostro pero no había querido ni imaginar esa situación.

-Hemos notado. –Prosiguió Kakashi. –Que en los múltiples atentados solo han atacado a los herederos mas jóvenes, es decir en cada caso, las victimas fueron el Joven Uzumaki y las dos señoritas Hyuga.
-¿Y que hay con eso? –Pregunto Hiashi.
-Que sus objetivos son claros, van tras las futuras cabezas de los clanes; y lo peor de todo es que los tres sujetos han escapado. Si bien aún tenemos a Guren, no hemos conseguido que diga una sola palabra, por ende Orochimaru aun tiene la ventaja en este peligroso juego. Sin mencionar que no sabemos cuantas personas mas se hallan infiltradas dentro de las empresas o incluso fuera de ellas.
-¿Qué quiere decir? –Pregunto Naruto.
-¡¡Qué alguien mas saboteo nuestro plan!! Hay otras personas vendidas a este sujeto es por eso que nos esperaban ayer, tendiéndonos una emboscada con dobles falsos mientras atacaban todos los objetivos a la vez.
-¿Y que hará la policía? –Pregunto Hiashi.
-No podemos hacer mucho más señor Hyuga... –Exclamó el Hokage poniéndose en pie y cortando el largo silencio que hasta entonces había guardado. –Lo único que les ofrezco es la posibilidad de esconder a sus herederos fuera de Konoha, con la finalidad de que Orochimaru no acabe con sus vidas.
-¡¡Huir!! –Increpo Naruto.
-Me temo que si joven Uzumaki, al menos hasta que podamos dar con el paradero de Orochimaru. –Reitero Tsunade
-¿Y si nunca lo encuentran? –Pregunto Hanabi.
-Pierda cuidado señorita Hyuga daremos con ese sujeto, pero mientras tanto deben ocultarse en un lugar seguro, al cual solamente yo tengo acceso a su ubicación. –Explico Kakashi.
-¿Y como sabemos que usted es de fiar? –Inquirió Hiashi.
-¿Es verdad por lo poco que sabemos no podemos confiar en nadie mas? –Jiraya se cruzo de brazos.
-Pues pueden tomar ese riesgo o intentar proteger a sus herederos por ustedes mismos, pero de algo estoy seguro, si han llegado tan lejos esta madrugada, incluso penetrando la reforzada seguridad de ambas familias para asesinarlos no les será tan difícil volverlo a intentar. Mi esperanza es que con la huida de los jóvenes ganemos algo de tiempo, necesitamos que Guren hable y estoy dispuesto a implementar el método que sea necesario para conseguir la ubicación de Orochimaru.
No puedo estar tranquilo y seguir las pistas de ese sujeto si debo hacerme cargo de la seguridad de los herederos, les pido que comprendan mi posición y acepto cualquier ayuda que ambas familias me ofrezcan para aclarar este echo. –Dijo Kakashi acercándose un poco mas al grupo.
-Debido a la inmiscusion de Madara, el clan Uchiha no podrá socorrerlos esta vez. –Sentencio Fugaku. -Nuestro clan se halla bajo una seria investigación y no sabemos cuantas personas mas están aliadas a Madara u a Orochimaru.
-Es preciso que se resuelvan los problemas internos del clan, antes de poder intervenir en este conflicto. -Acotó Danzou.
-Bien estamos solos... –Jiraya exhalo un extenso suspiro.
-Si me permiten decirles algo mas... –Interrumpió Hinata a lo cual todos la observaron con detenimiento. –Creo que el señor Hatake tiene razón, y me fió completamente de él. Hace mucho que el capitán Hatake, sabía que yo seguía con vida y si él en verdad hubiese querido asesinarme lo habría echo hace mucho...
-Pero esa no es razón suficiente para que confiemos en él, señorita... –Expresó Jiraya.
-Lamento decirles que debemos actuar de inmediato. –Sentenció el Hokage. –Preparamos un avión exclusivamente dispuesto para esta situación, pero ustedes decidirán si quieren o no tomar el riesgo.
-Así es, usaremos señuelos. Mi idea es que aborden diferentes aviones con distintos destinos.
-Pero hacerlo así sería mas que peligroso; nos localizarían con facilidad. –Indicó Neji.
-Lo que haremos es hacerle saber a Orochimaru sus posibles ubicaciones; de esa manera él intentará llegar hasta cada uno de ustedes, eso nos permitirá localizarlo cuando se ponga en movimiento. Debe sonar a una actitud desesperada por parte de las familias y de Konoha para protegerlos.
-¡¡Eso es demasiado peligroso no estoy dispuesto a permitir que la vida de mi hija corra peligro!! –Expresó con enojo Hiashi.
-Descuide el grupo será llevado a un lugar especifico, como dije, solo yo sabré su ubicación exacta y cuando ellos lleguen a destino, se los haré saber solo a usted, señor Jiraya y a usted señor Hiashi, a nadie más.
-Pues esta vez no seré yo quien decida... –Exclamó Jiraya mirando a Naruto, quien agachó un poco la cabeza mientras ponía sus manos en los bolsillos.
-¡¡Iré!! Pero con la condición de que Sakura Haruno, venga conmigo... –Causando cierta sorpresa en los presentes, mientras la tomaba de la mano.


Hinata los miraba atenta, Sakura inclino un poco la cabeza, pero luego volvió a contemplar fijamente a Hinata y a Sasuke, quien se hallaba a sus espaldas. La ojiperla sabía de alguna manera que la pelirosa no estaría por mucho tiempo sola, y que significaba muchísimo para Naruto; por otra parte él jamás permitiría que algo malo le sucediera.

-Esto es solo para las familias... –Indicó Danzou.
-Pues no la dejare aquí, esos sujetos serían capaces de cualquier cosa con tal de hacerme daño, no permitiré que corra ningún riesgo.
-No habrá problemas mientras la familia Uzumaki se haga cargo de la muchacha. –Dijo Fugaku.
-Si, yo correré con todos los gastos que hagan falta, por eso no debe preocuparse. –Sentenció Naruto entrecerrando los ojos.
-Si es así me gustaría acompañar a Hanabi, señor Hiashi. –Exclamó Kiba con rapidez.
-¿De verdad Kiba? –Dijo la chica mirándolo con ternura.
-Por supuesto, jamás te dejaría sola. –Acariciándole el rostro.
-Bien, tu también irás Neji... Sai y Lee te acompañarán solo por sí acaso... –Mirando a su sobrino.
-¡¡Así lo haré tío Hiashi!! –Haciendo una reverencia.
-Shikamaru, Shino y Chouji irán con ustedes. –Sentenció Jiraya, quien no se iba a quedar atrás en aquella demostración de poderío.
-¿Esta seguro Jiraya-sama? Podría serle de mucha utilidad. –Objeto Shikamaru.
-Por eso te pido que cuides a Naruto, Shikamaru. Eres el único hombre a quien puedo confiarle esa misión. –Indico Jiraya ante lo cual el chico solo hizo un gesto afirmativo con su cabeza.
-¡¡Sasuke!! –Exclamó Fugaku.
-Si señor... –Sasuke se acerco un poco mas al frente e hizo una respetuosa reverencia.
-Tu y tu hermano Itachi, acompañarán a ambas familias.
-¿Qué pasará con Madara?
-Nosotros nos ocuparemos de Madara, es nuestro deber para con Konoha. –Explico Danzou.
-Haré lo que ustedes decidan. –Algo cabizbajo al parecer su revancha debía esperar.
-¡¡Muy bien todos en marcha!! –Exclamó con prisa el Hokage.


Todos se encaminaron hacía la puerta, la cual se abrió sin prisa tras los agobiados pasos de los presentes. Sin duda ser desterrados de su tierra, era indignante y avasallador, pero si Kakashi tenía razón, era necesario huir, pues como detener a un sujeto que se movía con tanto sigilo desde las sombras.

-¡¡Un momento!! ¿Qué hay de Hinata? –Inquirió Sasuke, aún en su lugar.
-Como dije, esto solo es para las familias, y está muchacha no pertenece ni al clan Uzumaki ni al clan Hyuga, esta muerta para Konoha y para el mundo. –Señaló Danzou.
-¿Pero ella sigue siendo una Hyuga? –Sasuke observó algo anonadado a los presentes.
-Si el señor Hiashi decide aceptarla como su familia, entonces podemos ponerla bajo protección nuevamente como Hinata Hyuga de manera rápida y efectiva, pero de lo contrario... –Fugaku observó con seriedad a su hijo menor.
-¿Acaso no pueden protegerla? –Sasuke no podía entender lo que escuchaba.
-Pondremos policías apostados en su vivienda; pero la señorita Hinata no puede abandonar Konoha. Ella no tiene por ahora identidad e iniciar una revisión de su expediente y devolverla a la vida no es algo fácil ni rápido de hacer. –Exclamó Kakashi.
-¿Ó sea que no la protegerán por que técnicamente no existe? –Reclamo Tenten furiosa.
-Entienda jovencita, ningún país extranjero acepta a un indocumentado. –Expreso Danzou.
-¿Y no puede salir como Hinata Yugi? –Pregunto Sasuke.
-Hinata Yugi no tiene papeles validos para salir del país, y reorganizar sus papeles sería la misma historia que con el apellido Hyuga. –dijo Kakashi. –La única forma es firmando una autorización por parte de los Hyugas haciéndose cargo de ella o del clan contrario como una tenencia provisional, siendo quienes son, no tendrían ningún problema en adoptarla.


Naruto se detuvo al instante mirando la situación, y no solo él, Sakura, Jiraya y los muchachos observaban impávidos en sus lugares.

-¡¡Señor Hyuga!! –Expreso Sasuke tratando de captar la atención de Hiashi pero éste ni siquiera volteo a verlo, Hanabi solo pudo observar el triste rostro de su hermana, mas no intervino para nada en la decisión de su padre.
-¡¡Tío Hiashi!! Podríamos llevar a Hinata, usted es conciente de que Pain es un psicópata, no puede quedarse sola.
-Vamonos... –Pronuncio con severidad saliendo de la habitación.


Hinata lo observó con tristeza, no importaba cuanto ella se disculpara, su padre no la perdonaría fácilmente al igual que Naruto.

-¡¡Descuida Sasuke!! Cerrare las puertas de la casa y tratare de no salir ya verás que no me pasará nada, hasta que tu regreses. –Sonriéndole con timidez.
-¡¡Estas loca Hinata!! Ni siquiera yo he Itachi juntos pudimos con esa gente ¿Y si vienen mas? ¿Si intenta hacerte daño otra vez? –Tenten seguía muy enojada.
-Padre por favor... –Suplico Sasuke, mas Fugaku solo agachó un poco su mirada. –¡¡Espera Naruto!! –Dirigiéndose ahora al muchacho quien solo apartó la mirada, mientras Sakura, lo asió con fuerza de la mano. -¡¡Ayuda a Hinata!! Si se queda aquí ese tipo la matará comprendes eso.
-¿Qué descaro Sasuke? ¿Acaso pretendes que Naruto ayude a esa muchacha? Y más sabiendo quien es y de lo que ha sido capaz... –Indicó Jiraya.


La ojiperla lo observó detenidamente; el chico se mordió un poco los labios mientras fruncía el seño. Sakura permanecía estática a su lado aferrada de su mano derecha, entendía lo que Sasuke decía pero por otro lado sentía ira y desprecio; esta mujer le había arrebatado todo lo que más quería y deseaba.
Naruto estaba muy dolido aún y no le era fácil, pensar con claridad con toda esa situación ¿Qué haría Jiraya si él decidiera protegerla? Él era un Uzumaki ¿por qué resguardarla cuando ni su propia familia se hacía cargo de ella?

-¡¡Vamos Naruto, Sakura!! –Exclamó Jiraya adelantándose a la puerta.

Sakura lo asió del brazo y se dispuso a seguir a Jiraya, noto cierta resistencia en el chico, pero este finalmente la siguió, saliendo de la habitación.

-¡¡Naruto!! –Exclamó Tenten con ira persiguiéndolo hasta afuera.
-Señor Hatake, tiene que haber alguna posibilidad, de que Hinata nos acompañe, ella también ha estado en un serio peligro y no puede quedarse sola.
-Joven Uchiha... lo lamento, pero no soy yo quien dispone las reglas. Las leyes de Konoha han sido establecidas de esa manera, esta chica no tiene identidad. A Hinata Yugi no se le puede corroborar su existencia y Hinata Hyuga esta muerta, no puede dejar Konoha no por vías legales me comprende.
-¡¡Rayos!! –Exclamó Sasuke ofuscado.
-Pero si puede hacerlo como una Uchiha. –Exclamó una voz masculina apostada en la puerta.
-¿Una Uchiha? –Inquirió Fugaku, mirando seriamente a su hijo Itachi quien se acercaba al grupo.


Itachi se aproximo a Sasuke y le entrego algo mientras cruzaba a su lado sin que los presentes se percatarán. Luego saco unos documentos de su bolsillo y los entregó al Hokage.

-Estas son las libretas de casamiento de Sasuke y la señorita Hinata. Intentaremos usar los documentos de Hinata Yugi junto con su libreta de casamiento.
-¿Casamiento? –Exclamó Fugaku confuso y sorprendido.
-Si padre, se casarón en secreto hace unos meses, aquí están ambas firmas y los certificados del hospital aseverando su identidad.
-Muy astuto... –Rió Kakashi.
-Con esto no es necesario perder tiempo en tantos papeleos y demás. Sasuke solo tiene que firmar la autorización permitiéndole salir del país ¡¡Cómo su esposo nadie le negará la entrada!!
-¿Dónde firmo? –Inquirió el pelinegro acercándose a la mesa del Hokage.
-Aquí hermanito... –Colocando un escrito echo a maquina, donde el chico se hacía cargo de Hinata Yugi, como su esposa y concubina.
-Bien... –Tomando la lapicera que Itachi le ofrecía con su mano izquierda la cual lucía un pequeño anillo en su dedo anular.
-Bueno con este certificado mas los documentos de Hinata Yugi, los cuales me tomé la libertad de arreglar, y las libretas de casamiento, cualquier posible duda con respecto a la identidad de la chica será invalidada.
-Supongo que no hay ninguna objeción... –Exclamo Tsunade.
-¡¡Perfecto!! Podemos irnos entonces... –Sonriéndole a Sasuke y a la ojiperla quien seguía un tanto confusa.


La muchacha observó en su mano, el dorado anillo que brillaba con intensidad en su dedo, jamás creyó que se casaría tan rápido en su vida y menos de la manera menos romántica posible, pero era necesario para salvaguardar su vida.
La familia Hyuga y Uzumaki se apostaron a las puertas de dos elevadores cercanos a la oficina de Lady Tsunade, hasta donde habían sido guiados por Shitzune.

-¡¡Espera un momento Naruto!! –Tenten lo siguió enfurecida hasta las puertas del elevador.
-Que vergüenza Tenten y pensar que tuvimos muchas esperanzas en ti. –Dijo Jiraya con agobio eludiendo su mirada.
-Puede ser señor Jiraya, pero al menos yo tengo códigos, y estoy dispuesta a proteger a las personas que quiero con mi vida si es necesario ¡¡pero lo que has hecho tu Naruto no tiene perdón!! –Elevando el tono de voz y haciendo que Hiashi y los demás Hyugas la observaran.
-Ya basta Tenten, no tengo por que proteger a Hinata, en todo caso les corresponde a ellos. –Mirando a los Hyugas.
-¡¡Sabes como es la situación Naruto!! Pensé que aún te importaba...
-¡¡Basta no deberías obligarlo a hacer algo que no quiere!! –Exclamó la pelirosa con enojo e indignación.
-Tú eres la menos indicada para opinar al respecto... –Exclamó Tenten con furia.
-Cálmate Tenten. –Indicó Shikamaru acercándose a la muchacha.
-¿Cómo quieres que me calme Shikamaru? –Mirándolo a los ojos. -¿Acaso no tienes sentimientos Naruto?
-Señorita cálmese por favor... –Le indicó Shitzune.


Shikamaru la tomó del brazo y la apartó del grupo ante la mirada atenta de Neji y Deidara quien había subido junto a Itachi y Sasori.


-Déjame shikamaru, no necesito que me trates como niña. –Exclamó molesta tratando de zafarse, ante lo cual el muchacho la abrazo con mas fuerza.
-¡¡Tenten escúchame!! –Hablando en voz baja. –Hablaré con Naruto, pero debes tranquilizarte y no armar este tipo de escándalos. Sabes que las cosas se pondrían más difíciles si Hiashi Hyuga se entera de Hinata y Naruto estuvieron relacionados.
-Si es verdad... –Tranquilizándose un poco. –Pero ese tipo... ayer... Shikamaru si Hinata se queda sola ese tipo le hará daño y otras cosas peores, por eso me pongo así.
-Entonces lo mejor es que guardes la calma sabes como es de testarudo Naruto pero en el fondo ama a Hinata y no dejará que nada le pase.
-Eso espero...
-Vaya parece que Shikamaru y Tenten, son muy cercanos ¿verdad? –Pregunto Jiraya.
-No sabía que el jefe y Tenten... –Chouji se quedo con la boca abierta mientras observaba a ese par.
-Era mas que obvio, desde que Tenten se fue Shikamaru ha estado algo melancólico aun que sabe ocultarlo bien. -Acoto Shino
-¡¡Ummp!! –Dijo Jiraya sonriendo levemente mientras los observaba al igual que el resto.


-Así que Itachi tenía razón. –Sentencio Sasori con tono burlón, mirando al rubio quien había fruncido el seño.
-¡¡Rayos!! Pero esto no se quedará así... –Dijo el rubio mordiéndose los labios.


-Creo que tienes competencia Neji-sama... –Exclamó Lee sonriendo.
-¿Así que esa es la chica? –Dijo Hanabi aproximándose a su primo para hablarle bajito.
-Supongo que ya tiene compromiso. –Expreso Neji con agobio.
-¿De que hablan Neji? –Preguntó Hiashi.
-De nada tío, de nada... –Con tristeza, a pesar de que la chica le había resultado muy atractiva y de que se sentía atraído por ella, era un caballero y no interferiría en otra relación.


Naruto permanecía pensativo, Sakura le acaricio el rostro con suavidad, lo que hizo que el chico la mirara a los ojos.

-Sakura...
-Debes hacer lo que creas correcto Naruto. –Acurrucándose entre sus brazos.
-Tenten tiene razón, no puedo actuar como un ser despiadado y sin corazón... –Profirió en voz baja.
-Naruto... –Besándolo en los labios con suavidad, lo que no pasó desapercibido para Tenten.
-¡¡Jiraya!! –Dijo captando la atención de su maestro y tutor.
-¿Qué ocurre Naruto? –Inquirió con sorpresa.
-Yo...
-Bien podemos irnos, dejaré que los acompañen solo hasta cierta parte del trayecto. –Mirando a Hiashi y a Jiraya.
-¿Qué hay de estos muchachos? –Pregunto Hiashi al notar la presencia de Itachi Sasori y Deidara.
-Éste chico pertenece al clan Uchiha. –Señalando a Itachi. –Y ellos dos... bueno basta decir que son dos de mis mejores agentes, así que pueden contar con su valiosa ayuda.
-¿Agentes? –Inquirió Sakura.
-Es largo de explicar... –Comento Sasori cruzándose de brazos.
-Shitzune ¿Tienes lo que te pedí? –Observando a la muchacha quien ya había llamado a ambos elevadores.
–Sí señor... –Entregándole un paquete.
-Me tomé la molestia de organizar esto por ustedes. –Entregándole a cada uno un documento.
-¿Qué es esto? –Dijo Hanabi mirando aquel estuche de color rojo.
-Allí tienen los pasaportes para poder viajar, el clan Uchiha les explicara el resto mas tarde.

Kakashi se aproximo a Tenten y a Shikamaru y les entrego a cada uno de aquellos documentos.

-No entiendo ¿Cómo sabía nuestros nombres y lo que sucedería? –Preguntó Tenten.
-No soy una persona que actúa sin pensar señorita Tenten. Además cada uno me entrego sus nombres al ingresar al recinto mientras los esperábamos. En cuanto a su nombre y apellido, me los proporciono el joven Itachi Uchiha.
-¡¡ITACHI!! –Mirándolo anonadada.
-De nada hijita... –Exclamó éste con cinismo cerca de los ascensores.
-¿Y que hay con Hinata? –Mirando el sonriente rostro de Kakashi.
-Capitán Hatake. –Interrumpió Naruto, aproximándose a ellos.
-Sí... –Mirando al muchacho con seriedad.
-Yo... me haré cargo de... Hinata... –Profirió con vacilación.
-¡¡Naruto!! –Tenten lo observaba anonadada después de todo el chico si tenía corazón.
-No será necesario. –Indico Kakashi.
-¡¡No!! –Preguntaron Tenten y Naruto al unísono.
-No ella saldrá con autorización de su esposo. –Sonriendo con picardía pues al parecer, entre los tres jóvenes se cocinaba una situación bastante peculiar.
-¡¡SU ESPOSO!! –grito la castaña como desaforada.
-¿Qué... quiere decir? –Replico el rubio con dificultad.


Naruto sintió una fuerte punzada en el corazón ¿acaso Hinata estaba casada? ¿Pero como? ¿Cuándo fue que se casó? Y lo más importante ¿Con quien? Aún que cierta percepción dentro de su alma le revelaba aquella dolorosa verdad sin demasiado análisis o deliberación.

Continuará...
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Re: Horneando al Amor, Mi dulce Alma Gemela. 29/?

Notapor 777 » Mié Mar 10, 2010 19:03 pm

.


seeeeeeeeee que manera de casarslos........
me pregunto como sera la tal Lara ^_^ y como hizo para cazar a Itachi jajajajaja
que sea buena cristiana y lo comparta jeje o que se pase los tips :mrgreen:


Spoiler: show
no pude leer antes, ya que tenia 2 finales y mas tarde expongo mi avanze de tesis a los doctores todos viejitos :cry:
de mi facu, con tanto viejito no tengo alisiente, quien me manda a estudiar física ...... y aun tengo pendientes ahhhhhhhhhhhhhhh


por eso me gustan los fics, me distraen :mrgreen:
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Re: Horneando al Amor, Mi dulce Alma Gemela. 29/?

Notapor Ladyarwen » Jue Mar 11, 2010 8:26 am

Hola aca dejo otro capitulo jajaja espero te guste 7 jejeje en cuanto a Lara bueno no se quizas cantarle algo al oido jajajaajaja :lol:



Capitulo XXX "Descorazonado"



Spoiler: show
Tras unos cuantos segundos de silencio, en el hall del edificio de gobierno, ambos elevadores hicieron su presencia en el piso.
Hiashi y su familia ingresaron en el ascensor de la derecha; Naruto junto a Shikamaru y los demás ingresaron al elevador de la izquierda.
Al entrar a aquella gran estructura movediza, Jiraya miró con detenimiento a su protegido, quien lucía algo descorazonado. Recordó sus palabras de la noche anterior, y al apreciar la belleza de la resucitada Hinata Hyuga, entendía a la perfección aquellos ardientes sentimientos que el muchacho profesaba por aquel ángel de ojos perlados y oscura cabellera.
Sakura, lo observó preocupada, sabía que Naruto amaba a Hinata, pero ¿qué sería de ella ahora? Esa mujer, a quien pensó podía confiarle cierta amistad, le había arrebatado no solo el cariño de Naruto, también el profundo amor que Sasuke sintió alguna vez por ella.
Ino subió junto a su pelirosa amiga, quien parecía algo ensimismada con el rostro melancólico, de Naruto. No entendía bien lo que sucedía, pero al recibir la llamada de su amiga temprano en la mañana, le produjo una muy mala espina; y además parecía que Sakura y Naruto se hubiesen reconciliado, este echo la tenía bastante confusa, sobre todo por que conocía muy bien los sentimientos que Sakura abrigaba por Sasuke Uchiha.

-Shitzune, acompaña a la familia Uzumaki hasta el subsuelo por favor. –Mirando a la muchacha quien asintió con la cabeza. –Deidara, Sasori; acompañen a la familia Hyuga.
-Esta bien... –Exclamo Deidara de mala gana por tener que ir junto a ese tal Neji quien quería arrebatarle el cariño de Tenten.


Kakashi sonrió por notar la molesta actitud de sus impacientes aprendices. Sasuke y Hinata aparecieron súbitamente en el hall; el chico había terminado de firmar todos aquellos comprobantes que aseveraban aquel arreglado matrimonio con Hinata.
Observó por un momento a la ojiperla quien no hacía mas que reparar en aquel brillante anillo que bailoteaba en su dedo anular.

-Descuida Hinata, es solo para que puedas viajar, nada de esto tiene validez. –Exclamó con algo de pesar.
-Si... comprendo es solo que me parece bastante insólito.
-¿Insólito? –Pregunto el pelinegro.
-Si, esta mañana cuando me levante era soltera y ahora estoy casada contigo todo es muy raro ¿No crees? –Mirándolo a los ojos.
-Un poco... –Comento ambiguo; él hubiese deseado con toda su alma que aquella anhelada situación fuese de lo más verídica.
-Jóvenes Itachi y Sasuke... necesito hablar un momento con ambos. –Exclamó Kakashi, captando la atención de los chicos.
-¿Qué sucede? –Pregunto Sasuke.
-Será mejor señorita Hinata que usted y la joven Tenten se adelanten, enseguida las alcanzaremos. –Mirando a Hinata y a Tenten.
-Pero... –Hinata miró a Sasuke, este solo le hizo un gesto afirmativo con la cabeza, ante lo cual Kakashi rió.
-No se preocupe, enseguida se lo mando. –Notando el impas de la ojiperla.
-¡¡Ven Hinata subamos a alguno de los elevadores!! –Arrastrándola del brazo hasta el centro de aquellos dos ascensores los cuales aún permanecían abiertos.
-¿Y a cual? –Expreso Hinata con nerviosismo, notando la cara de pocos amigos de los ocupantes de ambos cubículos.
-Pues... –Tenten miró hacía la derecha y la izquierda ¿a dónde subirían? Hiashi Hyuga estaba molesto con Hinata y Naruto también lo estaba, la atmósfera se estaba poniendo algo tensa.
-Será mejor que suban al otro. –Insinuó Sasori entre risas cerrando la puerta del elevador de la derecha.
-¡¡Por favor por aquí señoritas!! –Exclamó Shitzune.
-Bueno no nos queda de otra. –Dijo Tenten arrastrando a Hinata nuevamente por el brazo.
-Podríamos... esperar... el siguiente. –Pronuncio con esfuerzo la ojiperla al verse asida con fuerza del brazo, pero la chica ya la había arrastrado hasta el interior del elevador.


Hinata y Tenten entraron con prisas, apuradas un poco por Shitzune, y con cierto nerviosismo, mas por el echo pertenecer al bando contrario ¿O acaso no tenían bando?
Naruto, las observó entrar en silencio, se había acurrucado en la parte posterior del elevador, a su lado Sakura e Ino; del lado contrario Jiraya, Shikamaru, Shino y Chouji; Shitzune permanecía de pie junto al tablero del ascensor, presiono un botón y aquel aparatejo echo a andar, con discreción y sigilo.

-Se te nota claramente nerviosa... –Exclamo cierta vocecita al lado de la ojiperla.


La chica volteo apenas, encontrando su mirada con la de Naruto, quien la observaba algo triste, y a otro rubio a su lado apostado contra la pared lateral del elevador junto a su hijo y cruzándose de brazos.
Hinata lo observo solo un instante y volvió a desviar la mirada, Minato tenía razón Naruto aún la ponía demasiado nerviosa.

-¡¡Vamos me vas a decir que ya lo olvidaste!! –Reitero con insistencia aquella alma errante.
-No... –Dijo Hinata con suavidad, lo que hizo que Tenten y los presentes la observaran.


Hinata inclino su cabeza, sumida por la vergüenza y centro su vista en el piso, sentía como si le faltase el aire y las miradas acusadoras se le clavaban como puñal filoso en su espalda.

-¡¡Lo sabía!! Aún lo amas, a pesar de tus intentos por olvidarte de él, aun lo quieres...
-Eso no significa nada... –Profirió la chica nuevamente en voz baja.
-Así que... te gusta hablar sola... –Exclamó Jiraya mirándola algo confuso.
-No... es solo que pensaba en voz alta. –Contesto la ojiperla con nerviosismo mientras lo miró directo a los ojos.
-¡¡Vaya te pareces mucho a tu madre!! –Sentenció con fascinación.
-¿Usted conoció a mi madre? –Inquirió con asombro, mientras el grupo la observaba.
-Si, era la prima de Kurenai, tuve el placer de conocerla una vez hace muchos años. –Cruzándose de brazos. –Era una buena mujer, aun que la verdad creo que fue desdichada por haberse casado con un Hyuga ¡¡no fue lo mejor para ella!!
-¡¡No diga eso!! Mi madre amaba profundamente a mi padre y fueron plenamente felices.
-¡¡Jiraya-sama!! –Dijo Tenten con fastidio.
-No deberían enfadarse de esa manera, son solo opiniones... Aunque tengas un gran parecido en belleza a tu madre, tienes el carácter de Hiashi, de eso no hay duda.
-¿Debo tomarlo como un halago o como un insulto? –Replico Hinata.
-Tómalo como desees, ahora veo por que le gustas. –Insistió sonriendo.


Hinata sintió palidecer, simplemente esquivo la mirada astuta de Jiraya y se centro en las puertas del elevador. Dio un profundo suspiro evitando hacer contacto con la intensa mirada de Naruto, la cual sentía traspasarle ahora hasta el lugar más recóndito de su alma.

-Lo ves... todo el mundo lo sabe, la única que no quiere darse cuenta de ello eres tu Hinata... –Acoto Minato.

Por fin aquel elevador hizo un molesto ¡¡clin!! El cual pareció devolverle la respiración a una atormentada Hinata.

-Muy bien ya estamos aquí. –Exclamo Shitzune tomando la delantera.

Jiraya, Shikamaru, Shino y Chouji, la siguieron con rapidez. Hinata y Tenten esperaron que los tres salieran mirándolos con algo de nerviosismo.

-Será mejor que vayamos. –Proclamo Ino saliendo de aquel ascensor del brazo de Sakura mientras observaban detenidamente a Hinata con algo de recelo, lo que le causo escozor a la ojiperla.
-¡¡Uhh!! Me dan escalofríos. –Exclamó Tenten frotándose ambos brazos y adelantándose para salir del elevador.


Hinata estaba mas que dispuesta a seguirla, pero un fuerte tirón en su brazo derecho la hizo retroceder. Tenten se percató de la situación mas Naruto la empujo fuera del elevador, presionando uno de los botones del tablero el cual bloqueó en un instante aquellas puertas.


-¿Qué haces Naruto? –Exclamó Hinata algo exaltada retrocediendo ante el seguro avance del chico.

Hinata retrocedió varios pasos, pero no pudo huir mucho mas lejos, pues la pared lateral del ascensor detenía su apresurada huida.
Naruto se aproximo mas a ella y coloco sus brazos rodeando la silueta de la chica, y la estrujó contra la pared.

-¿Desde cuando se conocen Hinata? –Pregunto mirándola a los ojos.
-¿De que hablas? –Sintiendo un creciente nerviosismo apoderarse de su cuerpo.
-Hablo de ti y de Sasuke ¿Hace cuanto se conocen? –Sin quitarle la vista de encima.
-Unos meses...
-¡¡Unos meses!! ¿Fue cuando se iban a comprometer? ¡¡Dime!! –Pregunto con enojo.
-¡¡No!! Lo conocí poco después de que tu vinieras a mi casa. –Respirando con dificultad.
-¡¡Mientes!! –Grito enfurecido golpeando un poco con su mano la pared detrás de la espalda de la muchacha.
-No te miento Naruto... –Tratando de impedir con sus brazos y manos que el chico presionara mas su cuerpo contra el suyo.
-¿Y cuando sé casarón? ¿O ya lo estaban cuando me conociste? ¡¡Ehh respóndeme!! –Expreso con enojo mientras apoyaba su cabeza sobre el hombro de la muchacha, la cual pareció tensarse aun más con su avance.
-El casamiento fue para que pudiese viajar; Yo y Sasuke no teníamos ninguna relación antes. –Indico la chica bastante inmóvil.
-¡¡Te odio Hinata!! –Exclamo sumergido en su cuello mientras respiraba algo agitado y la estrechaba con fuerza.
-¡¡Basta Naruto suéltame!! –Tratando de apartarlo de su lado.
-Pero también te amo... –Mirándola a los ojos. -¡¡Te amo mas que a mi vida Hinata!! –Acariciando su rostro mientras apartaba algunos renegridos cabellos, adosados a los labios de su princesa.
-Naruto... soy una Hyuga y tú eres un...

Hinata no pudo seguir hablando, el chico la beso con pasión y desenfreno. Sentía como se le iba la vida en manos de aquella mujer que tanto deseaba y no le importaba nada en lo mas mínimo, solo ansiaba besarla.
Hacía tres días que estaban separados, y si bien entre él y Sakura habían pasado cosas, no podía eludir el deseo de estremecerse bajo el hechizo de aquellos dos carnosos labios poseedores de la más extasiante dulzura.
¿Qué hacer? Si bien Hinata no se sentía para nada incomoda con la situación no podía permitir que aquel acto se prolongase mas o no sabría como contenerse. Intento zafarse del agarre del rubio, pero cada vez que forcejeaba con él, el chico la presionaba un poco mas contra la pared.
La muchacha podía sentir con toda naturalidad la intensidad de aquel beso, como si dos amantes extraviados en el tiempo y el espacio, volvieran a reencontrarse tras un largo y doloroso exilio.
La respiración de ambos se tornaba dificultosa, pero al parecer, Naruto se rehusaba a dejar ir aquellos dos objetos de deseo, pues se aferraba a la chica con mas ahínco.
De pronto las puertas del elevador se abrieron con premura, haciendo que ambos se separarán casi al instante al verse sorprendidos.
Naruto la soltó, y miró con ímpetu dos ojos negros que lo observaban con enojo y recelo. Sasuke se hallaba paralizado frente a las puertas del elevador, Tenten estaba tras él, mas atrás Sakura e Ino miraban el fin de la escena sorprendidas. Jiraya apenas sonrió con cierto agobio y Hiashi Hyuga pareció palidecer. Hanabi y Kiba, se miraban entre sí y contemplaban en parte la escena y en parte a Neji quien lucía por demás confuso. Itachi suspiro por lo bajo mientras concentraba su mirada en el renegrido cabello de su hermano menor quien aún permanecía estático frente al elevador.
Naruto sonrió apenas se coloco las manos en los bolsillos y atravesó aquellas puertas con toda naturalidad. Sasuke lo siguió con la mirada llena de furia; el pelinegro hizo grandes esfuerzos por contenerse y no ajusticiarlo sin miramientos. Luego volteo a ver a Hinata, a quien le costó unos momentos retomar la compostura y reaccionar.

-Sasuke... –Exclamó en voz baja, al notar el triste semblante del pelinegro.
-Vamos el ferry ya esta listo. –Esquivando la perlada mirada de Hinata y dirigiéndose hacía una especie de tren a unos metros de su posición.
-Espera Sasuke... –Dijo Hinata mas el chico camino con rudeza y rapidez dejándola atrás.
-¡¡Hinata!! –Tenten la miró asombrada.
-No preguntes Tenten... esto no debió suceder. –Agachando la cabeza.
-Será mejor que nos apresuremos. –Sentenció asiéndola de la mano y conduciéndola hacia el centro del angar.

El lugar era amplio y bien iluminado; la plataforma sobre la cual se hallaban era rectangular varias barras de acero circundaban aquel perímetro evitando posibles accidentes. En el centro de aquel angar que al parecer yacía varios metros de bajo del edificio de gobierno, se encontraba un ferry color rojo; el mismo se sujetaba por varios cables que iban desde, una imponente maquina situada frente al vehículo hasta perderse dentro de un largo túnel cuyo fin no se alzaba a la vista.

-Muy bien este ferry los llevará hasta la parte posterior del aeropuerto de Konoha. Utilizando este medio nos aseguramos que no sean fácilmente vistos, el resto del plan se los explicará Itachi Uchiha. Quiero que entiendan algo fundamental para que este plan funcione, deben evitar contactarse con cualquier persona aquí en Konoha, estarán completamente aislados..
-¡¡Estaremos presos!! –Indico con enojo Naruto.
-Muy por el contrario joven Uzumaki, pero si ustedes se contactan con personas aquí en la ciudad Orochimaru los localizará con toda facilidad.
-Es una molestia no saber nada de nuestros seres queridos. –Exclamó Hanabi, con agobio.
-Lo sé pero es algo necesario para asegurar sus vidas, solo será por un tiempo les pido que sean pacientes.
-Tranquila Hanabi yo estaré contigo. –Dijo Kiba mirándola con ternura.
-Gracias Kiba... –Mientras sonreía.
-Bueno el Hokage a dispuesto un aeroplano, que los llevará a destino, pero sigan al pie de la letra las indicaciones del clan Uchiha y todo saldrá bien.


Los jóvenes se fueron internando en el interior del ferry, Sakura e Ino fueron las primeras en ingresar, seguidas de cerca por Shikamaru, Shino y Chouji. Tenten siguió el paso a sus ex compañeros en silencio.

-Adiós Jiraya... –Profirió Naruto con congoja.
-Cuídate mocoso y no causes revuelo allí donde vayas. –Dijo mirándolo a los ojos con una leve mueca en su rostro.
-¡¡Yo no soy como tu viejo libidinoso!! -Proclamo sonriendo. –Cuídate también, eres todo lo que me queda. –Dándole un fuerte abrazo ante la sorpresa del peliblanco.
-Lo haré, descuida... –Acariciándole la cabeza y alborotando sus rubios cabellos, los cuales el chico acomodo con tranquilidad.


Naruto lo miro por ultima vez y se interno en el ferry, seguido por Itachi quien le hizo un curioso gesto con la mirada a Kakashi. Sasuke siguió el paso de su hermano y de Naruto en silencio, Hinata lo miro fijamente, sentía que volvía a dañar a su valiente paladín y otra vez no había tenido el coraje de imponerse ante los dulces labios de Naruto, haciéndole perder completamente los estribos.

-Cuídate mucho papá... –Expreso Hanabi entre lagrimas.
-Tú también hija, no te alejes mucho de los muchachos ellos te protegerán eres todo lo que me queda en la vida y te juro que haré lo necesario para salvaguardar tu vida. –Hiashi se aproximo a su hija menor y la estrecho entre sus brazos.
-¡¡Papá!! Me cuidare te lo prometo y volveremos a vernos pronto. –Dijo sonriendo mientras se aferraba al brazo de Kiba.
-Protégela Kiba y procura cuidarte también. –Sentencio mirando al muchacho.
-Descuidé la protegeré ¡¡Vamos Akamaru!! –Llamando a su can, el cual había ingresado con él al elevador tras una larga espera en el pasillo de la oficina del Hokage. El perro era demasiado grande como para ingresar a una reunión tan importante.

Hinata vio algo impávida a su hermana y a Kiba internarse en el vehículo, a diferencia de los demás ella no tenía de quien despedirse. Giro la vista dispuesta a sumergirse en el ferry pero recordó a alguien muy importante para ella. La muchacha volvió sobre sus pasos y se acerco a Hiashi quien la miró con recelo.

-¿Qué quieres? –Exclamó Hiashi con desconfianza.
-Me gustaría pedirle un pequeño favor... –Cruzando sus manos por delante del cuerpo mientras hablaba con nerviosismo.
-No tengo por que escucharte... –Exclamó indignado dándose la vuelta dispuesto a marcharse.
-¡¡Espere señor Hyuga!! Solo le pido que le diga a Kurenai lo que pasó, solo eso, ella va a tener a su bebe muy pronto y lo que menos deseo es que se preocupe.
-No soy tu paloma mensajera muchacha. –Mirándola de reojo.
-Si, lo sé... pero no tengo a nadie mas... y pensé que usted podría hacerle llegar el mensaje.
-Pues si no tienes a nadie es por que te lo has ganado; así que ese es tu problema. –Hiashi se alejó de su lado sin decir ni una sola palabra mas, Hinata lo miró con tristeza mientras se internaba en el ascensor.
-Yo también te extrañare papá... –Profirió en voz baja mientras agachaba la cabeza y se secaba algunas lagrimas.
-Descuida yo le diré a Azuma lo que sucede. Tengo plena confianza en él, a pesar de haber inmiscuido a Naruto con una Hyuga, pero estoy seguro de que le hará saber a Kurenai que te encuentras bien. –Expreso Jiraya a unos cuantos pasos de su posición.
-Gracias señor Jashou... –haciendo una reverencia. La chica no podía creer que este señor tan serio tuviese aquella actitud para con un enemigo.
-¡¡Vamos Hinata!! –Exclamó Itachi.
-Si, ya voy... –Corriendo para unirse a sus compañeros.


Itachi echo a andar aquel vehículo, el cual cerro con rapidez sus puertas tras ingresar Hinata. Todos los presentes en especial Naruto, Hanabi y Hinata observaron con tristeza el panorama, mientras dejaban a sus seres queridos atrás y se internaban en un nuevo comienzo lejos del hogar.

-Bueno para los que no me conozcan mi nombre es Itachi Uchiha. –Prosiguió el pelinegro quien parecía comandar la operación. –Este es mi hermano menor Sasuke Uchiha, y estos dos son mis ayudantes y agentes de Kakashi Hatake, sus nombres son Sasori y Deidara. –Señalando a los dos chicos. –Nosotros mas sus guardaespaldas, asignados por sus familias, seremos los encargados de mantenerlos a salvo.
Kakashi Hatake, les entrego a todos sus documentos, los mismos los autorizaran a salir de Konoha. Como dijo Kakashi hay varios señuelos, es decir, en el aeropuerto hay apostados varias personas con ordenes especificas de salir de la ciudad. Estas personas son civiles a los cuales se les ha pagado para salir del país con sus mismos nombres; y quédense tranquilos no hay peligro alguno de que la información se filtre por esa vía.
-Pero en cuanto aborden en los aviones los buscaran. –Indicó Neji.
-Esa es la idea... Hay tantos objetivos como vuelos, por eso les será mas complicado a los secuaces de Orochimaru encontrarlos. El Hokage dispuso un avión al cual embarcaremos. Por medio de este ferry llegaremos al aeropuerto con mayor rapidez y sin ser notados.
-¿Y a donde iremos Itachi? –Pregunto Naruto.
-Pues lamento decirles que esa información no puedo revelárselas, al menos no hasta estar en el avión.
-¿Y eso por que? –Pregunto shikamaru.
-Por que no podemos confiar en nadie e incluso es posible que varios micrófonos hayan sido instalados aquí mismo. Por ello y para protegerlos no diremos sus destinos aún. Si alguien tiene alguna pregunta háganmela saber ahora... –Mirando a los presentes.
-Yo tengo una. –Sentencio Chouji.
-¿Cuál? –Dijo Itachi mirándolo con seriedad.
-¿A que hora es el almuerzo? –Inquirió con preocupación.
-No tienes remedio Chouji. –Exclamó Tenten colocando su mano sobre la frente y moviendo la cabeza a ambos lados en señal de frustración.
-Es que no desayune bien esta mañana Tenten tu ya me conoces. –Sonriendo.
-¡¡Hey Neji!! No me dijiste que tu novia pertenecía al clan Uzumaki. –Habló en voz baja Hanabi.
-Pues no lo sabía... –Dijo Neji algo ensimismado, mientras observaba a la chica reír.
-Pero Tenten dijo que estaba sin trabajo. –Acoto Lee.
-Quizás ya no trabaja en la empresa Uzumaki, por que no le pides que trabaje para ti. –Profirió Hanabi con gracia sentada a su lado.
-Pues es bonita Neji deberías actuar ahora mismo. –Comento Kiba con desfachatez.
-¡¡Animo Neji-sama!! Estoy seguro de que caerá redonda a sus pies. –Lee echo a reír junto al resto.
-No me parece gracioso chicos... –Cruzándose de brazos y poniendo cara de ofuscado.


El Ferry poseía asientos largos tapizados en cuero, ubicados en el perímetro del mismo. Varias ventanas continuas, permitía observar a los viajantes el aburrido panorama de cemento luces y sombras.
Naruto se sentó en el extremo opuesto de la cabina de manejo donde Itachi, Deidara y Sasori conversaban entre sí. Sakura se sentó a su lado algo cabizbaja y en silencio, tanto ella como Naruto no se dirigían la palabra.
Ino se ubico al lado de su amiga, abrazándola un poco, la chica solo apoyo su cabeza en el hombro izquierdo de la joven y exhalo un extenso suspiro.
Shikamaru, Tenten y Shino permanecían de pie junto a Naruto, Chouji, se encontraba algo abstraído en el lado izquierdo del ferry observando el ir y venir de sus sombras reflejadas en la pared de aquel túnel.
Hanabi se había sentado junto a Kiba en el lado derecho del vehículo y acariciaba a Akamaru quien había colocado su cabeza en el regazo de la muchacha haciéndola reír. Sai, permanecía de pie junto al grupo y Lee se hallaba frente a Neji con quien charlaba.
Sasuke se sentó en el extremo izquierdo del ferry junto a la puerta de ingreso que estaba cerca de la zona de manejo y allí al igual que Chouji pareció sumirse en sus propios pensamientos.
Hinata lo observo detenidamente, sabía que el chico estaba molesto y no era para menos, encontrarla besando a Naruto no era el espectáculo más fascinante y sobresaliente. Aún que no fuese ella quien iniciara aquel beso en parte tenía la culpa por no haber rechazado al muchacho como correspondía.
La chica se acerco a él y se sentó a su lado, mirando su angelical rostro algo perdido en el tiempo. Hinata estiro su mano izquierda en la cual brillaba aquel radiante anillo dorado y tocó con suavidad su mejilla captando la atención del chico.

-Sasuke... déjame explicarte...

Sasuke la miró con frialdad e indiferencia, simplemente se levantó de su lugar y fue junto a su hermano Itachi quien había observado toda aquella acción de la muchacha con sumo interés.
Hinata sintió una profunda tristeza en su interior, lo que menos deseaba era lastimar a Sasuke o a Naruto, pero evidentemente no le era tan sencillo cumplir con aquella imposición. La joven agacho su cabeza concentrando su mirada en el piso ¿Qué había despertado en ella el beso de Naruto? ¿Y que despertaba en ella Sasuke cuando la besaba? Sabía que ambas caricias y sensaciones incitadas por los dos jóvenes eran distintas, pero ¿cual la extasiaba mas? ¿Qué sentimientos despertaban en ella uno u otro? Ambos eran completamente distintos y los quería a los dos, pero necesitaba elegir. Si bien Naruto no la perdonaba con facilidad, sus recientes acciones le daban que pensar, Hinata alzo la vista un poco y observo al rubio unos instantes, éste la miraba de reojo fijamente esbozando una pequeña sonrisa.
La chica apartó su mirada ¿Qué era lo que quería Naruto realmente la amaba como decía o solo buscaba venganza? Hinata sacudió un poco la cabeza, no Naruto jamás haría eso. Él y ella se conocían desde hacía meses y además habían sido novios, él no haría nunca una cosa así; estaba dolido de eso no había duda, pero aún la seguiría amando.
Hinata miró ahora a Sasuke, el chico permanecía de espaldas al parecer charlaba con Itachi, Deidara y Sasori los dejaron por un momento a solas, al parecer los jóvenes se decían algo que no debía ser presenciado, pero desde su posición no captaba ni un soneto, sobre todo por el estruendoso sonido del Ferry.
¿Qué despertaba Sasuke en ella? ¿Por qué le dolía y preocupaba tanto lo que él chico sintiera? ¿Si no era amor lo que incitaba en ella que era? Hinata volvió a bajar su cabeza y colocarla sobre su regazo, estaba tan confundida y aturdida que no sabía que pensar.
El beso de Naruto la consternaba, pero el recordar las caricias y besos de Sasuke en la noche la enmarañaba aún mas. El echo de sentirse amada de tal forma la excitaba, la acaloraba, le hacía hervir la sangre solo al rememorarlo.
También había estado con Naruto, había sido suya en cuerpo y alma, pero las ultimas acciones del joven tras enterarse de que ella era una Hyuga la entristecían y si bien le prometió dejarlo en paz, también le había prometido mucho antes, amarlo siempre sin importar lo que pasara.
La joven sintió que alguien le acariciaba su cabello con dulzura y tranquilidad, alzo la vista para encontrar sus ojos con los de Kiba, quien la observaba sonriente.

-¿Cómo estas Hinata? – Pregunto el chico mientras ella se recostaba ahora sobre el espaldar de aquellos asientos.
¿Qué haces aquí Kiba? –Mirando a Hanabi quien lucía algo seria.
-Descuida, le dije a Hanabi que hablaría contigo. –Acomodándose a su lado.
-No veo que tengamos que hablar tu y yo Kiba. –Perdiendo su vista en el techo.
-Bueno... para empezar que me alegro mucho de que estés bien... Aún que no tan bien... -Tocando una de las heridas de su rostro con delicadeza.
-Solo un incidente...
-Neji me dijo lo de Pain...
-¿Lo de Pain? –Pregunto inquieta mirándolo a los ojos.
-Si me dijo que tenía fotos tuyas y que al parecer esta obsesionado contigo.
-¿Qué tiene fotos mías? –Exclamó con horror.
-No lo sabías... creo que metí la pata... –Acariciando su rostro nuevamente.
-No deberías hacer eso Kiba. –Apartando la mano del chico.
-Si lo siento... Hinata yo... quería pedirte perdón por todo lo que te hice... –Dijo Inclinándose y apoyando ambos codos en las rodillas.
-No tiene caso que te disculpes ahora Kiba, las cosas ya sucedieron y supongo que así debía ser. –Comento con resignación.
-Pero eso no significa que yo no te haya lastimado, y que por mi culpa tú hayas huido de tu casa y bueno...
-Como dije no tiene caso rememorar el pasado, pues este no se puede cambiar.
-Lo sé... -Mirándola nuevamente.
-Tú y Hanabi finalmente...
-Somos novios... –Terminando la frase de la chica.
-¿La amas? –Mirándolo a los ojos.
-Con toda mi alma...
-Entonces cuídala Kiba, no la lastimes protege a mi hermana... es una buena chica, lo sé y ambos podrán ser felices...
-¿Y que hay de ti Hinata? ¿En verdad te casaste con ese chico Uchiha? . –Mirando a Sasuke.
-No como en verdad quisiera...
-¿Y que hay con el otro con Naruto Uzumaki?
-¿Qué hay con él? –Contemplándolo con sorpresa.
-No me mires así Hinata, todos los vimos besándose en el elevador. –Sonriendo un poco. –Puedes contarme, alguna vez fuimos muy unidos no lo olvides.
-Pero las situaciones cambiaron Kiba.
-Lo sé, ya no soy tu prometido pero puedes considerarme tu amigo.
-Naruto y yo... fuimos novios... –Comento con vacilación.
-¡¡Novios!! –Kiba lucía muy sorprendido.
-Así es...
-¿Pero luego que paso? Es decir, estas casada con el chico Uchiha.
-No le digas chico Uchiha, se llama Sasuke. –Contesto molesta.
-Bien Sasuke... ¿Qué fue lo que ocurrió?
-Bueno Sasuke y yo fuimos novios antes de que yo saliera con Naruto...
¡¡Que!! –Kiba estaba aun más anonadado. –Déjame ver si entendí estuviste con ambos.
-No al mismo tiempo Kiba, esa lección ya me la enseñaste tu... –Contesto con algo de rencor.
-Esta bien no te enfades... ¿Qué paso luego?
-Sasuke termino conmigo, en parte yo amaba a Naruto me enamore de él aún sabiendo quien era, pero él jamás supo que yo era una Hyuga y que estuve inmiscuida en el accidente que mato a su padre.
-¿Y entonces? –Pregunto el chico con intriga.
-Cuando se enteró rompió nuestra relación...
-Comprendo la situación... pero y ese tal Sasuke... ¿Volviste con él?
-Sasuke, me ama, siempre lo hizo... pero...
-¿Pero qué?
-Sasuke... –Mirándolo a los ojos nuevamente. –Es su mejor amigo...
-¡¡De Naruto Uzumaki!! –Dijo con sorpresa a media voz, si bien el ruido del ferry era estruendoso, el gritar captaría seguramente la atención de los presentes quienes seguían ensimismados en sus charlas.
-Si... Sasuke terminó conmigo por que Naruto era su mejor amigo, pero tras pelearme con él, Sasuke me confesó sus sentimientos y yo... le correspondí.
-¿Pero lo amas Hinata? ¿Amas a Sasuke?
-Si... lo amó aún que si soy sincera mis sentimientos me confunden...
-Espera no me digas que sigues amando al otro chico... –Kiba se arrodillo a su lado tomando sus manos entre las suyas.
-Si... pero también lo amo a él, amo a Sasuke.
-Entonces deberías tomar las cosas con calma Hinata, quizás alejarte un poco y pensar mejor la situación.
-Por si te darás cuenta no podré alejarme mucho... –Dijo Suspirando.
-Pues inténtalo o intenta dejar que las cosas avancen por sí solas.
-¿Avancen por sí solas?
-Claro que tomen su curso que fluyan como debe ser... No te atormentes Hinata... –Kiba se acercó un poco mas a ella y beso con suavidad su mejilla derecha. –Siempre podrás contar conmigo Hinata, y espero que me consideres tu amigo...


Minutos antes...

Sasuke se levanto del lado de Hinata y fue junto a su hermano Itachi, quien lo observó con seriedad.

-¿Vas a desaprovechar esa oportunidad? –Preguntó Deidara a su lado.
-Creo que si pierdes terreno Naruto se quedará con Hinata. –Exclamó Sasori con cinismo.
-Chicos pueden irse un momento necesito hablar con mi hermanito a solas. –Sentencio Itachi.
-Bueno si no nos quieren aquí... –Contesto Sasori retirándose del lugar junto a Deidara y yendo al encuentro del clan Uzumaki.
-¿Lo vas a dejar así Sasuke? –Dijo Itachi apoyándose contra una de las ventanas.
-¿Qué quieres que haga Itachi? No esta claro Hinata aún ama a Naruto y él a ella, creo que quien sobra soy yo.
-Creo que Hinata esta confundida es todo. Si ella no te quisiese no hubiesen estado juntos anoche no crees. –Observando a la muchacha quien se reclinaba sobre su propio regazo.
-No lo sé Itachi, ya no sé que pensar... ¿Por qué debo batallar con Naruto por lo que quiero y deseo? Primero Sakura y ahora Hinata ¿Por qué?
-En verdad no tengo la menor idea, pero la primera vez huiste, ahora ¿harás lo mismo?
-Es lo mejor... –Perdiendo la mirada aún lado.
-¿Por qué eres tan cobarde Sasuke? ¿Por qué no luchas por lo que quieres? ¿Por qué renuncias a tu felicidad?
-No entiendo a que quieres llegar con eso Itachi.
-A que mas puedo referirme, tú la amas, lucha por tus sentimientos no permitas que nadie te los arrebate, ni siquiera Naruto.
-Pero él es como mi hermano Itachi... es mi mejor amigo...
-Pues déjame decirte que él no piensa mucho en ti cuando de Hinata se trata ¿O sí? –Haciendo que Sasuke reflexionara en esta ultima cuestión. –En todo caso si no te apuras otro te ganará a Hinata. –Mirando la situación.
-¡¡Kiba!! –Dijo el pelinegro en voz baja observando al muchacho quien acariciaba el cabello de su Hinata.



Minutos antes...


-Bueno vinimos a hacerles compañía. –Exclamó Sasori sentándose junto a Ino a quien le dio un beso en los labios.
-¿Y a que debemos su visita? –Pregunto Shikamaru.
-Pues parece que Itachi quería hablar con su hermano. Al parecer Sasuke es un cobarde prefiere dejarte a Hinata en vez de luchar por ella ¿Cómo la ves? –Dijo el pelirrojo mirando a Naruto quien lo observó asombrado.
-¿De que hablas Sasori? –Inquirió Sakura incorporándose un poco pues se hallaba algo recogida sobre el regazo de Ino.
-Pero no deberías alegrarte mucho Sakura. –Profirió Deidara.
-¿Por qué? –Pregunto la pelirosa.
-Por que Sasuke ama a Hinata. –Contesto Tenten.
-¿Tu que sabes? Sasuke solo esta empecinado con ella es todo. –Dijo secándose algunas lagrimas.
-Mira Sakura, te seré franca puesto que no trabajo para la compañía Uzumaki por ende soy libre de expresar mis opiniones ¡¡Yo creo que te lo mereces!!
-¡¡Veo que eres directa!! –Dijo Deidara.
-Primero andabas como loca tras Naruto, quien es algo idiota, lo entiendo.
-¡¡Oye Tenten!! Aun que no sea tu jefe no significa que me faltes el respeto.
-Demándame Naruto no me va ni me viene. –Haciendo un gesto burlón.
-Podría darte una golpiza.
-Pero yo sé artes marciales tonto.
-Entonces podría decirle a Shikamaru que te castigue, como a él se le ocurra. –Echándose hacía atrás y observándola con malicia.
-¡¡Ahh!! –Tenten miró a Shikamaru y este solo sonrió con picardía. –Bueno como decía. –Tosiendo un poco para desbaratar aquella tonta idea que se había cruzado por su mente. –Primero andabas tras Naruto, luego te metiste con Sasuke, siendo él novio de Hinata.
-¿Qué quieres decir? –Exclamó Naruto incorporándose un poco, Sakura solo agacho la cabeza.
-Que ella y Sasuke se besaron el día de tu cumpleaños Naruto.
-¿Es verdad Sakura?
-Yo... –La chica no pudo armar ninguna frase coherente así que calló.
-Hinata me contó esto mucho después, ella dijo que fue hasta la cocina y los halló besándose en la entrada.
-¿Sasuke engaño a Hinata? –Proclamó el rubio molesto mientras veía a la muchacha sumergida en sus propios pensamientos.
-Pues al parecer Sasuke se dio cuenta de que Hinata te amaba mas que a nada Naruto y decidió terminar su relación con ella, no solo por Hinata, también lo hizo por ti.
-Sasuke, jamás haría una cosa así. –Exclamo Naruto.
-Pues lo hizo una vez. –Le indico la castaña mirando a Sakura, y haciendo que Naruto agachara la cabeza. –Aún así y por lo que hablamos con Itachi, él nunca dejó de amarla Naruto, a pesar de que decidiera alejarse e intentar una nueva relación.
-¡¡Estas diciendo que me uso!! –Exclamó Sakura con furia entre lagrimas.
-No lo creo... quizás aún te quería, pero esos sentimientos no eran tan intensos como los que sentía antes por ti, o por Hinata.
-¡¡Ya basta!! –Dijo Ino abrazando a la pelirosa quien lloraba desconsoladamente.
-Hinata... estubo dispuesta a dejarse morir solo por tu desprecio Naruto, tenía la absurda idea de lograr que la repudiaras solo para que no la extrañarás cuando logrará llevar nuevamente a cabo, su fracasado intento anterior.
-Yo... –Naruto agacho la cabeza con tristeza.
-A pesar de todo quien estubo junto a ella fue Sasuke, él permaneció a su lado sin importarle su pasado ni lo que sintiera por ti, y estaba dispuesto a protegerla de sí misma aun que le costase la vida.
-Sasuke... –Dijo Sakura a media voz.


Sakura recordó con toda claridad la frase que Sasuke le había confesado aquella vez en la que se besaron apasionadamente y cuando ella le pregunto su sentir por Hinata.

Pensamiento...

-¿Por qué evades mi pregunta? ¿La amas o no? –Pregunto la pelirosa.
-La quiero... es una mujer hermosa y algo ingenua pero es muy tenaz, ella sigue adelante a pesar de todo, pero a la vez es tan frágil que no puedo evitar querer protegerla incluso de sí misma.


Fin de Pensamiento...


-Además hay algo importante... –Dijo la castaña guardando un súbito silencio.
-¿Qué cosa? –Pregunto Naruto con preocupación.
-Si bien Hinata te quiere y mucho, también quiere a Sasuke.
-Eso es imposible Tenten. –Exclamó el muchacho riendo.
-Nada es imposible Naruto, y cuando ella se de cuenta de cuanto lo ama la habrás perdido para siempre. –Sentenció la chica con seguridad.
-Eso si nadie mas se la arrebata. –Inquirió Sasori mirando la escena.
-¡¡Ese es!! –Tenten lucía anonadada al percatarse de la situación.
-Kiba... –Dijo Naruto completando la frase.


Minutos antes...

Hanabi jugueteaba con Akamaru, mientras Kiba pudo percibir, como el muchacho junto a Hinata se levantaba con rapidez de su lado. El chico la conocía a la perfección, habían sido novios y notaba el compungido semblante de la muchacha a la legua; además había algo que necesitaba hacer desde hacía tiempo y era pedirle perdón a Hinata.
Kiba se puso de pie, Hanabi y los demás lo observaron en silencio y algo absortos.

-¿Dónde vas Kiba? –Pregunto Hanabi, rompiendo el silencio.
-Hablaré con Hinata... Ya vengo...
-De ninguna manera. –Sujetándolo del brazo. –No quiero que vayas.
-No soy un niño Hanabi además necesito hablar con ella.
-¿Aun la amas no es así? –Porfirio con tristeza.
-A la única mujer que amo es a ti Hanabi Hyuga, a nadie mas, pero necesito hablar con Hinata y disculparme.
-Tu no tienes que disculparte... –Dijo Mirándolo a los ojos.
-Si debo por que si yo hubiese sido mas hombre, le habría confesado mucho antes la verdad a tu hermana, sin hacerla sufrir de esa manera, ni a ti Hanabi.
-¡¡Pero Kiba!!
-Déjalo ir Hanabi. –Sentencio Neji.
-¡¡Pero Neji oni-san!! –Hanabi bajo la mirada y soltó el brazo del chico.
-No te preocupes, te amo... –Sonriéndole mientras iba al encuentro de Hinata.
-Si quieres a alguien debes aprender a confiar en esa persona. –Declaró Neji.
-Lo sé Neji, pero tengo miedo de perderlo.
-Kiba siempre te quiso por que lo perderías ahora.
-Por que Hinata es una mujer hermosa, y conquistaría sin remedio el corazón de cualquier chico
-Tu tan bien eres muy bonita, y además Kiba te eligió a ti.
-Si pero... –Akamaru se lamento un poco llamando la atención de Hanabi. –Si tienes razón Akamaru debo confiar en Kiba y en mi hermana. –Mirando a ambos.

Lo sorprendente para todos los presentes fue el echo de que Kiba, acariciara el rostro de Hinata con tanta naturalidad, y luego se arrodillo tomando sus manos entre las suyas, para finalmente besar su mejilla derecha.
Hanabi sintió una electricidad recorrerle el cuerpo poniéndola de un solo salto en pie, y no fue la única que reacciono de esa manera. Naruto también se puso en pie como tocado por un rayo y enfilo junto a la muchacha, ante el asombro de sus amigos y de Sakura.
Sasuke que conversaba con Itachi seso su charla y caminó con rapidez en dirección a la muchacha.

-¡¡HINATA!!
-¡¡KIBA!!


Hablando al unísono; los tres se miraron sorprendidos y observaron nuevamente a los jóvenes quienes los contemplaban con admiración y asombro.

-Creí que solo hablarían Kiba... –Refunfuño Hanabi molesta.
-Si eso hicimos Hanabi... –Expreso algo confuso.
-Si solo hablaban por que la besaste. –Inquirió Naruto enfadado.
-¡¡Ahh!! Solo le di un beso en la mejilla es todo.
-Y además la tomaste de la mano con naturalidad ¡¡Qué rayos!! –Sasuke se contuvo.


Los demás pasajeros miraban la escena con intriga, parecía una de aquellas novelas de pasiones, que suelen atrapar durante horas y horas, a ingenuos espectadores.

-Pero no fue nada... solo... creo que lo están mal interpretando. –Exclamó Hinata mirando a los tres.
-Yo creo que sí... ¡¡Ahh!! -Kiba se rasco la cabeza al notar el duro semblante de Hanabi y sus dos acompañantes.
-Pues quiero que sepas que Kiba es ¡¡MI NOVIO!! Hinata, así que no intentes arrebatármelo –Grito enfurecida
-¿Cómo lo hiciste tú alguna vez Hanabi?
-Yo... –Hanabi se paralizo, guardó silencio, y agacho la cabeza.
-Descuida, yo no quiero a Kiba, hace tiempo que lo olvide, puedes estar tranquila...
-¿Segura? Por que no parecías demasiado molesta... –Replicó Naruto con enfado.
-¿Por qué siempre haces lo mismo Hinata? – Sasuke cerró los ojos y suspiro con tristeza.
-¿Por qué actúan así? No tengo por que darle explicaciones a ninguno de ustedes ya déjenme en paz –Grito agobiada poniéndose de pie.
-¿Cómo que no? –Inquirió el rubio con enojo alzando la voz.
-Claro que no... Tu no eres nada mío y tu Sasuke tampoco ya déjenme en paz, en cuanto a Kiba y yo no somos nada, solo vino a disculparse, pero si no eres feliz con esa respuesta es tu problema Hanabi. –Contesto enfadada.


Hinata se cruzó de brazos y perdió su mirada en el panorama. Naruto y Sasuke se observaron con recelo.
El pelinegro solo agacho la cabeza y miró su mano izquierda. Naruto se sentó al lado de la joven mirándola a los ojos.

-¡¡Escúchame Hinata!! No voy a renunciar a ti por nada ni por nadie. –Hinata lo miró con detenimiento.
-¿De que hablas Naruto? –Inquirió la ojiperla. Sasuke sintió un clic en su corazón, la observó con tristeza, y luego contemplo el rostro compungido de Sakura, quien evito su mirada.
-¡¡Tenten tiene razón soy un Idiota!! Pero nadie va alejarme de ti ¡¡tú eres MI NOVIA!!
-¿Acaso olvidaste quienes somos? –Pregunto la ojiperla mirándolo con atención.
-Somos dos personas adultas, que nos amamos a pesar de las circunstancias, y yo no estoy dispuesto a dejarte ir ¡¡No estoy dispuesto a perderte así tenga que enfrentarme a toda tu familia o a todos los Uchihas o a toda la maldita Konoha!!
-Pero Naruto...


El chico se aferró a ella y la beso con pasión y entrega, Hinata no podía entender lo que pasaba ¿Naruto la odiaba o la amaba? ¿Acaso ya la había perdonado?
Sasuke se aproximo a ambos aferró a Naruto de su camisa levantándolo del suelo y le asesto un fuerte puñetazo en la cara, haciéndolo caer redondo en el suelo de aquel ferry.
Naruto se levanto de golpe y le propino una fuerte contestación en el rostro a Sasuke asiéndolo trastabillar hacia atrás.
El pelinegro lo miró con enfado y se dispuso a golpearlo nuevamente pero su hermano Itachi lo detuvo ayudado por la asistencia de Neji. Naruto quiso terminar su ataque pero Sasori y Deidara lo contuvieron.

-¡¡Suéltenme!! –Grito con fuerza. –Eres un bastardo Sasuke ¿Por qué ansias lo que poseo? ¿Por qué maldita razón quieres lo mismo que yo? Primero fue Sakura y ahora Hinata ¿Acaso te gusta verme sufrir?
-Eres un estúpido egoísta Naruto.
-¡¡Ya basta Naruto!! ¡¡Sasuke!! –Grito Hinata.
-¿Estas contenta? ¿Era esto lo que querías lograr que ambos se peleen por ti? –Dijo Sakura con rabia.
-¡¡Por supuesto que no!! –Exclamó Hinata entre sollozos.
-Hinata... –Neji la observó con detenimiento.
-Itachi creo que estamos llegando. -Sentenció Tenten al notar una amplia luz al final del túnel.
-¡¡Sujétalo!! –Exclamo Itachi mirando a Neji quien aún sostenía a Sasuke con fuerza.


Itachi detuvo aquel Ferry a unos metros de la estación, parándose sobre el vasto anden.

-Nos bajamos aquí. –Exclamó Itachi.
-¡¡Ya suéltame!! –Dijo Sasuke tratando de zafarse.
-Cálmate hermano...
-Estoy calmado solo déjame salir... –Exclamó con tristeza mientras Neji lo liberaba

Las puertas del ferry se abrieron con rapidez. Sasuke se acomodó la chaqueta, y salió del vehículo bastante agobiado y triste; miró su mano izquierda mientras caminaba hacía la salida, que era una extensa abertura, tras la cual se podía ver algunos angares de los aviones y una vasta pista de vuelo.
El chico se quitó aquel brillante anillo que temblequeaba en su mano. Luego se lo arrebató con furia y lo arrojo hacía el centro de la pista con fuerza y velocidad, perdiéndose en algún lugar de aquel ancho asfalto, iluminado por el ardiente reflejo del sol, que calcinaba toda aquella acera.
Sasuke continuo caminando rumbo a los angares, Hinata lo siguió hasta la abertura de salida, mas Itachi la detuvo aferrando su mano izquierda en el hombro derecho de la chica.

-Será mejor que lo dejes ir Hinata... –Profirió con tristeza.
-Pero...
-Ya le fue difícil dejarte ir una vez, no le hagas más difícil la tarea de hacerlo de nuevo...
-Itachi... –Hinata comenzó a llorar, mientras veía a su valiente paladín caminar solitario por aquella incinerante pista.
-Bueno, debemos seguir... el avión esta por allá. –Señalando los angares.


Todo el grupo caminaba en silencio, Hinata no había pronunciado palabra y simplemente caminaba triste mientras unas cuantas gotas insistían en escabullirse de sus ojos. No entendía por que no podía dejar de llorar, debería estar feliz Naruto le había confesado sus sentimientos y la amaba mas que a nada, sin importarle quien fuera ella ¡¡La amaba!! ¿Entonces por que lloraba?


COntinuará...
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Re: Horneando al Amor, Mi dulce Alma Gemela. 30/?

Notapor 777 » Jue Mar 11, 2010 20:03 pm

.


me dejo triste :(

Espero el proximo capi, espero las cosas mejoren para Sasuke



PD: muy bien tenten, duro con pinky

.
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Re: Horneando al Amor, Mi dulce Alma Gemela. 30/?

Notapor Ladyarwen » Sab Mar 13, 2010 3:51 am

Hola 7 aca dejo el siguiente capitulo la verdad que el pobre Sasuke me dio lastima pobre.... bueno aca sigue el capitulo siguiente.


Capitulo XXXI "Ilusiones y Fantasia"

Spoiler: show
Tras unos minutos en silencio, todos llegaron a uno de los angares privados de Lady Tsunade, allí dos hombres al parecer pertenecientes a su sequito, los aguardaban con impaciencia en la entrada.

-¡¡Bienvenidos!! –Exclamó uno de aquellos sujetos a quien Tenten reconoció al instante.
-¡¡Himura!! ¿Eres tu? –Exclamó la muchacha abriendo los ojos como dos platos.
-¡¡Tenten!! –Expreso aquel sujeto con regocijo. –¡¡Mira Hanzou es Tenten!!
-¿En verdad eres tú? No has cambiado nada niña. –Sonriéndole a la muchacha mientras la abrazaba afectuosamente.
-¿Qué haces aquí? Ya... no me digas, vienes con la familia Uzumaki ¿verdad? –Mirando a Shikamaru quien solo los observaba en silencio.
-No en realidad no... ¿ y ustedes que hacen aquí? –Saludando a Himura.
-Bueno conseguimos un trabajo aquí en el gobierno de Konoha, estamos al servicio de la Hokage ¿Qué te parece he? –Dijo Hanzou cruzándose de brazos mientras sonreía con gran vanidad.
-¡¡Vaya los felicito muchachos!! Realmente me siento orgullosa de ustedes. –Tocándole el hombro a Hanzou.
-¡¡Ummp!! –Dijo Itachi captando la atención de los tres.
-Perdón él es Itachi Uchiha, es quien esta a cargo de la seguridad de la familia Uzumaki y Hyuga. –Señalando al chico.
-Así, otro Uchiha ya ingreso al angar. –Mirando dentro del edificio.
-Si es mi hermano... ¿Díganme cuanto hace que esta el avión preparado? –Inquirió Itachi.
-Desde esta mañana, según las indicaciones del capitán de la policía de Konoha.


Sasuke se aproximo ahora silencioso a todo el grupo y se acerco a su hermano Itachi quien lo observó con inquietud.

-¿Qué te parece Sasuke? ¿Crees que podremos viajar?
-Pues a decir verdad el avión esta en condiciones, pero sabes que no confió en Danzou... –Colocando sus manos en los bolsillos.
-Pues nos encargamos de revisar el avión nosotros mismos. –Indico Himura.
-Yo diría que optemos por la segunda opción. –Sentenció Sasuke.
-¿Segunda opción? –Inquirió Neji.
-Ya me lo imaginaba, hice los arreglos hace un rato ya debe estar por venir.
-No comprendo no usaran nuestro avión. –Dijo Himura confuso.
-¡¡No!! –Pronuncio Sasuke con seguridad.
-¿No iremos en el avión que estipulo el Hokage? –Inquirió con algo de enfado Kiba.
-Miren, el mismo Kakashi nos alerto de no confiar en nadie. –Aclaro Itachi.
-¿Pero ni en el Hokage? –Pregunto Ino.
-La Hokage tiene nuestra entera confianza, pero no podemos decir lo mismo de sus ayudantes... –Sentenció Sasuke.
-¡¡Hey lo dices por nosotros!! –Exclamó Himura con ira.
-Tranquilo Himura, estoy segura que no lo dice por ustedes... –Acotó Tenten tratando de apaciguar los ánimos.
-Veo que Tenten confía en ustedes, pero lamentablemente hay muchas personas intentando acabar con los clanes y no podemos asumir ese riesgo. –Dijo Itachi.
-Y para eso me levante temprano... –Pronuncio con fastidio Hanzou.


Mientras los demás deliberaban la situación, Hinata había clavado su mirada en el triste pelinegro, quien evitaba si quiera observarla. Podía percibir con total claridad su dura coraza de hierro que ahora envolvía no solo su corazón, también su alma.
Itachi sacó su teléfono del bolsillo y dio algunas indicaciones precisas para que aquel operativo fraguado en la mente de Kakashi, se pusiera en marcha sin contratiempo.
Naruto se acercó un poco a Hinata quien lucía por demás cabizbaja, y la tomo de la mano con suavidad haciendo que la chica lo observara detenidamente.

-No estés triste Hinata...
-Naruto... –La chica volvió a bajar la cabeza, estaba tan confundida, que sentía un pequeño y molesto mareo apoderarse de su sien.
-Yo te protegeré Hinata, no dejaré que nada ni nadie te lastime... –Abrazándola con fuerza.


Sasuke, pudo contemplar sin ningún tapujo aquel abrazo y no solo él, Sakura divisaba aquella cálida muestra de afecto por parte de Naruto para con Hinata. Se sintió una tonta por haberse visto usada tan estúpidamente, pero la pregunta que la molestaba era si en verdad ¿fue el chico quien la uso a ella, o al revez?
Su tristeza la llevó a sumergirse en los brazos del rubio, pero en verdad ella hacía tiempo que había dejado de amarlo; desde aquella vez en que Sasuke apareció en aquel hospital, cuando Hinata yacía desfallecida e inconsciente; supo que su cariño por él no había mermado a pesar de los años y las decisiones asumidas por ambos.
Creyó que volver a encontrarse no le produciría ningún recelo, pero el saber que Sasuke quería a otra mujer le habría una profunda herida en el alma, que hasta ahora no lograba cerrar.
Hinata volvió a observar a Sasuke, quien al notarse descubierto esquivo con rapidez su mirada volviendo a sumergirse en alguna tonta charla con Itachi.

-Buenas tardes... –Exclamó una voz masculina a sus espaldas.
-Buenas tardes... –Dijo Itachi acercándose a un grupo de seis hombres uniformados que aparecieron súbitamente frente a ellos.
-Lamento molestarlos pero para partir del aeropuerto necesito el permiso del Hokage.
-¡¡Aquí esta!! –Dijo Hanzou tomando aquel papel de su bolsillo.


El uniformado que hablaba se aproximo un poco mas a todo el grupo, revisando aquella nota con sumo cuidado.

-Suko, pide los papeles. –Exclamó el tipo de mala manera a uno de sus agentes.
-Sí señor... –Haciendo un gesto con su mano derecha en señal de obediencia.
-¿Hay algún problema? –Inquirió Itachi.
-No, señor solo movimientos de rutina es necesario que sus salidas se registren en el aeropuerto.
-Creí que por ser el angar privado del Hokage, nos evitaríamos las molestias. –Recalco el pelinegro.
-Si, pero los últimos inconvenientes que han azotado a Konoha mantiene en vilo a toda la ciudad. Es por eso, y para amparar la seguridad de todas las personas que arriban aquí, que nosotros vigilemos constantemente no solo los vuelos comerciales, también los vuelos privados.
-Los papeles están en orden señor. –Exclamó Suko tras revisar cada una de aquellas visas de viaje.
-Muy bien. –Dijo el capitán devolviendo el papel a Hanzou. –Es todo lamento haberlos incomodado señores.
-No hay problema oficial... –Exclamo Itachi con cinismo.
-Señores sigamos el recorrido... –Mirando a sus agentes.
-¡¡Sí!! –Contestaron al unísono.
-Una cosa mas... –Dijo el capitán. –Puedo saber a donde se dirigen...
-A las afueras de la ciudad de estrella. –Comento Itachi con rapidez. –Es el cumpleaños de un amigo.
-Comprendo... que lo disfruten... –Colocándose un par de anteojos que sacó de su bolsillo, mientras observaba al grupo por ultima vez.


Los oficiales del aeropuerto se retiraron con rapidez; cada uno de los presentes los observaron perderse en el candente horizonte.

-¿Vamos a la ciudad de estrella? –Pregunto Hanabi.
-No claro que no, pero ellos no tienen por que saber ¿Verdad? –Exclamó Itachi sonriendo.


De pronto una aeronave de mediano tamaño se dibujo con gracia en el claro cielo de Konoha con gran rapidez y destreza. Tras un suave aterrizaje y varias señas de Itachi, el piloto aproximó aquel vehículo volador, lo más próximo posible al angar.

-Es hora de irnos. –Dijo Itachi mirando a los presentes.
-¿Qué le diremos al Hokage? –Pregunto Hanzou.
-Que decidimos ir en nuestro propio vehículo... –Alejándose rumbo al aeroplano.
-Insisto para que rayos me levante temprano. –Comento Hanzou rascándose la cabeza.
-Adiós chicos, cuídense y no se metan en líos –Profirió Tenten entre risas mientras sé despedida de sus antiguos adversarios.
-Cuídate Tenten, y mantente tan bonita como siempre. –Exclamó Himura sonriendo.
-¡¡Obvio!! –Objeto la chica saludándolos con la mano izquierda, mientras corría para unirse al grupo, quien ya había avanzado hasta las puertas del avión.


Aquel objeto volante abrió una puerta trasera para permitirle el futuro abordaje a cada uno de los pasajeros. Itachi se apostó a unos cuantos pasos de una escalerilla que fue extendida junto a la puerta para facilitar el ascenso.

-Bueno era hora... –Dijo sonriendo.
-¡¡Itachi!! –Exclamó una muchacha bajando a toda velocidad y arrojándose a los brazos del pelinegro.
-Despacio Lara quieres matarme. –Dijo refunfuñando mientras la sostenía entre sus brazos.
-¿Qué rayos te pasó Itachi? Mírate como estas ¿no me digas que hiciste enfadar nuevamente a Sasuke? –Mirando al muchacho quien estaba unos cuantos pasos mas atrás.
-No como crees, solo fue un pequeño traspié. –Explicó con naturalidad.
-Yo diría que más bien fue uno ¡¡Enorme!! –Sentencio Sasori entre risas.
-¿Y no pensabas decirme nada? –Exclamó con preocupación la muchacha de cabellos semí largos, claros, algo ondulado, y ojos verdes. La chica traía puesta una blusa rosada, una pollera corta blanca y unos zapatos rosas de taco bajo.
-No quería que te alarmarás, bueno déjame presentarte. –Mirando al grupo quien lucía algo anonadado.
-A Sasori, Ino, Deidara, y Sakura ya los conoces, ni hablar del tonto de Sasuke. –Señalando a su hermano quien parecía algo extraviado pues ni siquiera le contesto. –Él es Naruto Uzumaki y sus guardaespaldas creo que ya los conoces.
-Claro que sí los vi una vez; aun que no hemos sido presentados formalmente. –Dijo estrechando la mano de los cuatro jóvenes.
-Mucho gusto... –Inquirió Naruto sonriente.
-Y ellos son Hanabi Hyuga, su novio Kiba Usuru, su primo Neji y sus dos guardaespaldas, Sai y Rock Lee.
-Un placer conocerlos también, nunca pensé que vería a una Hyuga en persona, son algo introvertidos me temo.
-Un poco... supongo... –Profirió Hanabi con algo de vergüenza.
-Descuida no creo que más que los Uchiha. –Echando a reír.
-Muy graciosa Lara... Bueno ellas son Tenten, antigua guardaespaldas de Naruto y actualmente desempleada. –Exclamó Itachi burlonamente.
-Ja- ja- ja. –Dijo la castaña con desprecio.
-Un gusto Tenten... –Observando a la muchacha en detalle.
-Y ella es Hinata Hyuga... –Señalando a la muchacha quien permanecía de pie y estática mirando todo el acontecimiento.
-¡¡Dios mío!! –Tapando su boca con ambas manos como si demostrase sorpresa. -¿No estaba muerta? –Mirando a Itachi.
-No... digamos que es largo de contar, en fin. Bueno, ella es mi novia Lara Amamiya.
-¡¡Vaya te felicito tú si que tienes aguante!! -Dijo Tenten estrechando las manos de la chica con énfasis.
-¿Por qué lo dices? –Algo abrumada.
-Por que ser novia de Itachi y soportarlo debe ser todo un record.
-¡¡Ahora que lo dices tienes razón!! Casi siempre suele estar de mal humor, pero conmigo es un dulce de leche. –Sonriendo desfachatadamente junto a la castaña.
-Creo que tu y yo nos llevaremos de maravilla. –Estrechando nuevamente sus manos con complicidad.
-Claro que sí Tenten. –Sonriendo con picardía.
-¡¡Rayos!! –Exclamó Itachi molesto, Hanabi observaba todo aquello; al parecer el grupo era muy unido o extremadamente simpático.
-Bueno nos vamos, como dijiste tome prestado uno de los aviones de mi padre. –Pronunció Lara.
-Si, gracias por ayudarnos ¿no comentaste nada verdad?
-Claro que no, solo dije que tomaría unas largas vacaciones.
-¿Acaso piensas venir Lara? –Pregunto Sasuke con sorpresa.
-Claro, no pienso dejar solo a Itachi por demasiado tiempo. -Abrazándolo con fuerzas provocando que el chico se doblara de dolor.
-Bueno, en fin vamos todos a bordo. –Expreso Itachi.



Deidara, Sasori, Ino y Sakura fueron los primeros en abordar, seguidos por Hanabi, Kiba, Neji, Sai y Lee. Shikamaru, Chouji y Shino se adelantaron seguidos de cerca por Naruto quien tomó la mano de Hinata con fuerzas, empujándola un poco para que esta reaccionase, los dos penetraron en el avión en silencio.
Al pasar frente a la escalerilla, Hinata pudo observar el abrumado rostro de Sasuke quien solo agachó la cabeza. Tenten siguió a la ojiperla contemplando la larga cara de Sasuke, quien la siguió internándose en aquel avión cabizbajo.

-Me parece a mí o Sasuke esta algo triste... –Inquirió Lara con sorpresa tras la escena.
-¿Por qué lo dices? –Pregunto Itachi mirándola a los ojos.
-Por que tú y él se parecen mucho Itachi, y tú solías tener esa mirada cuando te sentías apesadumbrado o melancólico. –Acariciando el rostro del chico.
-Me conoces bien. –Besándola tiernamente en los labios.
-Claro... –Dijo la chica sonriendo.
-Si, Sasuke esta pasando por lo que se conoce comúnmente como mal de amores...
-¡¡Vaya!!
-Será mejor que entremos...



Lara e Itachi ingresaron al avión con rapidez, la mayoría de los pasajeros se habían ubicado en las tres hileras de diez asientos dobles del cual el aeroplano estaba provisto. Dos largos pasillos, forrados con una alfombra roja, se ubicaban a diestra y siniestra de los asientos medios. Cerca de la cola del aeroplano y de la puerta de ingreso y egreso se hallaba un pequeño baño, cuya puerta se hallaba ahora cerrada. Al final de los pasillos en la punta del avión se hallaba la cabina del piloto donde dos asientos se disponían para los mismos.
Los Hyuga se ubicaron a la izquierda del avión, Akamaru fue posicionado cerca de la cola del mismo para que no molestara. Sakura, Ino, Sasori y Deidara, se sentaron a la derecha ocupando los asientos medios de aquella ala. Shikamaru y sus dos agentes se colocaron inmediatamente detrás.
Hinata soltó la mano de Naruto y se sentó en los últimos asientos de la hilera del medio del avión, el chico la miro preocupado y se sentó a su lado.
Sasuke, paso por su lado sin siquiera mirarlos y se acerco a la cabina del piloto. Tenten que venía detrás percibió la escena y quiso sentarse delante de Hinata, pero Neji se aproximo un poco a ella.

-Tenten... –Dijo con nerviosismo, lo que capto no solo la atención de la chica también de Deidara y de Shikamaru.
-Si, dígame señor Hyuga.
-Solo dime Neji, no soy mi tío. –Proclamo con simpatía mientras se desvanecía en los ojos cafés de la chica. –¡¡Sí!! –Dijo la muchacha notando su silencio.
-Disculpa, yo quería hablar contigo.
-¿Conmigo? –Dijo Tenten mirando a Hinata quien solo le sonrió.
-Si, es por trabajo no me malinterpretes.
-¿Trabajo? –Tenten no casaba ni medio, Itachi se apareció de golpe en aquel pasillo interrumpiendo la conversación de ambos jóvenes.
-Los temas amorosos, por favor en los asientos, y Tenten espera a que se apaguen las luces al menos. –Exclamó desfachatadamente entre risas.
-Ja- ja- ja –Tenten lucía algo molesta.
-No es eso... –Dijo Neji casi tartamudeando.

Ambos se sentaron, en los asientos de la izquierda un poco mas al medio, ante el refunfuño de Deidara quien lucía mas que molesto, Shikamaru en cambio solo la observo con tristeza y guardo silencio ensimismándose en su asiento.
Itachi, paso junto a Hinata a quien observó detenidamente sentada junto a Naruto que solo se cruzó de brazos y se acomodo en su lugar. Tras un corto trayecto, él y Lara llegaron a la cabina, el pelinegro, pudo observar a su hermano, preparando todo para el despegue.

-¿Qué haces Sasuke? –Pregunto Itachi algo preocupado, pues aun que el chico intentara disimularlo se hallaba bastante perturbado.
-No ves... preparo todo para marcharnos. –Presionando unos cuantos botones.
-Será mejor que descanses; yo y Lara pilotearemos el avión...
-¿Crees que estoy incapacitado para esto? –Contesto de mala manera.
-No...
-Entonces no molestes Itachi... –Volvió a refunfuñar.
-No ganaras nada poniéndote así, ve descansa. Además quiero hablar a solas con Lara sino te molesta.
-No pueden hablar en otro lado... –Exclamó con enojo.
-Sasuke, por una vez en tu vida hazme caso ¡¡ve a dormir!! Necesitas descansar entendido. –Dijo Itachi con severidad, ante lo cual Sasuke se levanto sin decir ni una palabra mas, y se apostó en uno de los primeros asientos, pegados a la cabina de vuelo donde se desplomó de mala manera.
-No puedo creer que te haya hecho caso. –Dijo Lara hablándole en voz baja a Itachi mientras se ubicaban en sus asientos.
-Aun que sea testarudo sé que tono usar con él para que me obedezca. –Indicó el chico sonriendo.
-Hacia tiempo que no lo veía tan abatido. –Profirió la chica encendiendo el motor del avión.
-Esta enamorado de la chica Hyuga. –Dijo Itachi colocándose unos auriculares y comprobando algunos números.
-¿De Hanabi Hyuga o de Hinata Hyuga? ¿O de Neji Hyuga? –Abriendo ambos ojos con asombro.
-No Lara, de Hinata Hyuga.
-Pero esa chica parece ser algo allegada a Naruto Uzumaki...
-Ese es el problema... –Dijo Itachi mirando a su hermano quien intentó cerrar los ojos y dormir.


Itachi echo a andar el avión despegando con total naturalidad de aquella pista. Aquel vehículo aéreo comenzó a sobrevolar la ciudad de Konoha, dejando atrás una vida algo turbulenta para las dos familias.
Mientras el suave meneo de la brisa acariciaba con deleite las brillantes alas de aquel pájaro de metal, la noche fue carcomiendo con lentitud el atardecer, sumiendo el interior del avión en un tranquilo y relajado silencio. Cada uno de los pasajeros se hallaba bajo el hechizo de un profundo y pesado sueño.
La agitada madrugada que habían tenido que vivir, dificultó en gran medida que sus perturbadas mentes conciliaran la tan ansiada fantasía nocturna que los despejará completamente de aquellas escabrosas e imborrables escenas vividas. Por ello ahora se entregaban con simpleza al tono burlón de aquella gratificante experiencia.

Hinata...


Hinata se adormeció con prisa. A su lado se encontraba el amor de su vida, pero últimamente esta idea la confundía a tal punto que sentía perderse a sí misma.
La muchacha despertó recostada en una cómoda cama. Su cabello se desparramaba con gracia sobre la suave seda de la almohada mientras que su silueta era dibujada con delicadeza y finura por las primorosas sabanas.
Hinata se sentó en la cama y miró con atención, a través de la ventana la cual yacía abierta permitiendo que la luz del sol bañara por completo su habitación. Luego de un momento de impavidez, la chica se levantó y se puso una larga bata que descansaba a los pies de su cama. Camino hasta la puerta, giro la perilla y salió al pasillo de su casa; todo estaba intacto y pulcro, y no podía escuchar ni un solo sonido. Siguió su trayecto hasta llegar a la sala en donde se encontró con sorpresa a Naruto, quien la contemplaba con fascinación.

-¿Qué haces aquí Naruto? ¿Estas solo? –Pregunto con intriga acercándose al muchacho cuyo rubio cabello resplandecía con la luz del sol
-Lo siento Hinata... si lo hubiese sabido antes yo...
-¿Saber qué Naruto? –Dijo Sentándose en uno de aquellos almohadones de la sala.
-Lo que menos hubiese deseado era hacerte sufrir... yo te amo, aún te amo a pesar de todo, del tiempo, de lo que pasó.
-¿Lo que pasó? –Hinata lo miró con desconcierto.
-Fui un mal amigo, pero entiéndeme yo te amo y jamás dejaré de amarte.
-Naruto...


Naruto...

Naruto no estubo exento de sucumbir ante aquella paz y quietud que ahora albergaba su alma. El dulce hechizo del hada de los sueños, lo sumergió en lo profundo de una extraña realidad.
El chico se encontró rodeado de una bien lograda y extensa vegetación, las flores lucían radiantes y frescas, salpicadas por algunas decadentes gotas de rocío que se desvanecían conforme el reflejo de la luz solar las bañaba con suavidad.
Naruto camino por un largo sendero de piedra el cual creyó reconocer, es mas todo aquel esplendoroso jardín le era conocido.
El chico giró sobre sí mismo observando en varias direcciones, tras ver aquello un instante estuvo seguro, aquel era el jardín de su casa. Pudo reconocer aquel viejo y robusto árbol en donde él, Sasuke y Sakura perdían un sin fin de horas de sus vidas sumidos entre risas y juegos.
Naruto se lamento por un momento, ¿por qué debía verse enfrentado a su mejor amigo por el amor de una mujer? ¿Era acaso esto lo que muchos sabios llamaban Karma?
El rubio pudo oír con claridad risas de niños ¿o ya estaba completamente loco o en verdad estaban ahí? El chico las siguió con tranquilidad a través del sendero de piedra, hasta que por fin llegó a un espacio abierto de su jardín; allí dos niñas pequeñas y otro niño correteaban sin cesar por todo el parque.
Naruto se froto los ojos, por un momento creyó que se veía a sí mismo y a sus amigos jugando en el jardín, pero sin duda el no recordaba ser mujer ni Sasuke mucho menos.

-Por fin estas aquí Naruto... –Dijo una voz femenina sentada en una amplia mesa de jardín sobre la cual se hallaba una vajilla completa de té.


Naruto la observó bien, la mujer era joven, cabello negro y largo, recogido solo la mitad superior del mismo y sujeto atrás con una hebilla. La joven miraba a los niños jugar alegremente en el jardín y ni siquiera había volteado a verlo, pero de alguna forma sabía que estaba él ahí.
El joven se aproximo un poco mas a su posición, notando con sorpresa que la joven frente a él era...

-Hinata...


Sasuke...

Sasuke se acomodó en su asiento, pero por mas que lo intentaba le dolía el cuerpo. Aún que pensándolo bien mas que el cuerpo le dolía el alma.
El joven volvió a acomodarse con rudeza, pero al abrir los ojos se dio cuenta que el asiento de su coche no era una de las mejores opciones para pasar una agobiadora noche.
Miró a través de su ventanilla los dorados y anaranjados rayos del atardecer. El fin del día le azoraba el alma. Sentía como si al extinguirse aquella débil luz le aniquilaran todo posible rastro de aquella oquedad que alguna vez ocupo su corazón.
Sasuke bajó de su coche y se apoyó con sutileza en la puerta del conductor. Entrecerró los ojos para poder observar el panorama.
El chico pudo distinguir una plaza, la reconocía era una de las plazas principales de Konoha, alguna vez había estado allí con su madre, su padre y su hermano Itachi, en alguna alegre tarde familiar, las cuales eran escasas.
Diviso una banca en la acera sobre la cual se sentó. Varias hojas otoñales se desparramaban con alegría y gracia sobre la vereda. El chico se inclinó un poco sobre sí mismo, y coloco sus codos, cada uno, sobre una de sus rodillas.
Se sentía triste y apesadumbrado, ni un alma parecía vagar en aquel lugar salvo la suya; como todo Uchiha al parecer le era difícil escapar de su destino de soledad, pero luego recordó a sus padres y a su hermano Itachi; ellos tenían a quien querer. Quizás el problema no residía en ser un Uchiha, quizás el problema residía en él.
El chico llevó ambas manos a su rostro, tratando de ocultar sus penas que se desparramaban de sus ojos en forma de cristalinas lagrimas.

-No llores... –Dijo una tierna voz a su lado. –No estés triste.
-¿Qué? –Exclamó Secándose algunas impúdicas gotas mientras vislumbraba la causa de su atención.


Hinata...


Naruto se aproximo a la chica y la estrecho entre sus brazos, luego la beso con calidez, extasiándola hasta el mas recóndito rincón de su alma.

-Naruto... –Dijo Tomando un respiro.

La chica abrió los ojos, pero el joven había desaparecido. Hinata sintió un golpe en la puerta de entrada de su casa, imagino que Naruto se habría marchado de su lado y se dispuso a seguirlo, pero otro fuerte golpe en un mostrador cercano le llamó la atención. La chica se aproximó hasta él y pudo notar un cuadro que yacía ahora desplomado en el suelo. Varias astillas del vidrio, se desparramaban alrededor del portarretratos caído al revez.
Hinata lo levanto con cuidado para hallar en su reverso una foto de Sasuke, quien sonreía lleno de felicidad.

-Sasuke-kun... –Profirió con tristeza. –Esto es tan confuso, ¿Por qué no puedo poner en orden mis sentimientos? ¿Por qué? Hace tiempo que amo a Naruto ¿Por qué me cuesta tanto decidir?
-¡¡Te amo Hinata!! –Hinata se sorprendió al oír con toda claridad la voz de Sasuke, pero por mas que mirara no pudo hallarlo en la habitación.


Hinata se levantó con prisa, y corrió hasta el pasillo de su casa; junto a la puerta de calle, Sasuke yacía parado inmóvil y de espaldas.

-¡¡Sasuke!! –Exclamó tratando de captar su atención.
-Debo ir Hinata... –Dijo en voz baja mientras abría la puerta.
-Espera Sasuke ¿a dónde irás? Yo no quise lastimarte... yo... yo... te quiero Sasuke. –Profirió entre sollozos.
-Debo ir Hinata...
-No me dejes Sasuke... yo ¡¡Te amo!!
-Pero amas a Naruto, es mejor así... ya debo irme...
-¡¡No te vayas Sasuke!!

Hinata corrió a su lado con rapidez intentando alcanzarlo, Sasuke atravesó la puerta de calle sin mirarla, pero antes de marcharse se volteo a verla por ultima vez.
Hinata se paralizó aterrorizada, la cara del chico estaba toda ensangrentada, y él la miraba con tristeza y pesar.

-¡¡Sasuke!! –Manifestó con horror.
-Yo también te amo y nunca te olvidaré. –Dijo desapareciendo de su vista.

-¡¡Sasuke!! –Exclamó Hinata en voz baja y con gran agitación en medio de la oscuridad.


Una débil luz proveniente de la cabina y de la cola del avión permitían vislumbrar con poca claridad el corredor.
La chica observó a Naruto quien yacía a su lado profundamente dormido, se froto el rostro tratando de despabilarse ¿Acaso todo había sido un sueño?
Hinata se levanto con sigilo y se dirigió al baño, al internarse en él encendió la luz del mismo observando su rostro dibujarse en aquel espejo que decoraba una de las paredes del estrecho baño. Abrió la canilla de la pileta de lavado y se enjugo el rostro.

-¿Qué harás Hinata Hyuga? –Dijo Minato asustando a la muchacha, quien se apoyó algo horrorizada en la puerta de aquel baño.
-¿Usted? ¿Acaso quiere matarme del susto? –Tocándose el pecho, el cual le palpitaba a mil por hora.
-Deberías ya estar acostumbrada a verme... ¿No sé por que te horrorizas? –Dijo burlescamente.
-Nunca me acostumbrare... –Volviendo a enjugare el rostro, para luego secarse con una toalla descartable que se hallaba en un aparato a adosado a la pared de su izquierda.
-¿Y bien que harás? –Reitero Minato.
-¿Con respecto a qué?
-A mi hijo y a Sasuke.
-No lo sé... estoy muy confundida yo... amo a Naruto, pero también amo a Sasuke.
-¡¡Ahh!! –Dijo Minato suspirando con agobio. –Tu tiempo a comenzado a correr Hinata.
-¿Mi tiempo? ¿A que te refieres? –Observándolo agobiada.
-Ahora entiendo, él por que estamos aquí... –Tras estas palabras Minato desapareció.
-¿Espere un momento que quiere decir con eso? –Mas ninguna respuesta le fue dada por aquel trasparente confidente.


Hinata salió del baño y se encontró con Akamaru quien gimió con suavidad a su lado.

-Hola Akamaru. –Acariciando su blanco pelaje. –Estoy perdida... que haré... –El perro volvió a gemir con suavidad y regreso a un rincón de la parte trasera del avión.

Hinata lo vio perderse en la oscuridad, y decidió regresar a su asiento. Naruto aún seguía dormido al igual que los demás. La chica recordó con claridad su sueño y lo triste que la había hecho sentir. Camino con cuidado por aquel pasillo entre los asientos del medio y los de la izquierda, hasta llegar a la parte delantera del avión donde pudo percibir a Lara e Itachi manejando aquel aparatejo, y a su espalda, recostado sobre uno de los asientos, estaba Sasuke.
El muchacho también dormía profundamente, su cabeza se recostaba con algo de dificultad sobre aquella incomoda butaca, mientras suspiraba con algo de tristeza.
Hinata se acomodó a su lado, levantó el brazal intermedio entre ambos asientos y se recostó en el regazo del chico quien no se inmuto para nada ante su acción.
Se sentía bien con él, ciertamente Naruto también la hacía sentir bien, pero esta vez deseaba estar con él, con su valiente paladín y sumergirse en su aroma mientras se dormía nuevamente sobre su regazo.


Naruto...

-Hinata... –Dijo el rubio con sorpresa tras notar el parecido de la joven mujer con su adorada princesa.
-¿Seguro? –Señaló la chica mientras lo veía ahora a los ojos y le sonreía con complacencia.


Naruto la observó detenidamente otra vez, si bien el aspecto y los rasgos eran similares a los de Hinata, sus ojos eran color café.

-Tu no eres Hinata... –Expresó mas desconcertado. -¿Por qué te le pareces tanto?
-Te estaba esperando Naruto Uzumaki, ven siéntate. –Señalando una silla a su lado.


El chico se sentó sin chistar. No entendía por que, pero se sentía preso por aquel encanto emanado por la joven mujer frente a él, quien solo lo observó con alegría mientras bebía una taza de té.

-Sabía que algún día hablaríamos tu y yo, pero jamás pensé que fuese ahora... -Exclamó perdiendo la mirada en el jardín donde los niños correteaban sin cesar.
-¿Usted me esperaba? –Expreso confuso.
-Si... ¿Dime Naruto que ves ahí? –Profirió observando a los pequeños, uno de los cuales había caído torpemente mientras los otros dos lo corrían rompiendo en un agudo llanto.
-Pues... –Naruto se hallaba demasiado confuso, pero decidió seguir el juego de aquella alucinación. –Niños. –Dijo tras un largo impas.
-¿Solo niños? –Pregunto la mujer mirándolo a los ojos.
-Sí...
-¿Estas seguro? –Replico.
-No entiendo ¿qué quiere que vea? Son solo niños...
-Yo veo algo mas... –Mirando nuevamente la escena. –Veo el futuro Naruto Uzumaki.
-¿El futuro? ¿Usted esta loca? ¿O acaso tomo demasiado té? –Exclamó riendo.
-¿La amas? –Continuo aquella muchacha.
-¿De quien habla?
-Sabes a quien me refiero Naruto ¿La amas?
-Sí...
-Entonces por que no confiaste en ella, por que no la perdonas. –Dijo tomando la mano de Naruto entre las suyas, haciendo que al chico se le erizará la piel.
-Amo a Hinata... y ya la perdone. –Mordiéndose un poco los labios.
-¡¡Mentira lo que tu sientes es culpa!! No hay perdón en tu corazón.



Sasuke...

-No llores... no estés triste.
-¿Quién eres tú? –Pregunto el chico mirando a una pequeña de no más de cinco años, parada junto a él.
-¿Por qué lloras? ¿Estas perdido? –Dijo la pequeña acomodándose a su lado.
-No ¿Y tu? –Observando el negro cabello de la niña y sus profundos ojos negros.
-Un poco... –Contesto la pequeña meciendo con encanto sus piecitos los cuales colgaban con gracia de aquella banca.
-¿Quieres que te ayude a buscar a tu familia?
-¡¡En verdad me ayudarías!! –Expreso la chica con alegría.
-Claro... no deben estar muy lejos... ¡¡Vamos a buscarlos!! –Levantándose de su lugar.
-¡¡Espera!! –Dijo la niña extendiendo sus pequeños brazos.
-¿Quieres que te cargue? –Pregunto algo asombrado, pues nunca en la vida había tenido que hacer algo similar.
-Sí... –Grito la jovencita con jovialidad.


Sasuke se aproximo a su pequeño cuerpecito y la levantó con gran facilidad, la niña se acurruco en su cuello y lo abrazó con fuerza.
El chico se sintió extraño, pensó en las veces que Itachi solía cargarlo cuando él se lastimaba o golpeaba jugando con Naruto y Sakura. Miles de veces su padre se molestaba por su torpe actitud infantil, pero Itachi siempre estaba a su lado para sacarlo del apuro y de los retos de su agobiado padre.

-Dime ¿Dónde fue el ultimo lugar que los viste? –Observando el abandonado panorama.
-Bueno, estaba jugando cerca del carrusel, pero luego se me perdió algo y lo fui a buscar.
-¿Se te perdió algo? –Pregunto confuso.
-Sí...
-¿Qué cosa?
-A mi papá...
-¿A tú papá?
-Sí, pero ya lo encontré. –Exclamó mirándolo a los ojos.


Naruto...

-¿Por que dice eso? –Pregunto el chico mirando a aquella suspicaz interrogadora.
-Por que no la has perdonado, pero temes perderla y por eso la atormentas así.
-Yo la amo, amo a Hinata, la amo con todo mi corazón.
-¡¡Ya veo!! –Exclamó sonriendo.
-¿Quién es usted? –Pregunto desconcertado.
-Ahora me ves así...
-¿Qué significa eso? ¿Por qué se parece a Hinata?
-Mas bien deberías preguntar por que se parece a mí. –Dijo Haciendo que Naruto la observara mas enmarañado.
-¿Acaso es usted? –El chico guardó silencio.
-Si... –Dijo ensimismándose por un momento en los niños que jugaban. -Tengo muchas expectativas puestas en ti, mas bien la tenemos, pero entiendo que tu necesitas tiempo para perdonar. Si uno no perdona de corazón jamás podrá amar a nadie ni siquiera a sí mismo.
-¿Perdonar? Yo... pero...
-En cambio. –Prosiguió la mujer. –Él esta listo...
-¿Él? ¿Habla de Sasuke?
-Él puede seguir, pero para ella no será fácil...
-¿Para Hinata? ¡¡Espere un momento!! ¿Qué significa todo esto? ¿Por qué me lo dice a mí? –Levantándose de la silla con brusquedad.
-Sus destinos... no lo entiendes.
-Usted es la mamá de Hinata... no es cierto... es Sayuri... ¿Por qué viene hasta mí? ¿Por que me atormenta? ¿Qué rayos quiere?
-Llegará el momento en que ella te necesite mas que a nada, entonces será el tiempo... –Mirándolo a los ojos. –Ahora me ves así... ahora...


Naruto se despertó consternado, disperso y acalorado, pudo verse sentado en el avión. El día comenzaba a clarear, podía ver los rayos de luz a través de las ventanillas laterales del mismo. El chico se toco la cabeza ¿Qué había sido todo eso? ¿Un sueño?


Sasuke...

-¿Se te perdió algo? –Pregunto confuso, con la niña en sus brazos..
-Sí...
-¿Qué cosa?
-A mi papá...
-¿A tú papá?
-Sí, pero ya lo encontré. –Exclamó mirándolo a los ojos.
-¿Dónde lo encontraste? –Exclamó Sasuke desconcertado.
-No estés triste... –Abrazándolo nuevamente. –No llores papá...
-¿De que estas hablando yo no soy tu padre?
-Encontré esto... –Sacando algo del bolsillito de su pantalón.


La niña acercó su mano a la vista de Sasuke, y para desconcierto del joven, le mostró el anillo de casamiento del cual se había desecho tiempo atrás.

-¡¡Esto es!! –Sasuke bajo a la pequeña y la dejó en el suelo, la niña lo observó con ternura y luego coloco el anillo en su dedo anular, en la mano izquierda.
-Creo que se te perdió... –Sonriéndole.
-Pero... ¿Cómo es que? –Sasuke observo aquella joya con detenimiento. Estaba completamente seguro de que era su anillo de eso no había duda.
-Te esperaremos en casa.
-¿En casa? –Pregunto desconcertado.
-Sí... en casa, mi mama, mi hermano y yo...

La niña le beso la mejilla derecha y luego corrió en dirección a la calle. Sasuke se asusto por un momento por la súbita reacción de la pequeña, pero ésta cruzo con facilidad hacía la otra vereda, donde pudo ver a una muchacha de cabellos semí largos aguardarla sonriente, junto a otra pequeña figura.
No lograba ver sus rostros, y la incandescente luz del atardecer lo cegaba casi por completo.

-¡¡No lo olvides te esperamos en casa Papá!! –Grito la pequeña agitando su brazo hacia el cielo.

La luz se hizo tan intensa que no pudo soportarla ni un instante más. El chico se inclinó un poco en su lugar, la luz del amanecer pegaba de llenó en la ventanilla de la cabina de pilotaje, dificultando desperezarse.
Sasuke se froto los ojos, y pudo notar a Naruto parado como estatua mirándolo absorto y algo enfadado.

-Ya casi llegamos... –Anunció Itachi interrumpiendo en la escena, pero notando cierta particularidad. –Sasuke... –Dijo Sorprendido.
-¿Qué ocurre hermano? ¿Por qué me miras así Naruto? –Expresó un poco dormido.


El rubio agacho la cabeza y volvió a su asiento sin decir palabra. Sasuke observó a su hermano quien seguía estupefacto.

-¿Itachi? –Pregunto aún entre dormido.

El joven Uchiha solo le hizo una seña con su mano, Sasuke inclinó su cabeza para notar a Hinata dormida sobre su regazo. El chico sentía las piernas algo entumecidas, por ello no había notado su presencia.
Hinata suspiro entre sueños, mientras se aferraba un poco mas a su falda estrechándolo un poco entre sus brazos.

-¡Hinata! –Expresó confuso -¿Cuándo fue? –Guardando silencio.
-No lo sé, no me di cuenta... –Contesto Itachi.
-Tuve un extraño sueño Itachi... yo estaba...
–Mira tu mano hermano... –Dijo Itachi interrumpiendo al pelinegro.


Sasuke se observó la mano y para su sorpresa y confusión, en ella se hallaba el anillo que había arrojado en el aeropuerto, el mismo resplandecía fulgoroso con la luz del sol.

-¿Cómo es que? ¿Acaso no lo habías arrojado? –Preguntó Itachi desconcertado.
-Sí...
-¿Y entonces? –Exclamó Itachi arrodillándose un poco
-Fue esa niña... –Dijo algo confuso Sasuke.
-¿Qué niña?
-La niña de mis sueños, ella dijo... dijo que yo... era...
-¿Eras que? –Pregunto su hermano con exaspero.
-Dijo que era su padre...

Continuará...
Ultima edición por Ladyarwen el Dom Mar 14, 2010 19:50 pm, editado 1 vez en total
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Jounin
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Re: Horneando al Amor, Mi dulce Alma Gemela. 31/?

Notapor 777 » Dom Mar 14, 2010 5:26 am

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me gustó mucho, creo que lo lei cuatro veces
esperanzador e intrigante, lindo el sueño de Sasuke, será premonitorio??
el corazón se me hizo chiquito, chiquito cuando vi tan triste a sasuke
hay veces en que uno siente que hasta una hormiguita lo puede aplastar

se que la mayoria quiere un naruhina.........
pero yo le voy por sasuke, el muchacho a hecho muchos meritos

espero con ansias el proximo capi



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777
Gennin
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